viernes, 13 de abril de 2018

PERSONALIDAD Y NACIONALISMO


La Personalidad es el conjunto de cualidades que conforman la manera de ser de una persona y que por ende se diferencia de los demás. Hace referencia a la forma en que pensamos, sentimos, interpretamos una realidad, a como nos comportamos. Puede incluir rasgos positivos como también puede incluir los negativos y está determinada por los genes que son los que nos proporcionan una gran variedad de predisposiciones y también por el ambiente que nos rodea, que nos condiciona.

Por consiguiente, al ser la peculiar estructura interior, constante y propia de cada individuo conforme a la cual se organiza todo el Ser, está formada por una serie de patrones que utilizamos para describirnos y que se encuentran integrados en un “Yo”. Una Personalidad psicológicamente sana y equilibrada será aquella que sea flexible, vale decir, que sepa reaccionar ante situaciones y ante los demás de diversas formas al poseerse un amplio repertorio de conductas en vez de comportarse de un mismo modo, de una misma manera siempre cerrada y rígida. Y si es capaz de tolerar situaciones de presión y enfrentarse a ellas entonces nunca se derrumbará ante los diferentes contratiempos y dificultades.

Tener mucha Personalidad es sinónimo de poseer una Gran Personalidad, en donde las cualidades de una persona entonces sobresalen por ser muy firmes, vitales, precisas, por tener un dinamismo arrollador gracias al cual se despliegan actividades que lo hacen elevar, que lo hacen interiormente fuerte y natural. Sería lo contrario al hombre-masa donde se observan cualidades impersonales, anónimas, fofas y burguesas.

Para la Doctrina Nacionalista poseer una Gran Personalidad es determinante a la hora de querer internalizar una Unidad de Concepción para la Unidad de Acción. ¿Y cómo es posible poseerla? En primer lugar teniendo firmeza a la hora de querer comprometerse con los destinos del país; en segundo lugar teniendo un dinamismo arrollador en el sentido de querer superarse día a día como militante, creando, proponiendo, teniendo permanente iniciativa, queriendo prepararse para algún día formar a las jóvenes generaciones; en tercer lugar poseer fuerza y decisión, vale decir, no desfallecer ante los inconvenientes de fondo que siempre se plantean en la Lucha por el Despertar Nacional.

En el fondo, toda Gran Personalidad es para el Nacionalismo un Yo como reflejo de una comprensión anti-sistémica de la realidad y como un Espíritu de Lucha inmortal. Una identidad individual absoluta y totalizadora que se revela ante cualquier forma de manifestación decadente desde lo social. Es el reflejo de una militancia cualitativa que está muy por encima del número de la masa. La que posee una Mística y un Estilo a la hora “del hacer” antes que el “criticar” desde una postura pasiva y burguesa.


Toda Gran Personalidad es para el Nacionalismo la que trasciende los pensamientos materialistas tanto de Derecha como de Izquierda (las dos caras del Nuevo Orden Mundial). La que por el sólo hecho de sentirse esclarecida siente que tiene el deber, el compromiso moral e ineludible para con la Patria. La que compromete un esfuerzo y una militancia hacia un rumbo de grandeza. En definitiva, toda Gran Personalidad es para el Nacionalismo la idea misma de Libertad, la idea misma de Lucha contra toda forma de esclavitud mental.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

13-04-2018

No hay comentarios:

Publicar un comentario