domingo, 4 de marzo de 2018

VOLUNTAD Y NACIONALISMO


La Voluntad es la potestad que se posee para dirigir el accionar propio, por lo tanto una facultad para la toma de decisiones. La que nos impulsa a realizar acciones sobre la vida cotidiana. Es evidente que antes de ejecutar su acto la persona primero debe estar consciente. Por eso se trata de una propiedad de la personalidad que apela a una especie de fuerza para desarrollar una acción y de acuerdo a un resultado esperado.

Al existir el acto voluntario entonces existe la intención, que es una de las propiedades de la personalidad, puesto que siempre se conocerán de antemano las consecuencias que cada acción trae consigo. Por eso cuando se realiza un acto se conoce que el mismo va acompañado de tres momentos básicos. Es como una serie de pasos que se siguen, en primer lugar está la deliberación consciente de las causas o motivos que conllevan al sujeto a realizar la acción, en segundo lugar se trata de la decisión de realizar el acto y en último lugar la ejecución y responsabilización del acto.

En esencia, todo acto voluntario va a estar ligado a una inteligencia con capacidad para tomar decisiones correctas y así lograr una recompensa futura, un beneficio ulterior. Por eso siempre se va a relacionar con el hecho de poder elegir a conciencia, con sentimiento y sin ningún tipo de manipulación externa.

Para el Nacionalismo la Voluntad es determinante, decisiva para lograr y alcanzar su meta, vale decir el Bien Común Social. Y así como todo acto voluntario está ligado a una inteligencia a la hora de decidir, todo militante nacionalista debe poseer una Unidad de Concepción para la Unidad de Acción. Ninguna de estas unidades se excluyen sino que por el contrario se complementan, se retroalimentan la una con la otra.

La Unidad de Concepción está en la Doctrina. Y lo importante de una Doctrina no consiste en conocerla sino en sentirla y sobre todo amarla. Pero a su vez tampoco alcanza con tener ese sentimiento sino que se debe poseer sí o sí una Mística, que es la verdadera fuerza motriz que impulsa la realización del sacrificio y la entrega por una Causa Superior. Una Doctrina sin teorías de fondo resulta incompleta. Y una Doctrina sin la forma de realizarse resulta inútil. Por eso en la Unidad de Acción está la adecuada conducción del conjunto de la Doctrina. Por consiguiente se trata de poner en marcha no solamente la idea en sí para que pueda ser difundida sino la fuerza motriz necesaria para que una determinada idea tome cuerpo.

No se hacen patriotas con discursos. Se es verdaderamente nacionalista solamente por el alto grado de sacrificio que se está dispuesto a hacer por la Patria. El Nacionalismo antepone el Deber antes que la comodidad, la Responsabilidad antes que las satisfacciones personales, una Mística antes que ideas. Y todo ello dentro de un Movimiento Político con total Voluntad, con total Acción y con un decisivo Espíritu de Lucha para lograr la grandeza de la Patria y la felicidad del Pueblo.

Un Movimiento Político Nacionalista que quiera hacer triunfar una Causa Superior tiene el deber de corporizar una Férrea Voluntad para de esta manera arribar a un Poderío de Voluntad, razón por la cual dicho Movimiento siempre será indestructible en Cuerpo y Espíritu.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

04-03-2018

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