domingo, 23 de julio de 2017

JAIME MARÍA DE MAHIEU, SU GRAN LEGADO


  Jacques Marie de Mahieu, nacido el 31 de octubre de 1915 en París, fue un destacadísimo sociólogo, antropólogo, filósofo, historiador, profesor, pensador e intelectual preocupado por la cultura de su tiempo. Fue Licenciado en Filosofía, doctor en Ciencias Políticas, doctor en Economía y doctor honoris causa en Medicina.

  De sólida formación nacionalista, fue un activo militante del movimiento monarquista francés Action Française y luego colaborador del régimen de Vichy. Formó parte de la división francesa Carlomagno, una de las que combatió contra los soviéticos frente a la Cancillería de Berlín.

  Luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial arribó a la Argentina y se naturalizó como Jaime María de Mahieu. Enseñó economía, etnografía y lengua francesa en la Universidad Nacional de Cuyo de 1948 a 1955 y en la Universidad del Salvador de 1964 a 1965. Fue miembro de la Academia Argentina de Sociología durante el período 1952 – 1955 y también profesor titular, vicerrector y decano de la Facultad de Ciencias Sociales de Buenos Aires de 1962 a 1968. A su vez profesor titular y director del Departamento de Antropología de la Universidad de Buenos Aires de 1972 a 1976 y director del Instituto de Ciencias del Hombre desde 1968.

  Con el golpe de Estado que derrocó al General Perón el 16 de septiembre de 1955 De Mahieu se exilió en Brasil. En la década del ’60 se convirtió en uno de los ideólogos del Nacional-justicialismo como así también fue secretario de la Escuela Superior de Conducción Peronista y formador de jóvenes militantes de la organización nacionalista Tacuara. Posteriormente militó en la Argentina en CEDADE (Círculo Español de Amigos de Europa) hasta su muerte acaecida en 1990.

  Sus obras fueron realmente muy destacadas. Entre sus libros dedicados a los orígenes de la población americana se destacan El gran viaje del Dios Sol (1971); La agonía del Dios Sol (1972); Los vikingos en América del sur (1974); Las inscripciones rúnicas precolombinas en el Paraguay (1973); La Geografía secreta de América (1978) y El Rey vikingo del Paraguay (1979). En tal sentido desarrolló una gran labor de investigación en todos los países sudamericanos organizando numerosas expediciones científicas y trabajos arqueológicos, y demostrando con puebas irrefutables no sólo la existencia sino el desarrollo de una gran civilización vikinga mucho antes de la llegada de Cristóbal Colón “el embustero” (a decir del autor) a América.

  En el plano económico desarrolló los fundamentos de una economía comunitaria, un anti-capitalismo con tendencia socializante pero ideológicamente anti-marxista. Estas teorizaciones las expuso en su famoso libro El Estado Comunitario (1964), donde se hace un análisis a fondo sobre el concepto de Estado desde una concepción de “Comunidad Organizada”, desnudando el tradicional concepto de Estado oligárquico-capitalista funcional a los poderes mundiales y que de Mahieu va a asociar con una “capa dirigente usurpadora”. En referencia a la idea de Estado Comunitario sostiene: “El Estado es legítimo en la medida exacta en que realiza la síntesis comunitaria. No hay, por tanto, Estado ilegítimo, pues el grupo que asumiera sin cumplir con ellas las funciones de conciencia, de mando y de síntesis de la Comunidad no sería un Estado”.

  Y en otra parte de su monumental obra afirma: “Sólo por una abusiva simplificación de lenguaje hablamos de Estado usurpador. No hay sino Estado usurpado, o mejor dicho Estado ocupado. Debajo de la ocupación oligárquica o tecno-burocrática, el Estado subsiste, legítimo en la medida en que asegura la permanencia de la Comunidad. Pero está avasallado por una minoría usurpadora que limita su soberanía subordinando a intereses particulares el poder que él conserva, y falseando así el proceso de síntesis, que sigue desarrollándose, aunque de modo insatisfactorio”.

  Fundamentos de Biopolítica (cuya primera edición en francés dio a la luz en 1969 y en español recién en 1977) es otra de sus grandes obras, donde el autor expone los fundamentos biológicos de la dinámica social, abordándose temas de vital importancia como el factor étnico en los conflictos humanos, la naturaleza del racismo, los tipos y razones de la inmigración como así también la decadencia de la sociedades. En tal sentido De Mahieu sostiene que en todas las esferas de lo humano, desde el color del pelo hasta los caracteres biopsíquicos, el componente hereditario tiene algún peso.

  Que si heredamos en una cierta proporción el color de los ojos y la estatura o la predisposición a enfermedades complejas, no hay razón para pensar que el componente hereditario no sea significativo en cuanto a capacidades psicológicas y aptitudes de la propia personalidad. El núcleo del principio biopolítico del autor se centra en que un hombre, lejos de ser una tabla rasa, viene al mundo con unos rasgos biológicos que interaccionan con el medio ambiente dentro de una comunidad humana también biológicamente condicionada. Y a partir de allí de Mahieu intenta delinear las leyes que rigen la dinámica de las comunidades humanas.

  Otro de sus aportes decisivos fue Tratado de Sociología General (1968) en donde ahondó desde un punto de vista morfológico el concepto de grupos sociales, asociaciones, comunidades, estratos sociales y conjuntos amorfos. A su vez, teniendo en cuenta la demología analizó el volumen de la población, la raza, la estratificación cualitativa, las migraciones. Desde un punto de vista dinámico la evolución, cambios estructurales y movilidad social, los cambios infra estructurales y super estructurales.

  Y desde el punto de vista de la patología analizó la desintegración social desmenuzando conceptos como individualialismo, igualitarismo, masificación, promiscuidad sexual, inestabilidad familiar, factrores de poder disolventes). A su vez cuales son los factores esenciales que inciden en el desorden demológico, como así también la descomposición que generan en la vida social tanto el liberalismo como el materialismo.

  Jaime María de Mahieu murió el 12 de mayo de 1990 en Buenos Aires. Fue una verdadera eminencia. Dejó un legado impresionante de obras y de las más variadas disciplinas: Historia, Economía, Ciencias Políticas, Filosofía, Sociología, Biopolítica, Doctrina Nacionalista. Su aporte fue realmente decisivo, sus sólidas tesis y fundamentos en referencia a la cultura de su tiempo marcaron un antes y un después. Sin lugar a dudas el Gran Referente Histórico para el estudio y comprensión integral de la Sociedad y del Hombre. 



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”.

24/07/2017