lunes, 31 de octubre de 2016

LA FARSA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO


 El Sistema siempre busca tratar una problemática social de fondo enfocándola en una construcción artificial y abstracta como el femicidio o la denominada ‘violencia de género’, lo que precisamente casi todos los días podemos escuchar en la radio o ver por televisión.

 Parece ser que el hombre tiene la sartén por el mango (como se dice habitualmente). Y así la idea se instala: Hombre = agresivo y violento / Mujer = pacifista víctima indefensa. Que quede claro que la violencia se debe condenar en todo sentido, sea cuales fuesen las fuentes y causas. Es más que justa la lucha por darle voz a los que sufren y padecen algún tipo de maltrato, como es el caso de las mujeres. Esto debe ocurrir siempre y cuando la justicia prime y se lleve a cabo un análisis y un proceso igualitario en todo aspecto. Pero esto es lo que precisamente no sucede, cuando vemos el bombardeo mediático demonizando al hombre, cuando vemos los fallos en la justicia y las nuevas leyes que se podrían traducir con la lógica ´hombre malo, culpable hasta que se demuestre lo contrario´, y ‘mujer siempre víctima e inocente hasta que se demuestre lo contrario´.

 Miremos este simple ejemplo… la cantidad de padres separados y la eterna lucha que llevan por la tenencia de sus hijos, y los dolores de cabeza masculinos ante muchas denuncias falsas. Que quede claro una vez más, no se niega que muchas mujeres padecen injusticias, pero el sistema parece querer inclinar toda la culpa hacia el género masculino y no compartirla. El concepto ‘violencia de género’ es una farsa…

 Ahora bien ¿quiénes fueron los ideólogos más destacados de la Teoría del Género? Por citar a los referentes más paradigmáticos, en primer lugar se encuentra la escritora y filósofa francesa Simone de Beauvoir (1908-1986), feminista radical, partidaria del amor libre y del aborto, atea militante, escandalosa, alternativamente heterosexual o lesbiana, "comprometida" con el socialismo y con todas las causas transgresoras. Su vida estuvo subordinada a su amante Jean Paul Sartre, el conocido escritor, novelista y filósofo activista marxista. El libro de Beauvoir "El segundo sexo" (de 1949) constituye el inicio del pensamiento feminista radical de la igualdad. Otro gran ideólogo destacado de la Teoría de Género fue Alfred Kinsey (1894-1956), el polémico estudioso de la conducta sexual humana, una figura central de la denominada revolución sexual en el siglo XX. Este personaje dio rienda suelta a todo tipo de perversiones. La homosexualidad se extendió a todo su entorno así como prácticas pedófilas y zoológicas. Fue además un masturbador compulsivo con tendencia al bestialismo y un pederasta confeso.

 Por su parte, Wilhelm Reich (1897-1957), médico y psiquiatra, miembro de la Sociedad Psicoanalítica de Viena, desarrolló un particular odio a la familia como proyección de la angustia que sentía por la suya. Su objetivo fue la destrucción de la moralidad, la familia misma y toda forma de represión. Practicaba el bestialismo con los animales de la granja familiar y era un asiduo de los burdeles. En su clínica psicoanalítica de Berlín se practicaban toda clase de perversiones sexuales. Otro personaje de renombre fue el filósofo francés Michael Foucault (1926-1984), psicólogo, teórico social y filósofo francés, quizás el pensador más influyente en todos los movimientos de la ideología de género, referente intelectual de homosexuales, bisexuales, transexuales y lesbianas. Fue un sadomasoquista homosexual y drogadicto, e intentó suicidarse en varias ocasiones, muriendo de sida en 1984.

 Margaret Sanger (1879-1966), enfermera estadounidense y activista fundadora del lobby abortista más importante del mundo, el denominado Planned Perenthood. Se entregó al goce sexual tan obsesivamente que se desentendió de sus hijos, terminando sus días en un delirio alcohólico internada en una clínica. A su vez, Margaret Mead (1901-1978), antropóloga estadounidense, bisexual y partidaria del amor libre, que hasta inclusive llegó a declarar que la heterosexualidad rígida es una perversión de la naturaleza. Fue una de las pioneras del aborto en EEUU como así también de la lucha contra el matrimonio monogámico, del divorcio y hasta de la liberación sexual de los niños. Shulamith Firestone (1945-2012), figura central del feminismo radical en Canadá, también fue partidaria de la emancipación sexual desde la infancia. Según sus afirmaciones, la maternidad representa la "opresión radical que sufre la mujer", "la servidumbre reproductiva determinada por la biología". Su obra más conocida es “La dialéctica del sexo” (de 1970), en donde sustituye la lucha de clases por la lucha de sexos.

 Estos personajes son los principales teorizantes de la farsa de la Teoría del Género. Es la subversión cultural marxista, que tiene como objetivo dividir y fracturar a la sociedad a través de la fabricación de conflictos artificiales sexistas entre los hombres y las mujeres. Conflictos artificiales que parten precisamente de la base de que la Mujer es objeto persistente de opresión por parte del Hombre y que la Mujer misma no es diferente del Hombre. Por el contrario, que es capaz de desempeñar todas las funciones que éste realiza. O sea, es un movimiento que utiliza como pantalla una “reivindicación de derechos para la mujer” para así esconder su verdadera naturaleza, como señalé, la fabricación de conflictos artificiales entre los hombres y las mujeres para dividir a una sociedad, para fracturarla.

 La expresión ‘Ni Una Menos’ es tan falsa como la mismísima violencia de género y la teoría del género. La frase valedera tendría que ser ‘Nadie Menos’: Ni mujeres, ni hombres, ni ancianos, ni niños, ni trabajadores ni estudiantes. En el fondo de la falsedad de eso que habitualmente se da a entender como violencia de género vamos a encontrar a la Escuela de Frankfurt, el germen antinatural y destructor de la vida de los pueblos, la gran usina ideológica-educativa y psicológica-propagandística del Nuevo Orden Mundial (como ya hemos profundizado en este programa) que opera para desarticular y dominar a los pueblos desde sus mismísimos cimientos internos.

 A todas las víctimas de la inseguridad el mayor de los respetos y la mayor de las solidaridades. A cualquiera de nosotros nos puede pasar y en el momento menos pensado, mujeres y hombres, niños y ancianos. En realidad todos somos víctimas de un sistema de mafias y de corrupción enquistado en nuestra sociedad de manera estructural y desde hace ya varias décadas. Comprometámonos entonces de verdad para terminar con tantas injusticias, para terminar con esta triste realidad que sufre la Argentina para sentar las bases de un gran y urgente cambio de estructuras. Digámosle sí a la vida… por eso, reafirmemos un compromiso de lucha.    



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”.

31/10/2016