domingo, 22 de mayo de 2016

UN GOBIERNO PARALIZADO Y SIN RESPUESTAS ANTE LA DEMANDA SOCIAL


  Esto es lo que se observa a más de 5 meses de la asunción de Mauricio Macri como presidente. No hay claridad a la hora de querer explicar cómo podemos hacer para, por lo menos, empezar a salir de la actual crisis en que nos encontramos sumergidos los argentinos. Las enunciaciones son muy generalizadas y en muchos casos vagas. Es más, el panorama empeora.

  Por ejemplo, hace dos semanas se produjo el mayor aumento de la nafta desde el año 2003, lo que se va sumado a los diferentes tipos de aumentos que se fueron registrando a lo largo de toda esta primera parte del 2016. En este sentido, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, justificó este excesivo aumento de la nafta, un aumento del 10% en el precio de los combustibles (31% anual). Insólitamente afirmó: “El público está colaborando para sostener la actividad petrolera en las provincias que producen petróleo. Es para mantener las fuentes de trabajo”.

   El funcionario dijo además que la combinación de aumento del 50% del precio del dólar por la devaluación y la caída del 10% del valor del crudo (el insumo principal de la industria petrolera), arroja que la cotización del petróleo en la Argentina en pesos aumentó un 35%. Lo cierto es que para compensar ese mayor costo, el Poder Ejecutivo avaló esta serie de incrementos, dio luz verde a las petroleras para el último ajuste. En otras declaraciones inentendibles por lo que se viene haciendo en materia económica sostuvo: “El gobierno nacional está intentando lograr que los índices de inflación bajen en el segundo semestre. Y, por lo tanto, todas las medidas que tengamos que tomar para reacomodar los precios de la economía en estos momentos las estamos tomando”. También dijo “esto es a los efectos de ir generando condiciones para un nivel de inflación a la baja. Es hacerlo ahora y no más adelante”.

   Lo que no dice el ministro, por ejemplo, es que el aumento de combustibles ya le comió al Campo el beneficio de la quita de retenciones a las exportaciones de grano, quita que había aplicado en diciembre el presidente Mauricio Macri. Es decir, el campo, que consume 4.300 millones de litros de gasoil por año, entre todas las actividades agropecuarias realizadas en todo el país, tendrá que gastar unos 570 millones de dólares extra.

  Cada vez que hay aumentos en el gasoil, son más los productores que se quedan más lejos de la posibilidad de llegar con sus productos a los puertos. Entonces este último aumento es lo que se va comiendo la ventaja de la quita de las retenciones. Y verdaderamente esta medida no cayó para nada bien en los sectores rurales, básicamente porque se está en un momento muy complicado, con gran parte de la cosecha comprometida por los problemas climáticos. En esta Argentina del súper ajuste tenemos el gasoil más caro entre los principales competidores. Mientras en nuestro país el litro vale 1 dólar 34 centavos, en Uruguay cuesta 1 dólar 26 centavos; en Brasil 0,87 y en EEUU 0,56.

   A su vez, siguen cayendo las ventas. La caída del consumo promedió el 2,1% en el primer trimestre del año (y se profundizó en abril con una baja del 3,6%). Ante esta situación, la tendencia que se está observando es que los consumidores están cambiando sus hábitos de compra. Concurren a una mayor cantidad de puntos de venta (van a casi cinco comercios) para comparar precios y mitigar el impacto de la inflación, son más ‘racionales’ en la elección de los productos y un 63% se confiesa dispuesto resignar la compra de marcas líderes y migrar hacia segundas marcas. Las marcas propias de las cadenas de supermercados, que son más baratas, crecieron 20% en el primer trimestre.

   Estas son algunas de las conclusiones a las que llegó un estudio de la consultora CCR, que releva información sobre las ventas en supermercados, autoservicios y almacenes, y también analiza el comportamiento de los consumidores. En su estudio cualitativo, titulado Pulso Social, el informe señala que el consumidor, motivado por múltiples razones, entre ellas la suba acelerada de los precios, está exacerbando su comportamiento racional. Esto lo hace con todos los productos, en especial en lo referido a alimentos frescos y a los productos de higiene y cuidado personal.

   Por otra parte, en un informe del mes pasado realizado por la Universidad Católica Argentina, en las familias con chicos la pobreza trepa al 43,8%. Mientras la indigencia golpea al 3,2% de la población, en las familias con chicos trepa al 8,6%. Por eso la pobreza promedio saltó del 32,6% al 43,8%. Y según los datos del Observatorio Social de la UCA, los 13 millones de pobres existentes en la Argentina, dentro de los cuales están incorporados los 1.400.000 ‘nuevos pobres’ presentan la siguiente particularidad: El grueso corresponde a las familias con chicos, que viven en el conurbano bonaerense,  en villas y asentamientos, que poseen menores niveles educativos, con empleo precario del Jefe de Hogar, aunque también entre trabajadores que se desempeñan  jornada completa en empleos registrados o en blanco.

   Esta estructura de  indigencia y pobreza –que  no es nueva ya que este deterioro social que rondaba entre el 35-40% viene en ascenso desde el año 2011 en adelante y no incluye a la población rural–  muestra un cuadro social agravado porque a la insuficiencia de ingresos en relación a una canasta básica familiar se suman condiciones de vida precarias, hacinamiento, precariedad laboral y baja formación educativa. Y que los chicos se desarrollen en esas condiciones tan adversas es también un factor de reproducción de la pobreza por la precariedad alimenticia y  por el impacto negativo en materia cultural, educativa y laboral que implica criarse en un ambiente de privaciones básicas.

   Este grave cuadro social tiene lugar a pesar de que, como indica el Observatorio Social,  la mayoría de esas familias cobran las Asignaciones Familiares y la Asignación Universal por Hijo y también las pensiones no contributivas  con los cambios y aumentos vigentes desde comienzos de marzo. Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social, sostuvo recientemente que “es evidente que estamos en un período de transición y que salir de la situación actual -sea heredada o provocada- no será fácil. Pero también es cierto que deben cuidarse las necesidades de subsistencia de los más pobres y controlarse a aquellos formadores de precios que poco han aportado a una situación de mayor equilibrio. Lejos todavía de otros cambios estructurales, es al menos urgente reactivar la inversión y la generación de más y mejores empleos, o, en su defecto, promover alternativas laborales de empleo decente de tipo social, hasta tanto no se reactiven la demanda de trabajo a nivel privado”.

   Y en esta coyuntura de ajuste, de aumento de la pobreza, de la indigencia, de tarifazos y de más de 110.000 despidos en lo que va del año, el presidente Macri firmó el viernes pasado el veto (el primero de su gestión) a la Ley de Emergencia Ocupacional, la Ley que había sido sancionada por ambas cámaras legislativas del Congreso, prohibiendo los despidos por 180 días e implementando la doble indemnización. Y ese mismo viernes, en su visita matutina a la planta de la empresa avícola Cresta Roja, en la localidad bonaerense de El Jagüel, partido de Esteban Echeverría, el presidente expresó cínicamente (al más puro estilo K) que puso en práctica la facultad del veto porque "la ley es contra los argentinos".

   En cuanto a negación de la realidad, el kirchnerismo ya tiene sin lugar a dudas un fuerte competidor, el macrismo. Tanto uno como otro demostraron, y demuestran ser, más de lo mismo. O si se prefiere, son las dos caras de una misma moneda, el Sistema o Régimen de Dominación plutocrático-capitalista. Un sistema que hace mella en una casta política dirigencial funcional a la concentración de la riqueza, funcional a la rapiña de nuestros recursos naturales, funcional a la tiranía de la Usura Internacional que nos oprime y totalmente incapaz –por lo demostrado– frente a la deuda social interna.

  

Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”

22/05/2016