domingo, 6 de diciembre de 2015

HEBE DE BONAFINI Y EL DESPRECIO A LOS ARGENTINOS


  Luego del triunfo de Mauricio Macri en el balotaje presidencial del 22 de noviembre, la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe Pastor de Bonafini, llamó a marchar contra el electo presidente en Plaza de Mayo el mismísimo día de su asunción, el 10 de diciembre.

  En declaraciones recientes, de corte verborrágicas y autoritarias, al más puro estilo dictatorial cubano o venezolano, señaló básicamente repudiar la presencia de Macri en la Casa de Gobierno; que no hay que dar un paso atrás; que resistir es combatir; que es un enemigo peligroso. Y en particular quería detenerme en esta frase que dijo: “El jueves 10 de diciembre asume Macri: ese día a las 15.30 estaremos en esta Plaza, pero no va a ser como hoy; vamos a dar comienzo a 'Ni Un Paso Atrás – Resistir es Combatir'. Nosotros dejamos las Marchas de la Resistencia cuando no estaba más el enemigo en la Casa de Gobierno, Néstor era nuestro amigo, por eso las dejamos. Pero ahora que volvió el enemigo hacemos esta marcha para que el viernes 11 cuando venga a la Casa de Gobierno nos encuentre aquí, al pueblo marchando, repudiando su presencia en esta casa y a ellos, que hablan de legalidad y hacen todo ilegal".

  Realmente declaraciones totalmente repudiables, anti-democráticas, bien despreciativas de los argentinos en el sentido de que las mismas no respetan mínimamente la voluntad popular con el resultado final del balotaje. Pero encima habla de ilegalidad como si el gobierno de Néstor y de Cristina no han cometido actos de ilegalidad, inclusive ella misma con el escándalo de Sueños Compartidos y con el negocio de los pretendidos Derechos Humanos. Es que si hay algo que ha caracterizado estos 12 años de gobierno kirchnerista es la impunidad, la mega-corrupción, el cinismo, el autoritarismo y la persecución al que piensa distinto.

  Hebe de Bonafini es la que en su momento se alegró públicamente por la tragedia humana del atentado terrorista a las Torres Gemelas de EEUU, en el año 2001. Es la que celebró con la muerte del Papa Juan Pablo 2°, en el año 2005, deseándole que se queme vivo en el infierno. Es la que en varias oportunidades reivindicó abiertamente a la organización terrorista y separatista ETA como así también a las FARC. Es la que permanentemente hace apología de la violencia reivindicando a las organizaciones guerrilleras marxistas que tanta tragedia trajeron al país en las décadas del ’60, ’70 y principios de los ‘80. Es la que en el año 2007 había declarado que los ex-combatientes de Malvinas eran todos unos ‘fachos’ (utilizando sus propias y recordadas expresiones), que no tendría que haber vuelto ninguno. Es la que también pidió una fuerte represión a los ruralistas en el conflicto con el campo en el año 2008, acusándolos absurdamente de golpistas.  

   Pero ¿quién es realmente este personaje? Es la predilecta y protegida de Cristina Fernández de Kirchner. Fue una de las fundadoras de ‘Madres de Plaza de Mayo’, quiénes llevaron adelante sus conocidos reclamos durante la última dictadura militar. Supuestamente (y según sus propias declaraciones) enviudó en 1982 de Humberto Alfredo Bonafini luego de 40 años de casados, a lo largo de los cuales tuvieron tres hijos: Jorge Omar, Raúl Alfredo y María Alejandra. Y también, según la propia Hebe, sus hijos Jorge y Raúl desaparecieron durante la última dictadura. La conducción de las Madres nunca fue democrática ni mucho menos, lo que llevó a la separación de esta organización en dos ramas, la liderada por Hebe que conservó el nombre y la otra denominada ‘Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora’. Respecto a la ''democracia'' ejercida por Hebe en sus funciones de presidenta, Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo afirmó en su momento: “Yo no comparto más actos con Hebe por dos razones: para no contestarle en público y para no ser testigo muda y pasar por su cómplice. Alguna vez ella se comparó con Videla y cuando Matilde Artés dice que es dictatorial se refiere a la forma en que maneja la Asociación, la que no lava los platos es encerrada y la que no aporta dinero es expulsada”.

   Y en referencia a la supuesta desaparición de Jorge y Raúl, los hijos de Hebe con Humberto Bonafini, es realmente llamativo y curioso lo siguiente: En el año 2002 el fallecido periodista Bernardo Neustadt entrevistó al esposo de Hebe de Bonafini, en donde éste confirmó que tiene residencia en Europa, al igual que los hijos que tuvo con Hebe (que supuestamente estaban desaparecidos), los cuales viven en Francia y que mantiene con ellos una buena relación, a diferencia de su ex. En ese reportaje del año 2002 realizado por Neustad, el ex esposo de Hebe señaló: "Me extraña lo que dice y hace mi ex mujer. Antes de anoche, cené con mis hijos Jorge y Raúl, en la "Posada de Juanillo" aquí en Madrid, precisamente frente a la casa del actor Héctor Alterio que junto a su señora estaba ubicado en una mesa frente a nosotros''. También afirmó: ''Mi ex mujer que se casó conmigo odiando mi ideología desarrollista, todos saben que admiré a Don Arturo Frondizi toda mi vida, fabricaba disputas todos los días. Cuando me divorcié le prohibí el uso de mi apellido''. ''Sinceramente creo que el odio la enfermó mentalmente. Ella debe hacer esto por los hijos de otras madres". ¿Y entonces? La pregunta se impone sola ¿no era que tenía dos hijos desaparecidos?

   Por otra parte, en febrero del 2014, la Auditoría General de la Nación presentó en su momento un lapidario informe acerca de los desmanejos ocurridos en el programa Sueños Compartidos de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, en el que advirtió sobre millonarios desvíos a cuentas de sus ex apoderados, Sergio y Pablo Schoklender, y las abultadas deudas que mantiene la Asociación. De acuerdo a la investigación, que abarca el período entre 2005 y 2011, el Estado Nacional otorgó a la Fundación Madres de Plaza de Mayo un total de 1.295 millones de pesos para el programa de construcción de viviendas, gerenciado por los hermanos Schoklender, lo que se tradujo en la construcción de 4.757 viviendas, y de las que apenas 822 fueron adjudicadas.

  Para la AGN, el manejo del dinero por parte de la organización dirigida por Bonafini fue para nada transparente, con falta de controles por parte del Gobierno Nacional para asegurarse la correcta aplicación de los fondos nacionales. Justamente, los Schoklender eran los encargados de manejar el dinero. El informe detalló pagos a Sergio Shocklender por un total de 23 millones, mientras que a Pablo Schoklender se le otorgaron 13 millones. La constructora que ambos tenían, Meldorek, recibió 4,4 millones. En ninguno de los casos el desembolso del dinero estuvo vinculado a gestión de obra, lo que pudo ser probado. Además, la Auditoría General de la Nación constató pagos a funcionarios públicos tanto a nivel nacional como provincial, que tenían la responsabilidad de aprobar y controlar las gestiones relacionadas con las obras de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. El informe, que auditó construcciones realizadas en las provincias de Santiago del Estero y Chaco, la ciudad de Rosario, los distritos de Tigre y Ezeiza, así como la Villa 15 en Capital Federal, también denuncia la falsificación de documentos –especialmente la firma de titulares de ONG que iban a ser beneficiadas– y las fallas en los mecanismos de adjudicación de las viviendas, que dieron a lugar a arbitrariedades y clientelismo.

  A su vez, otra de las observaciones del peritaje hizo hincapié en la deuda que mantiene la Fundación con el personal que trabajó en las construcciones, una deuda que asciende a cifras millonarias entre pago de haberes y aportes previsionales. Por ejemplo no se hicieron los aportes previsionales de los trabajadores que construyeron 822 viviendas certificadas, debiéndosele así al Estado unos 110 millones de pesos que en realidad se transforman en 237 millones de pesos si se actualiza el monto. La AFIP le otorgó a Bonafini un plan de facilidades de pago de 108 cuotas para regularizar esta situación, pero, hasta la fecha, ninguna cuota fue abonada.


  Esta es Hebe Pastor, alias Kika. Una cínica, una estafadora, una guaranga, una patotera, una autoritaria. La predilecta y protegida a lo largo y a lo ancho del gobierno kirchnerista. Un personaje que al calor de tanta impunidad desafió y sigue desafiando a los argentinos. Es la que desprecia la voluntad popular haciendo permanentemente apología de la violencia y del terrorismo. ¿Pero saben qué? Es la que sin lugar a dudas va a rendir cuentas a la Justicia… porque en la vida todo llega.

     

Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”

06/12/2015

miércoles, 18 de noviembre de 2015

DOS VARIANTES DE UN MISMO SISTEMA



Faltan apenas cuatro días para el balotaje entre Mauricio Macri y Daniel Scioli, el primer balotaje presidencial de nuestra historia. En este sentido el antecedente más cercano ocurrió en las elecciones presidenciales del año 2003, cuando Carlos Menem le había ganado por un escasísimo margen de votos al por entonces gobernador de la provincia de Santa Cruz, Néstor Kirchner, correspondiendo de esta manera que se realizara el balotaje, algo que finalmente no ocurrió por la decisión del propio Menem de bajarse.

Daniel Osvaldo Scioli irrumpió en la política argentina en la década del ’90 y de la mano del menemismo. En 1997 fue electo diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires, cargo en el cual fue reelecto en el año 2001. En diciembre de este año el fugaz presidente Adolfo Rodríguez Saá lo nombró Secretario de Turismo y Deporte de la Nación, para ser confirmado en este cargo durante el año 2002 bajo la presidencia provisional de Eduardo Duhalde. En las elecciones presidenciales del 2003 que consagró a Néstor Kirchner accedió a la vicepresidencia de la Nación y al cargo de presidente del Senado. Y en el año 2007, de la mano del kirchnerismo, fue electo gobernador de la Provincia de Buenos Aires, para ser reelecto en el 2011. Finalmente, la actual mandataria lo confirmó como candidato a presidente durante este año.

O sea, Daniel Scioli se casó con el poder partidocrático rosquero de turno. Fue menemista, fue duhaldista y ahora kirchnerista. Es de nula personalidad y dignidad. Por ejemplo, en diciembre del 2005, cuando era Presidente del Senado de la Nación se dejó maltratar cobardemente por la entonces senadora Cristina Fernández quien lo humilló públicamente y hasta lo trató de cobarde en el marco de las discusiones que se daban por el presupuesto del año 2006. También bajó la cabeza como vicepresidente de Néstor, cuando osaba abrir la boca en una sintonía diferente a la del entonces Presidente, recibiendo maltratos y desplante en público. Y en el marco de su actual candidatura a presidente (en donde primero tuvo que soportar el fuego interno del ala más dura del kirchnerismo) la actual mandataria le impuso en su fórmula a Carlos Zannini como vicepresidente, un ultra kirchnerista y verdadero hacedor del Régimen K entre las sombras.

El saliente gobernador deja una muy pesada herencia en la Provincia de Buenos Aires, quedando al desnudo lo que fue su gestión como gobernador a lo largo de tantos años: Crecimiento de la droga, de la inseguridad y la pobreza; falta de políticas reales en materia de educación; obras paralizadas; falta de grandes obras de ingeniería hidráulica (de hecho, en los últimos 30 años se produjeron 33 casos de inundaciones, o sea, más de una inundación por año); a su vez la falta de agua potable y de cloacas en amplísimos sectores de la Provincia como así también rutas en mal estado.

A su vez, Mauricio Macri, ingeniero civil y de linaje empresarial corporativo, fue presidente de Boca Juniors entre 1996 y 2007. En el año 2003 creó el Partido Compromiso para el Cambio. Fue diputado nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires entre el 2005 y el 2007, y precisamente, desde el 2007 en adelante es el actual Jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a través del PRO (Propuesta Republicana). En su momento, la última dictadura militar estatizó deuda privada de los Macri. Por ejemplo SOCMA (Sociedad Macri) y Sevel figuran entre las más de 70 firmas beneficiadas por la sistemática política de estatización de deuda privada del Proceso.

  La causa por contrabando de autopartes por la cual fueron procesados en el año 2001 Franco Macri y su hijo Mauricio (por entonces vicepresidente de Sevel) contó con la particularidad de que los acusados terminaran libres. Pero dos jueces de la Corte Suprema fueron enjuiciados y destituidos por, entre otros motivos, haberlos dejado en libertad. El recordado juez de la causa, Carlos Liporace, renunció en el 2006 cuando también él estaba al borde del juicio político. Entre los cargos por los cuales se destituyó a Antonio Boggiano y Eduardo Moliné O´Connor, ministros de aquella Corte de la denominada 'mayoría automática' del menemismo, se contaron los de obstruir el proceso legal respecto de la tarea de investigación por presunto contrabando.

  El saliente Jefe de gobierno porteño también deja una muy pesada carga en la Ciudad de Buenos Aires: Más de 860.000 habitantes por debajo de la línea de la pobreza; villas con más de 275.000 personas (estadística reconocida por la mismísima Secretaría de Hábitat e Inclusión del gobierno porteño). A su vez, una sistemática política de ajuste en el aumento desconsiderado de impuestos, muy por encima de cualquiera de los índices de inflación; también un creciente endeudamiento de la Ciudad, cuyo monto supera los 2.000 millones de dólares.

  Estos son los dos candidatos a presidente de cara al balotaje del 22 de noviembre, más de lo mismo. Inclusive en el tan promocionado debate presidencial realizado el último domingo, en "Argentina Debate", los aspirantes a la Casa Rosada no pudieron sostener con claridad sus proyectos, como así tampoco delinear sin dubitaciones una verdadera línea de gobierno en caso de ganar. Nunca hablaron de los verdaderos problemas estructurales de la Argentina (como el Nuevo Orden Mundial; la ilegítima Deuda Externa; la Causa Malvinas; el descontrol en las fronteras; la narco-política; la inflación o la defensa de la Familia, por poner algunos ejemplos paradigmáticos). Sólo plantearon generalizaciones con una dialéctica tan abstracta como evasiva, con el ingrediente de las mediocres chicanas de un lado y del otro.

  Es evidente que con las últimas elecciones celebradas el 25 de octubre algo cambió, o mejor dicho algo se requebrajó. Concretamente la impune mega corrupción y el autoritarismo encabezado por Cristina Fernández de Kirchner y el ala más dura del Régimen K. Pero claro, no se trata de un cambio de nombres en la presidencia para salir adelante. El problema de fondo es la dependencia, el colonialismo en el cual está sumergida la Argentina y desde hace muchísimo tiempo.

 Es que tanto Scioli como Macri representan lisa y llanamente ese problema de fondo porque forman parte de estructuras políticas que a decir verdad son oligarquías nacionales, estructuras atadas a las Altas Finanzas Internacionales, a la élite globalizadora plutocrática-capitalista, en definitiva el Poder Invisible que mueve los hilos de la Humanidad sin que nos demos cuenta. En donde los Mega Banqueros Internacionales ejercen su despótico accionar a través de bancos de cerebros que operan sobre una partidocracia local tan mercenaria y dócil como corrupta y burguesa. Acá está el principal problema.

  Ambos candidatos tienen compromisos con los poderes mundiales: Con el Sionismo, con el Consejo de las Américas, con las corporaciones multinacionales que siguen depredando nuestros recursos naturales (Barrick Gold, Chevron, Monsanto, por poner los ejemplos más paradigmáticos), con la Usura Internacional y el pago sistemático de la fraudulenta Deuda Externa. Y de hecho la gobernabilidad no va a ser nada fácil para el presidente que asuma por la sencilla razón de que la problemática económica y social que deja el kirchnerismo tiende a agudizarse aún más. Entonces ¿qué hacer ante semejante cuadro de situación?

  La respuesta no es muy difícil. Se trata de luchar por la Libertad o seguir en la dependencia. A pesar de que la mandataria saliente nos deja una profunda división entre los argentinos, lo más importante es que debemos comprender que hoy más que nunca tenemos que comprometernos y trabajar de verdad para aspirar a una Argentina infinitamente superior. No claudicar ante las falsas opciones de la derecha, de la izquierda y del centro que genera el Sistema para reciclarse una y otra vez. Luchar por un Nuevo Orden Social-patriótico sin ningún tipo de egoísmos ni sectarismos burgueses. Este es el camino del Partido Nacionalista Bandera Vecinal, el que plantea soluciones de fondo ante problemáticas de fondo generadas por el Régimen de Dominación o Poder Mundial del Dinero.

 Todo pasa por esclarecerse para luego asumir un compromiso, una resistencia que a la larga es la que impone la lucha política. Una verdadera revolución nacionalista no pasa sólo por lo político y material como algunos creen de manera ingenua. Primero pasa por un Espíritu, por un Alma, por una fortaleza anímica indestructible, por una gran unidad de concepción para la unidad de acción.

  Es que nunca podrá haber Justicia Social o Bien Común si primero no hay Independencia Económica. Y nunca habrá Independencia Económica si antes no hay un claro y preciso principio rector de Soberanía Política. Por eso, ante la farsa del venidero balotaje, ante la falsa opción de elegir entre Scioli o Macri, que sin lugar a dudas son dos variantes de un mismo Sistema, luchemos por un espacio de poder nacionalista, luchemos por el verdadero Despertar de la Patria Grande.  
   


Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal.
Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

18/11/2015

sábado, 31 de octubre de 2015

FUEROS PARLAMENTARIOS E IMPUNIDAD PARTIDOCRÁTICA


Desde el punto de vista estrictamente del Derecho, se denominan fueros parlamentarios a todos aquellos privilegios o normas especiales que se aplican a los integrantes del Poder Legislativo (diputados y senadores), y por el sólo hecho de formar parte, de pertenecer, al Congreso de la Nación dentro de un régimen de Democracia Republicana.

En primer lugar, los fueros parlamentarios tienen su origen en la idea de separación de poderes, en la búsqueda de la independencia del Poder Legislativo respecto del Poder Ejecutivoteniendo en cuenta a las monarquías parlamentarias. En un comienzo era habitual que cuando un parlamentario se oponía a los deseos de un rey, éste buscaba cualquier tipo de excusas para apartarlo de la vida pública, acusando al legislador en cuestión de cualquier delito.

Por consiguiente, y como una forma de evitar esas injerencias, se establecieron medidas que impedían que un parlamentario pudiese ser apartado de su función arbitrariamente. Medidas en donde no podía ser recusado o suspendido si previamente el propio Parlamento no daba su visto bueno para que ello ocurriese, y que, en el caso de ser recusado por desleal comportamiento, debía estar sometido a algún orden jurisdiccional específico, normalmente un tribunal de mayor jerarquía. Esto en cuanto al origen de los fueros parlamentarios, que si se lo analiza a la distancia se podría decir que tuvo un fin sano, de equilibrio de poderes por la existencia de monarquías degradadas en su función específica de mando. Un origen histórico que tuvo como base la necesidad de proteger a los legisladores de eventuales maniobras políticas con el objetivo ilegítimo de apartarlos de su función, de impedir su presencia en una votación u otras intenciones similares.

El problema surge con la consolidación de este sistema de fueros en la Democracia Republicana. Los privilegios excepcionales, que nuestra Constitución Nacional denomina ‘inmunidades’, existen en casi todos los sistemas políticos, con alguna diversidad de matices en lo que concierne a cuál es el Poder del Estado que debe decidir si un funcionario protegido con ese privilegio puede ser desaforado o no, en caso de una denuncia o querella específica.

  Lamentablemente, en nuestro país el sano concepto de inmunidad parlamentaria fue y es bastardeado por la partidocracia rosquera de siempre, por la politiquería barata, por los tilingos que se visten de "representantes del pueblo". Muchos de nuestros senadores y diputados gustan entender la inmunidad que les concede la Constitución, no de la manera que lo establece la sana doctrina jurídica y el sentido común, sino sino de una forma diametralmente opuesta: Como un blindaje contra la acción de la Justicia, como una licencia a favor de la impunidad. Así ponen en práctica todo tipo de acciones desleales en contra de los intereses de la Patria. Así esconden su insoportable corrupción.

  Mientras se encuentran en su cargo, tienen privilegios propios, como la inviolabilidad o el sometimiento a tribunales específicos. La Constitución de la Nación Argentina establece los fueros parlamentarios en sus artículos 68, 69 y 70. El artículo 68 hace referencia a que los legisladores no pueden ser acusados en forma judicial por las actividades propias de su mandato como legisladores, incluyendo las opiniones o discursos que pudieran formular. El artículo 69 especifica que no pueden ser detenidos por la Policía Federal, excepto en la eventualidad de ser sorprendidos in fraganti (o sea, en el lugar del hecho) cometiendo un delito visible. Y el artículo 70 establece que, en caso de presentarse querellas ante la Justicia contra un legislador, sólo el voto de los dos tercios de su cámara puede retirarle los fueros y ponerlo a disposición de la Justicia.

  Es decir, los parlamentarios -que tanto protegen a diputados y senadores- son una excepción al principio de igualdad ante la ley que consagra la mismísima Constitución Nacional. En cuanto a los cargos de Presidente y Vicepresidente de la Nación, los mismos no son amparados por esos fueros, pero sí tienen otro tipo de privilegios: La Constitución establece que corresponde a la Cámara de Diputados acusar y al Senado juzgar (según lo expreso en el artículo 53) “al Presidente, Vicepresidente, Jefe de Gabinete de Ministros, a los Ministros y a los miembros de la Corte Suprema en las causas de responsabilidad que se intenten contra ellos, por mal desempeño o por delito en el ejercicio de sus funciones, o por crímenes comunes”.

 El juicio político se refiere a la responsabilidades políticas y sólo tiene por efecto, tal como lo sostiene el artículo 60 “destituir al acusado, y aún declararle incapaz de ocupar ningún empleo de honor, de confianza o a sueldo de la Nación”. O sea, una vez destituido, y si el juicio político hubiera sido motivado por la presunta comisión de un delito, recién ahí podría ser arrestado.

Entonces, tanto para legisladores como para funcionarios de alto rango, sólo se podría hacer efectivo el arresto una vez que hayan sido desaforados -en el primer caso- o destituidos por juicio político -en el caso de los funcionarios-. El problema es que, por lo general, ninguna de estas alternativas llega a prosperar porque el oficialismo siempre hace ingeniería política para que eso no ocurra. Negociar con la oposición o tener mayoría propia en el Congreso, como es el caso del kirchnerismo en la actualidad. Así de fácil se echa por tierra la posibilidad concreta de avanzar en materia de saneamiento de la corrupción. Por eso siempre se habla desde el Nacionalismo de una partidocracia en líneas generales corrupta. Y sin ir más lejos, el kirchnerismo pactó impunidad con Carlos Menem, para que el ex presidente conservase su banca en Diputados, a cambio de su voto en cuestiones relevantes para la Casa Rosada, y así conservar el privilegio que le otorga la Constitución en materia de fueros parlamentarios.

Y viendo la dura realidad política argentina de corrupción organizada, de aprietes a la Justicia, de tremenda impunidad para delinquir por el sistema de los fueros parlamentarios, el Partido Bandera Vecinal se planta firmemente y sin ningún tipo de dubitaciones. En esta problemática específica propone una medida bien concreta, bien definida. Bandera Vecinal propone la IGUALDAD ANTE LA LEY.

¿Qué entiende Bandera Vecinal por IGUALDAD ANTE LA LEY? Que es inmoral e inaceptable la vigencia de inmunidad de arresto y privilegios especiales para los miembros del Poder Ejecutivo y Legislativo nacionales, escudo bajo el cual se han protegido numerosos delincuentes en el ejercicio del poder y se ha frenado el esclarecimiento de sonados casos de corrupción. Que tal como lo establece nuestra Constitución Nacional, todos los ciudadanos debemos ser iguales ante la Ley, por eso la primera acción es renunciar a cualquier tipo de fueros e impulsar un proyecto para que se deroguen esos fueros desde el Presidente de la Nación hasta el último funcionario público. Por ende, que es hora que se entienda y se ejercite el principio de que un funcionario público es simplemente un servidor público.

  Una Argentina para los argentinos y con honestidad ética desde la función pública es posible. Bandera Vecinal sostiene como primera propuesta política la IGUALDAD ANTE LA LEY. Depende de todos nosotros generar el gran cambio y posibilitar la ascensión de un país orgulloso de su progreso, orgulloso de su propio ser, orgulloso porque es respetado y fundamentalmente orgulloso por su destino de grandeza.


Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
conductor del programa radial "Estirpe Nacional".

31/10/2015

miércoles, 16 de septiembre de 2015

16 DE SEPTIEMBRE DE 1955: VENDEPATRIAS DEL PASADO, VENDEPATRIAS DEL PRESENTE


El cobarde derrocamiento del General Juan Domingo Perón, del cual hoy se cumplen 60 años, fue un acontecimiento que sin lugar a dudas marcó un quiebre en el país. Los sucesos previos marcaron un terrible acto demencial. El 16 de junio de 1955, cuarenta aviones de la Marina bombardearon y ametrallaron Casa de Gobierno y Plaza de Mayo. La intención fue más que clara, asesinar a Perón. Este acto terrorista fue acompañado por el accionar de la Infantería de Marina que atacó la Casa Rosada, acto que finalmente fue contrarrestado. El saldo fue de más de 300 civiles muertos y 3.000 heridos. Tras este brutal bombardeo el Líder justicialista dio la orden de que ningún obrero concurriese a Plaza de Mayo. Pero de manera espontánea, y ante la difícil hora que se vivía, una enorme multitud se congregó frente a la histórica Plaza y bajo el lema defender a Perón.

Con un clima tremendamente caldeado, y mientras el país digería como podía la carnicería de junio, tres meses después, exactamente el 16 de de septiembre del ´55, estalló finalmente la sublevación militar en Córdoba que puso fin al gobierno Nacional-justicialista. Y mientras el foco insurreccional cordobés resistía, la Marina bombardeaba pozos de petróleo de YPF en Mar del Plata, donde había emplazado 19 buques. La mayoría de las Fuerzas Armadas permanecieron leales a Perón, pero a decir verdad sus acciones para reprimir el levantamiento fueron ineficaces, actuando con parsimonia. La flota mantuvo su curso hacia Buenos Aires y por radio ordenó a los habitantes de Berisso que evacúen la zona porque destruirían la destilería de YPF.

Luego de unos días de indefinición tras el levantamiento, Perón finalmente presentó su renuncia, aduciendo querer evitar un derramamiento de sangre. La dimisión desde ya que fue aceptada por los altos mandos liberales conspiradores. El general Eduardo Lonardi, jefe del levantamiento en Córdoba, y el almirante Isaac Rojas, se hicieron cargo del Poder Ejecutivo. El 23 de septiembre, Lonardi asumió la presidencia de la Nación en un brevísimo período de tiempo y bajo la hipócrita consigna ‘ni vencedores ni vencidos’.

De esta manera comenzaba un nuevo y sangriento proceso político argentino. El golpe de Estado de 1955 fue presentado ante la opinión pública como la supuesta recuperación de la tradición republicana, iniciada en la Revolución de Mayo de 1810, frente al gobierno de Perón caratulado como de segunda “tiranía”. Porque claro, para el pensamiento liberal de cuño masónico la supuesta primera tiranía había sido el gobierno del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas. Pero esta contra-revolución antiperonista ya había empezado a tomar cuerpo anteriormente.

 De hecho, el día 28 de septiembre del ´51 el general Benjamín Menéndez había encabezado un intento de golpe, en donde más de 200 oficiales fueron juzgados y pasados a retiro. Inclusive el general José Suárez había encabezado otro intento golpista en 1952. Su plan consistía en tomar la Casa Rosada a través de una acción comando y asesinar a Perón. Pero finalmente por una filtración del servicio de Informaciones de la Aeronáutica la conspiración se frustró.

Luego de su breve presidencia de casi dos meses, el 13 de noviembre Lonardi fue remplazado por el general ultra-antiperonista Pedro Eugenio Aramburu, quien rápidamente procedió a dictar el Decreto 3.855/55 disolviendo al Partido Peronista, y en marzo del ’56 el Decreto 4.161 con la rúbrica de Rojas y Alvaro Alsogaray, estipulando penas que prohibieron toda participación política del peronismo y hasta el sólo hecho de pronunciar las palabras ‘Evita’, ‘peronismo’ o ‘Perón’, contra quién atentarían con una bomba durante su exilio en Venezuela.

La Argentina volvía a perder su propio destino, volvía a ser colonia de las potencias mundiales, de la Usura Internacional. Se ingresó al Fondo Monetario Internacional, política de vasallaje que continuará en el tiempo. Hacia abril del ´56 la “Libertadora” derogó plenamente la Constitución de 1949. Y el 9 de junio de 1956 los generales Juan José Valle y Raúl Tanco iniciaron un levantamiento cívico-militar que tuvo la clara intención de restaurar al peronismo, lo que va a terminar en una terrible tragedia con 27 civiles y militares fusilados. En definitiva, desde 1955 comenzaba un período de 18 años de proscripción, de persecución y sangre al peronismo, que pudo reivindicarse plenamente recién en 1973.

Para comprender el trasfondo del derrocamiento de Perón sólo basta con tener presente dos frases tristemente célebres de Winston Churchill, Primer Ministro del Reino Unido de 1940 a 1955, sin lugar a dudas uno de los personajes más nefastos de toda la historia política a nivel mundial. Durante la famosa conferencia de Yalta de 1945 entre los aliados de la 2ª GM, Churchill expresó: “No dejen que la Argentina se convierta en potencia, porque detrás de ella arrastrará a toda Hispanoamérica”.

Y en un discurso pronunciado en la Cámara de los Comunes, en 1955, afirmó de manera contundente: “La caída del tirano Perón en Argentina es la mejor reparación al orgullo del Imperio y tiene para mí tanta importancia como la victoria de la Segunda Guerra Mundial. Y las fuerzas del Imperio inglés no le darán tregua, cuartel ni descanso en vida, ni tampoco después de muerto”

Es que la revolución peronista había herido sensiblemente a las minorías concentradoras del poder económico en nuestro país,  perjudicando a su vez los intereses plutocráticos imperialistas británicos. Y en esto está la clave de todo. El Nacional-justicialismo, de espíritu argentinista, estableció el legado de la Soberanía Política, de la Independencia Económica, de la Justicia Social. Y fue precisamente el general Perón el que como ningún otro presidente en la historia de nuestro país reivindicó a los trabajadores con amplias medidas socialistas, realizando una efectiva distribución de la riqueza y armonizando las relaciones entre el Capital y el Trabajo.

El peronismo fue sin lugar a dudas la doctrina libertaria del siglo XX, reflejada también en el principio de la Tercera Posición, o sea, de un posicionamiento totalmente libre ante los embates de las izquierdas y de las derechas, del marxismo y del capitalismo, del imperialismo yanki y del imperialismo soviético de esa época, siempre manejados por el Poder Oculto, por la Sinarquía Internacional al decir del líder justicialista. Y con una fuerte política de industrialización interna (también, como nunca antes visto en el país) la Independencia Económica tuvo como finalidad reconquistar las fuentes de riqueza de la Nación para hacer un reparto más equitativo, para mejorar la calidad de vida de los argentinos. Se desligó al país de todo organismo financiero usurero, no había deuda externa. Se nacionalizó el Banco Central de la República Argentina como así también los sectores estratégicos de la economía. Se llevó adelante una verdadera integración económica a nivel latinoamericano. Y todo ello a pesar de la terrible presión ejercida por EEUU, el país “bueno y democrático” vencedor en la 2ª GM. En definitiva, fue la Comunidad Organizada.

Perón dijo una vez que 1955 marcó la hora de los enanos. Y claro, enanos en referencia a todos aquellos agentes de la decadencia moral e intelectual, en cuyas manos recaía el poder político para ser dócil a los deseos del imperialismo. Enanos también por todos aquellos traidores que pasaron a engrosar las filas de los que humillaban a la Patria. Enanos todos aquellos que no pudieron comprender al Pueblo, y en esa incomprensión se pasaron a la vereda del enemigo. Enanos los que entregaron la Soberanía Nacional, los que derribaron la Independencia Económica y la Justicia Social.

  Y si hablamos de enanos, el régimen kirchnerista claramente lo es. Es que lo que hoy sobra es mucho dolor: Postración, degradación social, pobreza, concentración económica, clientelismo político, corrupción organizada como nunca antes se vio en nuestra historia, rebaje cultural, entrega del patrimonio nacional, subordinación hacia los poderes mundiales, pago de la mayor estafa al pueblo argentino -la Deuda Externa-. Y todo esto camuflado con el ya conocido 'relato', que no es otra cosa que un discurso abstracto progre-izquierdista-demagógico-populista. Por eso, el 16 de septiembre de 1955 tuvo a los vendepatrias del pasado y tiene a los vendepatrias del presente.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal.
Vicepresidente del Partido en la Provincia de Buenos Aires.
Conductor del programa radial "Estirpe Nacional".

16/09/2015

martes, 18 de agosto de 2015

NUEVO ORDEN MUNDIAL VS. NACIONALISMO


Dos conceptos radicalmente antagónicos, abiertamente enfrentados. En el periódico nacionalista ‘Patria Argentina’, del ejemplar de diciembre del año 2004, su director, el teniente coronel (R) Santiago Roque Alonso, define con claridad meridiana el término Nuevo Orden Mundial. Sostiene: “Se trata del proceso de centralización del poder a escala global, operado por unos pocos que concentran la riqueza mundial –en una magnitud como nunca antes ocurrió en la civilización humana– aplicado a todos los ámbitos de la vida (político, económico-financiero, cultural-educativo, espiritual-religioso, psicosocial, etc.), y que se caracteriza por imponer una homogeneización que destruye las identidades e intereses de los grupos humanos y procura reducir o eliminar la soberanía de los estados nacionales, con la finalidad de imponer un gobierno mundial”.

Una definición más que contundente, que aporta muchísima luz a la hora de querer entender porque ocurre lo que ocurre en el mundo (guerras, invasiones, carreras armamentísticas, masacre de poblaciones, explotación de recursos naturales, pobreza extrema, degradación social, miseria, hambre). A su vez, el reconocido historiador norteamericano Carroll Quigley, en su libro ‘Tragedia y Esperanza’, libro considerado por algunos sectores norteamericanos como la “Biblia de la Globalización” afirma: “(…) El poder del capitalismo financiero tiene un objetivo trascendental, nada menos que crear un sistema de control financiero mundial en manos privadas capaz de dominar el sistema político de cada país y la economía del mundo como un todo”.

Y en otra parte de este revelador libro sostiene de manera contundente: “Este sistema ha estado controlado de un modo feudal por los Bancos Centrales del mundo actuando concertadamente y por acuerdos secretos, a los que se llegan en reuniones privadas y conferencias. Cada Banco Central buscó dominar a su Gobierno mediante la habilidad para controlar los préstamos al Tesoro del Estado, para manipular el mercado de cambios, en la determinación de la actividad económica del país y en influir sobre los políticos colaboracionistas mediante recompensas posteriores en el mundo de los negocios”.

Y tal como lo sostiene Carroll Quigley, el factor de control y el ejercicio del poder de la Plutocracia (plutos riqueza; kratos poder) lo constituye el Dinero, porque a través del ejercicio de la Usura y del endeudamiento permanente el Dinero se crea de la nada, monopolizando su regulación mediante los Bancos Centrales privados y los organismos multilaterales de crédito, brazos operativos del Nuevo Orden Mundial.

Por consiguiente, el mundo es regido hoy en día por una élite imperial-capitalista, un Régimen de Dominación que ha consolidado su poder sin lugar a dudas desde la finalización de la 2ª GM, y que luego de finalizada la denominada Guerra Fría (con la desintegración de la Unión Soviética allá por 1991) su despótico poder se ha centralizado aún más. En pleno siglo XXI, la Tiranía del Nuevo Orden Mundial no guarda ningún tipo de respeto en referencia a los DDHH de los pueblos, en referencia a la Democracia, al bienestar humano, o el resguardo del medio ambiente. Por eso se trata de romper las cadenas ya (como diría una canción española nacionalista), de romper con esta tiranía mundialista que tanto oprime, que tanto destruye y masacra al Ser Humano.

Entonces, el Nacionalismo es una necesidad vital. Es que planteado desde el sentido común no puede existir jamás una Nación ni una Soberanía Nacional sin un Nacionalismo puesto en práctica desde lo político. Esto es algo que se comprueba del estudio de la mismísima Historia Universal, a pesar de aquellos que siempre tergiversan el concepto. Es a través del Nacionalismo que se puede reconquistar la Nación Argentina, lamentablemente hoy en manos de una casta política corrupta y cipaya (en mayor o menor medida), siempre al servicio del Nuevo Orden Mundial.

El Nacionalismo es la categoría política superior a la hora de definir el SER o NO SER de la Argentina. No se puede amar a la Nación como algo abstracto. ¿Alguien amaría al amor de su vida de manera abstracta? ¿Alguien podría expresar amor abstracto a un hijo, a una madre? Es decir, el verdadero nacionalista ama a su Pueblo porque es su elemento constitutivo vital. Puede existir una Nación sin territorio, pero nunca sin pueblo o población.

Se desprende claramente que el Nacionalismo es la defensa de los objetivos e intereses de la Patria, pero de todos los intereses: Espirituales, culturales, físicos-mentales, políticos, económicos-financieros, sociales. No representa ninguna de las habituales etiquetas políticas, no es de derecha, de izquierda o centro. Tampoco es ‘oligárquico’, ‘conservador’, ‘populista’ o ‘nacional y popular’. Es directamente revolucionario por querer romper abiertamente con el actual Sistema plutocrático-capitalista (Poder Mundial del Dinero) y por ser el centinela de una Comunidad orgánica, sana y natural. Esta cosmovisión siempre se va a plasmar en una doctrina (o cuerpo de ideas rectoras) y se va a poner en práctica a través de un movimiento político de resuelto espíritu de lucha. De aquí la famosa expresión ‘unidad de concepción para la unidad de acción’.

En este sentido cobran vigencia las palabras de Julio Irazusta, un gran referente de la Escuela del Revisionismo Histórico, quien en un reportaje que se le realizó, allá por mayo de 1967, sostuvo: “En la Argentina el Nacionalismo es indispensable ante el abandono total de los intereses del pueblo por el Estado Argentino, que fue normalmente un agente de los intereses extranjeros. Porque existe una doctrina tradicional, promulgada por Alberdi, que sostiene que el país debe estar siempre sujeto al extranjero en beneficio de la seguridad nacional”. Una definición muy clara la de Irazusta (una de las plumas más brillantes y destacadas del revisionismo histórico en nuestro país). Por consiguiente, si los argentinos somos capaces de reconocer la raíz de nuestra degradación como Nación, que no es ni más ni menos que el accionar del Nuevo Orden Mundial sobre nuestra Patria, si nos queda este diagnóstico de fondo, entonces podremos actuar mejor ante ese problema.

Igualmente el problema en sí no está en ese imperialismo que avasalla la Soberanía y la Dignidad de los pueblos. El problema en sí se halla en los entregadores de turno que le han abierto las puertas (de una u otra forma) a la rapiña imperial-colonialista. Ejemplos hay de sobra a lo largo de nuestra historia y viendo nuestra actualidad. A los fines prácticos, la tradicional partidocracia argentina constituye una oligarquía nacional, tecnócrata del Poder Mundial del Dinero. Esconden sus miserias y su insoportable corrupción al amparo de los fueros parlamentarios y de la impunidad, que es lo que genera el mismísimo Sistema.

Una revolución nacionalista no se resuelve como algunos ingenuamente creen en el plano material y político exclusivamente. Pasa preferentemente por el espíritu de lucha que se tenga, por una fortaleza anímica indestructible que se posea. Y por supuesto, en la medida que uno se arme con la verdad y que sepa superar los diferentes confucionismos ideológicos propuestos por el Sistema. Confucionismos que adormece almas, que esclaviza sin que nos demos cuenta, que anestesia y que siempre busca rebajar al Pueblo a la categoría de ‘masa’.

Por eso, hoy más que nunca se hace indispensable como primera medida que los argentinos reflexionemos a fondo, y sobre esa reflexión reconquistar un Alma y un Espíritu de lucha. Esta es y será siempre la condición previa para que se puedan asumir las responsabilidades, los sacrificios personales y la resistencia que a la larga impone la lucha política. Seamos leales a una estirpe, a una sangre derramada, a todos aquellos Arquetipos que nos legaron un Destino de grandeza. Seamos nobles de Cuerpo y Alma. Seamos libres de verdad.





Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Vicepresidente del Partido en la Provincia de Buenos Aires,
Conductor del programa radial “Estirpe Nacional”.


18/08/2015

domingo, 26 de julio de 2015

EL ESTATUTO LEGAL DEL COLONIAJE DEL SIGLO XXI



  La famosa frase ‘estatuto legal del coloniaje’ fue pronunciada en su momento por el revisionista Arturo Jauretche, en referencia al muy recordado y escandaloso acuerdo firmado entre nuestro país y Gran Bretaña en mayo de 1933, el ‘Pacto Roca-Runciman’. Corrían los tiempos de la Década Infame: En mayo de 1933, durante el gobierno del presidente conservador, general Agustín P. Justo, el representante del gobierno argentino, el vicepresidente Julio Argentino Roca (h) y el ministro inglés, Walter Runciman, sentaron las bases del acuerdo reafirmándose una relación de vasallaje hacia la Corona británica.

La Argentina se aseguraba una cuota de exportación de carne enfriada hacia Inglaterra no inferior a 390.000 toneladas, aunque la primera potencia mundial se reservaba el derecho de restringir sus compras cuando lo creyera conveniente. Recordemos que para esta época, el comercio mundial se había reducido drásticamente como consecuencia de la profunda crisis económica mundial del capitalismo que había estallado en 1929.

A su vez, el 85% de las exportaciones de nuestro país debían realizarse a través de frigoríficos extranjeros, y el 15% restante a través de empresas argentinas pero siempre que las mismas fueran colocadas en el mercado internacional mediante comerciantes y navíos británicos. También se asumía el compromiso de no gravar con impuestos ciertos productos procedentes de Inglaterra, acordándose que las empresas de servicios públicos oriundas de este país recibieran un trato de protección hacia sus intereses, incluyéndose la no reducción de las tarifas de los ferrocarriles británicos que operaban en nuestro país.

Este acuerdo incluyó además dos clausulas secretas: La creación del Banco Central de la República Argentina y la Corporación de Transportes. En marzo de 1935 se fundó el Banco Central, una sociedad mixta integrada por bancos oficiales y capitales extranjeros, que controló la emisión monetaria, la tasa de interés y sobre todo el destino de las divisas, en donde la mayoría de los accionistas y directores del Banco Central representaban a capitales extranjeros. La Ley de Corporación de Transportes, sancionada en ese mismo año por el Congreso de la Nación, concedía a empresas de capital británico el monopolio por 56 años del transporte urbano en la ciudad de Buenos Aires.

Por lo trascendente del acuerdo, el vicepresidente Roca (h) resumió en una frase tristemente célebre el espíritu de la negociación: “Por su importancia económica, la Argentina se parece a un gran dominio británico”. Bueno, a 82 años del  ignominioso Pacto Roca-Runciman, la célebre frase ‘estatuto legal del coloniaje’ cobra más vigencia que nunca y de la mano del kirchnerismo.

Hace unos meses, la presidenta cerró un claudicante y degradante acuerdo económico, financiero y comercial con el gigante asiático. Otro verdadero acto de vasallaje y de violación a nuestra Soberanía Nacional, destacándose: La adjudicación directa de diferentes proyectos de obra pública siempre sujetos a financiamiento concesional por parte de los chinos. El otorgamiento de exenciones impositivas, inmunidades, holgados beneficios para empresas chinas en nuestro país y amplias ventajas migratorias, a cambio de refuerzos para las Reservas del Banco Central. La consolidación de una estación espacial china en Neuquén (ya en etapa avanzada de construcción) en la localidad de Bajada del Agrio, con una concesión a favor de cincuenta años. Dicha base espacial dependerá del Departamento General de Armamentos de las Fuerzas Armadas de China.

Al igual que en el pacto Roca-Runciman del año ’33, la letra chica de este humillante acuerdo se desconoce. En referencia a la obra pública, uno de los mega emprendimientos a realizarse son las represas Jorge Cepernic y Néstor Kirchner, en la provincia de Santa Cruz. De ahí el acuerdo entre Gezhouba Group Company Limited y Electroingeniería. Es decir, la construcción será llevada adelante por un consorcio chino en asociación con una de las grandes empresas amigas del poder. Electroingeniería es la compañía cordobesa de Gerardo Ferreyra y Osvaldo Acosta, dos empresarios muy allegados a la Casa Rosada.

Lo cierto es que en los últimos años, China nos ha comprado sobre todo soja, nos ha vendido trenes y una verdadera avalancha de productos manufacturados que le hacen una competencia ruinosa a la industria local. También ha sido relevante la presencia china en nuestro país en emprendimientos de megaminería.

Los acuerdos incluyen mucha financiación en diversos campos, pero obliga a la Argentina a eliminar las licitaciones que podrían suponer mejores condiciones para el país. Ante las enormes beneficios dados por el gobierno, los capitales chinos se quedan con obras y proyectos que van desde la minería hasta el petróleo y los ferrocarriles. Pero ¿cuál es el trasfondo económico de este acuerdo de sumisión que acelera un evidente proceso de desindustrialización?

Ante la falta de dólares, la relación bilateral con China experimentó un giro de 180 grados. Es decir, el gigante asiático dejó de ser señalado como el socio comercial "malo" que contribuía al fenómeno de la sojización del campo argentino y que ponía en riesgo a la industria nacional. Se convirtió no sólo en un socio relevante sino también en uno de los principales soportes financieros del Banco Central, y de la mano de unos 3.100 millones de dólares que ya se giraron en el marco del acuerdo de intercambio de monedas, también conocido como swap. La Argentina le vende a China productos sin valor agregado, mientras que la nación asiática inunda el mercado interno con electrónica, celulares, televisores y maquinaria pesada. De hecho, durante el período 2003-2013, el 85% de las exportaciones argentinas se concentraron solamente en porotos de soja, petróleo y aceite de soja.

Pero lo que genera un verdadero escándalo es la instalación en la provincia de Neuquén de una base espacial china, de 200 hectáreas, y encima con una exención impositiva de 50 años. También es algo totalmente inadmisible que ciudadanos chinos trabajen en la misma regidos por la legislación laboral de su país. Argentina no tendrá ninguna injerencia ni sacará ningún provecho de dicha base. Hay muchísimas dudas sobre el carácter del personal chino respecto de su condición civil o militar, debido a que esto no fue especificado en el acuerdo.

La empresa china CLTC, que es la que está a cargo de la construcción, y tiene comprobados lazos con diferentes organismos militares chinos, ya que depende específicamente del Departamento General de Armamento y de la Comisión Militar del denominado ‘Ejército Popular de Liberación de China’. Es que la estación, con antenas que permitirían una cobertura y visibilidad casi completa de la Tierra, sería a la vez un centro potencial de escaneo de comunicaciones, rastreo y detección de satélites, control de lanzamientos a escala global e incluso, en caso de necesidad, de misiles, drones, y otras actividades militares semejantes.

Es decir, el problema de fondo es geopolítico: Con esa instalación se usa al país como un mero tablero de ajedrez mundial y en el marco del programa chino de conquista de la Luna y Marte. O sea, el Gobierno Nacional nos está poniendo de manera totalmente irresponsable en un conflicto en la que dos superpotencias -EEUU y China- se van a disputar la supremacía en el estratégico espacio inter estelar.

Tal como ocurriera con el Pacto Roca-Runciman, el acuerdo entre Cristina Fernández de Kirchner y su par chino Xi Jinping es la consolidación de un proceso de entrega que va en aumento, con condiciones extremadamente desfavorables e inadmisibles. Un acuerdo neocolonial en donde el gobierno busca atenuar su propia incapacidad económica abrazando al imperialismo capitalista chino. El estatuto legal del coloniaje del siglo XXI.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal.
Vicepresidente del Partido en la Provincia de Buenos Aires.
Conductor del programa radial "Estirpe Nacional".

26/07/2015

miércoles, 3 de junio de 2015

EL AMANECER DE UNA GRAN ARGENTINA


  El 4 de Junio de 1943 se produjo el pronunciamiento militar que puso fin al gobierno de Ramón Castillo (el último de los presidentes de la ‘Década Infame’), generando las sucesivas presidencias de los generales Arturo Rawson (que apenas duró dos días en el poder), Pedro Pablo Ramírez y posteriormente Edelmiro Farrell, cargo que este último va a ostentar desde febrero del ’44 hasta junio del ’46 cuando asuma el electo presidente Juan Domingo Perón.

Este levantamiento militar, fue el único en nuestra historia en donde no estuvieron al tanto las embajadas extranjeras. Al amanecer de ese 4 de junio de 1943, unos 8.000 soldados aproximadamente –y al mando del general Rawson– avanzaron desde la guarnición militar de Campo de Mayo hacia la Capital Federal. Al llegar a la Escuela de Mecánica de la Armada, la columna fue atacada por fuerzas leales al gobierno, pero finalmente se van a rendir. De esta manera la suerte de Castillo estaba echada.

A la tarde del 4 de junio, los jefes del levantamiento ya estaban instalados en la Casa de Gobierno, y al principio se caracterizaron por ideas y posturas ideológicas heterogéneas. Por ejemplo, en el marco de la 2ª GM, el efímero presidente Rawson era pro-aliado, siendo abruptamente sustituido por Ramírez, quien era nacionalista. Por lo pronto, y en referencia a la guerra, se afirmaba una política de neutralidad. El nuevo gobierno militar fue recibido en menor o mayor grado con aprobación y expectativas, más que nada teniendo en cuenta lo odioso que fue el Régimen derrocado.

Los militares de la Revolución no tenían la más mínima intención de entregar el Poder a partido político alguno, ni siquiera parcialmente. Es más, aborrecían de los políticos, y esto no era para menos por todo lo que se había vivido durante la Década Infame en cuanto a fraude electoral sistemático, corrupción, entrega y problemáticas sociales nunca resueltas.

El GOU (‘Grupo Obra y Unificación’) fue una cerrada organización militar secreta que desempeñó el papel fundamental y decisivo en el derrocamiento de Castillo, y posteriormente en las maniobras internas que precipitaron las sucesivas salidas de la presidencia de los generales Rawson y Ramírez, posibilitando el ascenso del general Farrell. El GOU fue más que necesario para que la Revolución del 4 de junio no se desviara como la del 6 de septiembre de 1930. Se compuso por un reducido grupo de oficiales, coroneles, tenientes coroneles y capitanes todos en servicio activo. En definitiva fue el avance de los oficiales jóvenes del Ejército, muchos de ellos provenientes de sectores medios y bajos sin influencia, que encontraron un momento histórico oportuno como para dar un salto de calidad, sobre todo porque en enero del ’43 había fallecido el general conservador y anglófilo Agustín P. Justo, quien había controlado al Ejército por casi dos décadas.

Los integrantes del GOU tenían una clara visión nacionalista, en contra del Comunismo y de la Masonería, una postura neutralista frente a la 2ª GM y políticamente hablando querían terminar de una vez por todas con la corrupción de los gobiernos conservadores. Formar una fuerte conciencia nacional, con un contenido social, económico y jurídico claramente distinto al que se venía dando. Si bien simpatizaban con el Eje en la 2ª GM no tenían incorporada como doctrina la ortodoxia cosmovisional del Nacional-socialismo. Igualmente (y como simpatizantes) entendían que un hipotético triunfo del Eje Berlín-Roma-Tokio (luego extendido a otros países) le daría a la Argentina un papel eminente en el escenario continental americano. A su vez especulaban con la idea de que una derrota norteamericana y británica pondría fin a la histórica expoliación imperialista sufrida por nuestro país. El verdadero cerebro y líder del GOU fue el coronel Juan Domingo Perón. Inclusive junto al coronel Miguel Ángel Montes fue el artífice del manifiesto o proclama de 1943.

Por otra parte, en este año y por primera vez en nuestra historia, la producción industrial va a superar a la tradicional producción agropecuaria. Entre 1942 y 1946 (es decir previo a la llegada de Perón a la presidencia) se habían creado 25.000 establecimientos industriales diversos. Estos cambios fundamentales habían comenzado de manera paulatina con la industrialización por sustitución de importaciones de la Década Infame, proteccionismo que se aceleró con el estallido de la 2ª GM y que el gobierno de la Revolución estimuló aún más llevando adelante una serie de medidas muy importantes.

Por ejemplo el fomento y la defensa de la industria, como así también la rebaja y luego el congelamiento de los precios de alquileres. También la rebaja de los arrendamientos agrícolas. Esto último generó un extraordinario incremento de la industria tambera y granjera en el sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires, zonas que antes tenían un sistema de arriendos casi feudales. A su vez se creó el Banco de Crédito Industrial y se promovieron las fabricaciones militares. Otra medida muy importante fue la intervención de la odiada Corporación de Transportes (que en el marco del pacto Roca-Runciman del año ’33 se le daba la concesión y el monopolio del transporte público de la ciudad de Buenos Aires a empresas de origen británico).

Todas estas medidas marcaban una línea de indiscutible sentido nacional, y hacia 1945  la infraestructura industrial ya abarcaba a casi todos los rubros livianos, con el ánimo de incursionar en sectores de la industria pesada. Pero sin lugar a dudas, la obra más trascendental del gobierno revolucionario estuvo en una serie de medidas adoptadas bajo la directa conducción del coronel Perón en el orden social.

El antiguo Departamento Nacional de Trabajo se convirtió en noviembre del ’43 en la famosa Secretaría de Trabajo y Previsión social, alentándose claramente una mejor redistribución de la riqueza nacional, como así también un mejoramiento sustancial en las relaciones entre el Capital y el Trabajo. Se extendió el régimen jubilatorio; se crearon los tribunales de Trabajo para así regular el enfrentamiento tradicional entre patrones y obreros en el orden judicial. Hubo un reconocimiento definitivo al movimiento sindical y hacia 1945 el movimiento obrero ya era netamente peronista. A su vez, se estableció el pago de vacaciones y de aguinaldo; hubo una sistemática política de aumento de salarios; se estableció la previsión por accidentes de trabajo como así también la elaboración de convenios colectivos a favor de los trabajadores.

El famoso ‘estatuto del Peón’ dictado por Perón fue lo que más enfureció a la oligarquía vendepatria de aquel entonces, ya que estipulaba derechos y obligaciones para el patrón y para el peón. De ahora en más existía un poder superior a la patronal, en defensa de los tradicionalmente postergados en el campo.

Hacia principios de 1945 ya no había dudas del proceso popular que se estaba gestando. Es decir, luego de casi dos años de creada la Secretaría de Trabajo y Previsión Social se había conseguido que los obreros fueran el más firme apoyo del coronel Perón.

La Revolución del 4 de Junio de 1943 marcó sin lugar a dudas una nueva Era en el país. No fue una asonada militar más destinada a cambiar hombres o partidos. Fue profundamente transformadora, apuntó a un claro Resurgir Nacional como así también a una idea moral y humanista. A su vez el GOU (o sea, el mismísimo Perón) hizo que se cumpliera el programa de la Revolución imponiendo una norma de conducta y con un contenido económico, social y jurídico totalmente innovador, dándose paso al fenómeno popular más trascendental de toda la historia argentina: El peronismo.

Y precisamente, ese peronismo es el que se fue gestando de manera inadvertida allá por noviembre del ’43 con la inauguración de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, que tantos y amplios beneficios dio al pueblo argentino. Que sin lugar a dudas tuvo su mayor expresión en esa épica gesta verdaderamente nacional y popular del 17 de Octubre de 1945. En definitiva, la Revolución del 4 de Junio de 1943 fue el Amanecer de una Gran Argentina, fue el Despertar de la conciencia colectiva de todo un Pueblo.
  


Darío Coria, secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
conductor del programa radial “Estirpe Nacional”.

03/06/2015