sábado, 17 de agosto de 2013

SAN MARTÍN COMO ESTIRPE DE LA PATRIA


¿Por qué es el Padre de la Patria? Sin lugar a dudas porque fue el gran referente de las luchas de independencia de nuestro país y de Hispanoamérica en general. Y esto a pesar de la falta de apoyo de los diferentes gobiernos unitarios de la época, en definitiva gobiernos criminales que sólo se inspiraron en Inglaterra y que siempre demostraron estar de espaldas a la realidad del país.

Como verdadero impulsor del Congreso de Tucumán impregnó de heroísmo y de firme decisión a los diputados que allí asistieron, en un momento híper-difícil ya que parecía que nuestras armas se desmoronaban ante los españoles. La batalla de Sipe-Sipe, librada en octubre de 1815 en el Alto Perú y a pocos meses de la apertura del Congreso va a dejar un saldo de 2000 muertos en nuestras filas y va a generar una gran desbandada, finalmente compensada con las gloriosas milicias salto-jujeñas del enorme Martín Miguel de Güemes y como apoyo al Libertador.

Y lo que precisamente constituyó el acto político y jurídico fundacional de nuestra Soberanía fue la Declaración de la Independencia del 9 de julio de 1816, que se ratificó el día 19 de julio de ese mismo año con el agregado al Acta de la frase “libre e independiente de toda forma de dominación extranjera”, realizado esto último a instancias del diputado sanmartiniano por Buenos Aires Pedro Medrano. Y en ese espíritu libertario y de sacrificio San Martín siempre se va a reconocer en los valores tradicionalistas heredados, haciendo causa común con el federalismo y en especial con el Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas.

Como verdadera autoridad moral, como legítima jerarquía conductora y uno de nuestros principales próceres nos dio una verdadera lección. En estos tiempos de corrupción organizada, de desgobierno y manipulación de nuestra clase política gobernante nos dejó como legado fundamental que debemos tener dignidad.

Que debemos ser independientes de toda forma de dominación extranjera. Que debemos dejar de lado el “pacifismo”, esto es, la paz acordada a cualquier precio y a merced de la voracidad de los poderes mundialistas. Que debemos dejar de lado todo “espíritu” de codicia y de dinero a costa de la degradación de la mayoría. Que debemos trascender como personas con un espíritu heroico ante la vida y en el sentido de hacer efectivo el postulado “el Bien Común debe estar por encima del bien personal”. En definitiva, toda empresa libertadora y patriótica debe estar por encima de cualquier egoísmo sectario.

La “Paz del Honor” consiste en ejecutar la libre autodeterminación de nuestro querido país con respecto a los poderes financieros globalizantes y en referencia también a sus entreguistas locales. En este sentido fue muy famosa la Proclama del Libertador dirigida a sus tropas de Chacabuco y Maipú luego de haber repasado la Cordillera de Los Andes para acudir en ayuda al Río de La Plata: “La guerra la tenemos que hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos han de faltar. Cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con las bayetitas que trabajen nuestras mujeres, y sino andaremos en pelotas como nuestros paisanos los indios. Seamos libres, que lo demás no importa nada”.

  ¿Cuál es nuestro deber entonces? Los argentinos que verdaderamente admiramos al Libertador General Don José de San Martín debemos dejar de lado la comodidad burguesa y emprender acciones que verdaderamente valgan la pena; promover de manera decidida la irrestricta y total defensa sobre lo que se nos obligó a mantener –como legado histórico– en lo proclamado los días 9 y 19 de julio de 1816 en el sanmartiniano congreso de Tucumán. Tener orgullo de destino propio… tener estirpe y sentimiento de Patria.



DARÍO – ALTERNATIVA SOCIAL ZONA SUR, 17/08/2013

lunes, 12 de agosto de 2013

12 DE AGOSTO, DÍA DE LA RECONQUISTA DE BUENOS AIRES


A las 15 horas de aquel 27 de junio de 1806 las tropas inglesas entraban a la ciudad de Buenos Aires en medio del estupor y la indignación generalizada del pueblo. Una hora después, William Carr Beresford -general en jefe de las tropas invasoras- arribó al Fuerte que se rindió sin combatir. Y por primera vez flameó allí la bandera imperialista inglesa. Los más altos funcionarios juraron de inmediato fidelidad al rey inglés Jorge 3°, salvo muy honrosas excepciones como Manuel Belgrano. A continuación Beresford estableció, como nuevo gobernador de la ciudad, la libertad de comercio para favorecer la entrada de productos ingleses.

Pero vendría la reacción de criollos y patriotas. Santiago de Liniers y Bremond, capitán de navío al servicio de España y ubicado en la Banda Oriental, logró reunir 1.000 hombres y cruzó el Río de La Plata. Con la suma de más voluntarios sus tropas avanzaron hasta Retiro desalojando a los ingleses (1.200 soldados aproximadamente) produciendo así el repliegue de éstos hacia la Plaza Mayor (hoy Plaza de Mayo) y hacia el mismísimo Fuerte.

El día 12 de agosto de 1806, con la incorporación de más voluntarios hasta casi duplicar las fuerzas iniciales, Liniers atacó la Plaza por cuatro puntos. La defensa inglesa cedió, lo que generó un repliegue hacia el interior del Fuerte, abriéndose un intenso fuego con los mismos cañones abandonados por el enemigo. Fue ni más ni menos que el Día de la Reconquista. Inmediatamente el general invasor firmó la capitulación ante el Héroe de la épica jornada y evacuó sus naves. Los ingleses sufrieron 417 bajas, mientras que los criollos 180 entre muertos y heridos.

Tres fueron las consecuencias inmediatas: 1°) El surgimiento de Liniers como conductor natural; 2°) Su designación como Jefe militar en Buenos Aires por un cabildo abierto (que también cuestionará duramente la inacción del virrey Sobremonte) y 3°) La creación de milicias criollas ante un nuevo ataque que se esperaba (y como finalmente sucedió en 1807). El Regimiento de Patricios, conducido por Cornelio Saavedra, fue el más importante.

¿Por qué el Día de la Reconquista fue un hecho trascendental para los argentinos? Porque fue el primer gran ejemplo de nuestra verdadera argentinidad. El rescate de la verdadera historia de la Patria, como sin lugar a dudas se encuentra en esta gloriosa epopeya de armas, debe servir como punto de arranque. Debe servir de ejemplo para reconquistar precisamente a la Argentina de todo ese espíritu entreguista y corrupto de los gobiernos de turno.

Es que precisamente, las invasiones inglesas hoy en día existen en nuestro país: ¿Por qué el Capital Internacional opera en nuestro país perjudicándose la industria nacional? ¿Por qué le seguimos pagando a la Usura Internacional la fraudulenta e ilegítima deuda externa? ¿Y Malvinas, la minería, el petróleo, la depredación de nuestro mar y las hectáreas para la actividad primaria? ¿No está la invasión inglesa en todo esto?

Si los argentinos pretendemos reconquistar en la actualidad un país independiente –que en los hechos no existe– no podemos dejar de lado la verdad histórica. Y esta verdad tuvo en su origen el Triunfo de todo un pueblo consciente que rechazó abiertamente a los invasores ingleses, donde se derrotó a la mayor potencia mundial de la época. En esencia un legado y ejemplo a seguir.

¡Gloria y Honor a los Héroes de la Reconquista de Buenos Aires! ¡Gloria y Honor a su máximo Conductor, Don Santiago de Liniers!



DARÍO – ALTERNATIVA SOCIAL ZONA SUR, 12/08/2013