lunes, 21 de enero de 2013

EL NACIONALISMO COMO IDEOLOGÍA SUPERADORA Y REVOLUCIONARIA


El Nuevo Orden Mundial nos domina en pleno siglo XXI de tres maneras concretas: A través de un capitalismo usurero y expoliador de riquezas, a través de una democracia inorgánica, para nada sustancial, y a través de todo un aparato de educación y cultura colonial, totalmente ajeno al Ser Nacional.

¿Cuál sería entonces el remedio a tan agonizante enfermedad? No hay demasiadas opciones, es más, hay una sola: la ruptura con el Sistema de dominación y esclavitud mundial. No hacerlo, o querer “reformar” este Sistema (que tanta pobreza genera en el mundo) sería como querer darle a un paciente una aspirina cuando en realidad se trata de operarlo. En esa ruptura está entonces la verdadera opción, si se quiere terminar con el drama de esta Argentina postrada y al borde de la disolución nacional.

Y esto es lo que sostiene precisamente Alternativa Social. Sin ir más lejos, en una parte de su famosa “Proclama al Pueblo Argentino” afirma: “Alternativa Social es un movimiento patriótico y federal, de raigambre nacionalista, que sostiene los valores democráticos, pero que está convencido que la democracia formal no sirve si no existe una democracia sustancial, es decir, una auténtica Democracia capaz de realizar la felicidad del Pueblo y la grandeza de la Patria. Por tanto, entendemos que desde 1983 a la fecha hemos tenido una ficción de democracia y no una Democracia verdadera”.

Concluye en su “Proclama” con una definición más que categórica y sin ambigüedades, a saber: "Alternativa Social sostiene una Cuarta Posición ideológica: No estamos ni a la derecha, ni a la izquierda, ni al centro del actual sistema de corrupción, estamos en la vereda de enfrente, absolutamente enfrentados con los personeros de este régimen colonial decadente, aunque se presenten como 'oficialistas' u 'opositores' (...)".

Esto es ni más ni menos que adoptar una verdadera postura revolucionaria. Y toda revolución es el proceso de ruptura de un Orden vigente para dar paso a uno nuevo. Se trata entonces de reemplazar instituciones y cultura cipaya (de todo pelaje), como así también cambiar las pautas sociales decadentes del régimen a través de una nueva fuerza motora.

Las revoluciones no son hechos naturales regidos por el mundo físico; son actos libres en donde la voluntad humana es el factor preponderante. Y precisamente alguien debe encauzar toda la energía generacional del presente hacia su destino de poderío; y ese alguien no puede ser sino un movimiento político revolucionario que haya interpretado la realidad de la historia y que se identifique con la nación al punto de que sean inseparables.

Aquí es donde radica precisamente el objetivo supremo: la sustitución de este Sistema decadente que padecemos (de izquierdas, derechas y centros) por un Sistema totalmente revolucionario. Y esto lo puede llevar adelante solamente un verdadero movimiento nacionalista.

Una verdadera revolución nacionalista siempre debe tener un profundo sentido de duración, es decir, debe comprender la importancia de perpetuarse en la historia y establecer el cambio para siempre. El verdadero Nacionalismo es aquel que tiene una fuerte impronta socialista, el que profesa un muy profundo contenido de justicia social, de amor a la Nación en un sentido de amplia reivindicación de honor y de dignidad, el que se opone abiertamente al capitalismo-plutocrático y a la falsa dialéctica/práxis marxista (las dos caras de una misma moneda).

¡Compatriotas! Alternativa Social, como movimiento político de resuelto espíritu de lucha, cataliza la argentinidad como bandera de lucha y de victoria. Predica un Nacionalismo Social conforme a una esencia anti-sistémica. Propugna una Comunidad Organizada, el Bien Común por encima de cualquier sectarismo egoísta, una Argentina para los argentinos libre de toda forma de dominación extranjera.

¡Demos el ejemplo! ¡Luchemos! Entendamos que juntos y fortalecidos el Orgullo Nacional común a todos será una verdadera coraza de acero indestructible. Encolumnados detrás de un auténtico movimiento político la férrea voluntad de vencer será total. Y motivados por la consolidación de una Argentina fuerte, haremos sentir con bravura nuestro destino de grandeza.





DARÍO – ALTERNATIVA SOCIAL ZONA SUR, 21/01/2013

martes, 8 de enero de 2013

EL NACIONALISMO Y EL COMBATE DEL HONOR


Una persona honorable es aquella que posee un porte inquebrantable, que siempre actúa de manera responsable. Pero no como algo aprendido (resultado de la educación o l moral), sino porque se preocupa por los demás; porque es siempre una persona con sensibilidad social y con sentido de justicia; porque demuestra en los hechos prácticos amor y lealtad hacia la comunidad, sentimientos nobles hacia sus compatriotas.

Nadie puede ser más fuerte que un hombre con honor. Mientras otros se bastardean en propias debilidades o pasiones superficiales, aquel siempre va a permanecer eterno e inmutable ante sus principios, ya que los va a considerar inalterables. Él sabe muy bien que la palabra tiene un valor enorme y hasta que es más importante que un contrato escrito.

Y aquí se encuentra el punto decisivo: Por poseer un profundo sentimiento patriótico, el hombre honorable conoce el valor del compromiso. Ya lo expresaba con claridad meridiana José Antonio Primo de Rivera: “La vida sólo vale la pena para quemarla al servicio de grandes empresas”. En este sentido el Nacionalismo, por más que tenga una clara y definida doctrina, nunca tendrá sentido si sus principios doctrinarios no se acoplan a un movimiento político de total acción y de resuelto espíritu de lucha. Es que la única forma de amar a la Patria consiste en sacrificarse por ella.

La personalidad juega en esto un rol de primera línea, ya que toda gran idea llevada adelante será siempre el resultado de la gran capacidad creadora que se tenga. Y la consecuencia lógica de esto es el surgimiento de un gran líder, de un conductor, que precisamente por su grandeza y personalidad no sólo será legítimo y agradecido ante los demás, sino que generará la unión de toda la comunidad, afín a su tradición y Ser Nacional.

¡Argentinos! Es tiempo de recobrar lo que largamente hemos perdido, lo que nos pertenece por derecho propio. Y este noble ideal no lo hará nadie por nosotros, por eso debemos librar con perseverancia, voluntad de hierro y fe en la victoria el decisivo combate del honor.

La esencia del Nacionalismo consiste en el amor a la Nación, en una representación genuina de intereses puramente nacionales y sociales llevados adelante por una autoridad política legítima –por servir y asegurar el Bien Común en la sociedad–, y jerárquica –al ser esa persona la más apta y con mayor capacidad de mando.

Desde Alternativa Social luchamos incansablemente para que se corone en el Poder a una autoridad política legítima para que ejerza el Poder con libertad de acción propia, para que ejecute una clara soberanía nacional, para que no se deje manipular por ningún poder extranjero, para que acabe definitivamente con la corrupción organizada. Que pueda garantizar sin ningún tipo de concesiones el “Señorío de lo Propio”, logrando que hasta el más ínfimo de los argentinos tenga un trato honorable. De esta manera, el Estado Nacional será una sociedad políticamente perfecta, ya que las distintas unidades conformantes de la Nación tendrán un ordenamiento social justo.

¡Combatir incondicionalmente! ¡Todos juntos y decididos! ¡Ganar las calles con arrojo y valentía para generar conciencia en el compatriota desheredado! ¡Poseer una férrea disciplina para coronar la obra con el triunfo de la causa nacional y popular!.

Para cambiar nuestra decadente realidad actual, para arribar a un profundo cambio social y a una verdadera Comunidad Organizada debemos siempre tener honor, ser leales a los principios rectores del Nacionalismo y poseer un inquebrantable compromiso de lucha.



DARÍO - ALTERNATIVA SOCIAL ZONA SUR, 08/01/2013