sábado, 4 de febrero de 2017

JOSÉ MARÍA ROSA Y LA DIFUSIÓN DEL REVISIONISMO HISTÓRICO ARGENTINO


  Abogado, historiador, diplomático y catedrático, fue una de las plumas más prolíficas y consideradas de la denominada Escuela del Revisionismo Histórico. Nació en la ciudad de Buenos Aires el 20 de agosto de 1906, en el seno de una familia tradicional. Su bisabuelo, Vicente Rosa, había llegado desde España en 1828 y se destacó como director de aduanas durante el primer gobierno de Juan Manuel de Rosas (1829 – 1832). Fue nieto del Dr. José María Rosa, ministro de Hacienda del general Julio Argentino Roca durante su segunda presidencia (1898 – 1904).

  José María Rosa residió en sus comienzos en la provincia de Santa Fe. En 1931 contrajo matrimonio con María Luisa Julia Delfina Bunge, con quien tuvieron tres hijos y una hija, José María, Eduardo Manuel, Juan Ignacio y Lucila. Dos años después se doctoró en derecho en la Universidad de Buenos Aires y bajo la tesis ‘Orígenes místicos del Estado’. En Santa Fe y junto a otros colegas fundó en 1938 el Instituto de Estudios Federalistas, dictándose conferencias y estableciéndose lazos con instituciones similares dentro y fuera del país, mostrando ya que se debía revisar la historia, como así también abordarla desde un costado social. Se destacó como docente secundario y universitario, por ejemplo en diferentes cátedras en las universidades nacionales del Litoral (provincia de Santa Fe), para proseguir posteriormente en La Plata y Buenos Aires.  

 El 8 de agosto de 1938 se fundó el Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas (institución oficial desde 1997 bajo el nombre Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas). En esta prestigiosa institución confluyeron intelectuales revisionistas de verdadero renombre: Julio Irazusta, Ernesto Palacio, Ramón Doll, Manuel Gálvez. Rosa colaboró desde 1941 en la revista de dicha institución como así también en diferentes publicaciones. Dictó varias conferencias, algunas de las cuales llevaron por título: “Aniversario de la suma del poder público”; “Los jefes del partido popular: Soler 1815-1820, Dorrego 1820-1828 y Rosas 1829-1852” y “¿Por qué fue condenado Rosas?”. En la Revista del Instituto escribió entre otros artículos: “Don Bernardo de Irigoyen”; “Los heterodoxos argentinos: Pequeña biografía de Salvador María Del Carril”; “Rosas y la República Independiente de Río Grande (1836-1845)”.

  Hacia 1945 se trasladó definitivamente a Buenos Aires, y luego de formar parte de la gesta nacional y popular del 17 de Octubre se enroló en la Alianza Libertadora Nacionalista, movimiento que apoyó al peronismo inclusive con una fórmula electoral propia. En 1951 asumió como presidente del Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas y tres años después contrajo matrimonio con Ana María Rocca, con quien tuvo un hijo llamado Vicente.

  Con el derrocamiento del General Juan Domingo Perón el 16 de septiembre de 1955 su labor docente fue abruptamente interrumpida expulsándoselo de sus cátedras. Formó parte de la Resistencia Peronista, siendo detenido por espacio de 70 días para luego formar parte activa del fracasado levantamiento cívico-militar del 9 de junio de 1956, razón por la cual se exiliará primero en Uruguay y luego en España. En la Memoria del Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas (Revista Nº 17, pp. 102-103) se hace una aclaración preliminar sobre la detención de Rosa y la persecución a esta entidad por parte de la dictadura pro-británica: “Debe decirse que le fue prohibido al Instituto la realización de sus conferencias, que las pocas que pudieron llevarse a cabo fueron atentamente controladas por la policía y que en determinados momentos se tuvo la sensación, la certeza casi, de que la entidad podría ser intervenida o clausurada. Cabe mencionar aquí la prisión a todas luces injusta de que fue objeto el presidente, Dr. Rosa, y que –como se desprende de lo públicamente declarado con posterioridad por él–, fue motivada exclusivamente por su posición personal en materia histórica… a partir de los últimos días del año 1955, las actividades del Instituto quedarán prácticamente reducidas a la sola atención del público y despacho de la correspondencia”.

  Fue precisamente en el destierro donde se dedicó a seguir investigando sobre nuestro pasado nacional accediendo a diferentes archivos y bibliotecas extranjeras. Formó parte de la comitiva que acompañó al general Juan Domingo Perón en su regreso a la Argentina, el 17 de noviembre de 1972. Y tras la victoria electoral nacional-justicialista del 23 de septiembre de 1973, Rosa fue designado por Perón como embajador en Asunción del Paraguay. Y luego del fallecimiento del presidente en ejercicio fue designado embajador en Atenas, cargo que ejercerá hasta el 24 de marzo de 1976. Con el advenimiento del auto-denominado ‘Proceso de Reorganización Nacional’ sus libros empezarán a ser retirados de las bibliotecas. Bajo este contexto va a fundar la revista nacionalista Línea, que se expresará como la única voz disidente en esos tiempos aciagos que asolaban al país y cuya frase de cabecera rezaba “la voz de los que no tienen voz”. Los militares buscaron todos los medios para acallarlo, desde el secuestro de la revista hasta innumerables juicios entablados en su contra.

  Entre sus obras más destacadas se encuentran: “Defensa y pérdida de nuestra Independencia Económica”, una obra clave publicada en el año 1942 que contraponía los efectos negativos del liberalismo económico en nuestro país (liberalismo unitario y pro-inglés) con los efectos positivos del proteccionismo económico nacionalista en tiempos de la Confederación Argentina. A su vez, en esa década del ’40 saldrían a la luz “Artigas, prócer de la nacionalidad”, un libro reivindicatorio del Protector de los Pueblos Libres (sin lugar a dudas una de las figuras más eminentes que ha dado el proceso emancipatorio en el Río de la Plata). En la década del ’50 dejaría obras importantísimas como “La misión García de 1815 ante Lord Strangford”; “El cóndor ciego”. Con su libro “La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas” Rosa va a ser muy conocido en Paraguay, siendo invitado a dar asiduas conferencias y asistir a eventos relacionados con el prócer Francisco Solano López. Otras de sus obras destacadas fueron “Del municipio indiano a la provincia argentina”; “Nos, los Representantes del Pueblo” y “La Caída de Rosas”. Posteriormente daría a la luz “Rivadavia y el imperialismo financiero”. A su vez, su célebre “Historia de la Argentina” aparecería en trece tomos, entre 1964 y 1980, siendo considerada una de las mayores obras monumentales que haya dado el revisionismo histórico argentino.

  José María Rosa murió el 2 de julio de 1991 en la ciudad de Buenos Aires. Sin lugar a dudas fue una de las plumas más prolíficas y eminentes que ha dado la Escuela del Revisionismo Histórico Argentino. De moral intachable, de porte inquebrantable, de compromiso firme y decidido para con los destinos políticos de la Argentina, fue un verdadero patriota de ley. ¿Cuál fue su mayor legado? En primer lugar ha trabajado con archivos y piezas documentales inéditas para la época, y a través de fuentes verídicas nos hizo ver que es fundamental para comprender nuestro pasado nacional develar la trama y el rol de los diferentes imperialismos de turno, como en su momento fue el caso de Inglaterra, Francia, Brasil y EEUU. En segundo lugar, contribuyó enormemente a la formación de una conciencia nacionalista en el ámbito político, económico, social y cultural, como así también fue un denodado defensor de unidad hispanoamericana.

  En estos tiempos de tanto servilismo a los poderes mundiales –por obra y gracia de una partidocracia tan corrupta como entreguista– las obras historiográficas de José María Rosa cobran más vigencia que nunca. Es como lo señala con claridad meridiana en “Defensa y pérdida de nuestra independencia económica” cuando afirma: “Una de las curiosas paradojas del liberalismo es que sirvió para enajenar nuestra libertad. Ni la Argentina puede usar hoy, en pleno goce de su soberanía, ni los argentinos somos dueños de una parte suficiente, siquiera, de la riqueza de nuestra tierra. Dejando aparte las frases hechas ¿qué papel real desempeñamos nosotros en nuestra patria? ¿Tenemos en realidad patria?".

   Y como corolario final de esta esclarecedora obra sostiene: “En los años actuales comprendemos que es necesario, imprescindible, para mantener y consolidar la independencia política, que se haya logrado juntamente con la sana afirmación del espíritu nacional, una suficiente independencia económica. Todo lo demás es literatura”.



 Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”.

04/02/2017 


viernes, 27 de enero de 2017

ADOLFO SALDÍAS Y EL INICIO DEL REVISIONISMO HISTÓRICO ARGENTINO


   Adolfo Saldías nació en Buenos Aires un 6 de septiembre de 1849, tres años antes de la caída política del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas. Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires y en sus comienzos tuvo una formación liberal, muy a tono con el nuevo ordenamiento político post-Caseros.

   En 1874 Saldías se recibió de abogado. Y en ese mismo año, con la sublevación militar del 24 de septiembre encabezada por Mitre por el resultado de las elecciones presidenciales que había dado el triunfo a Nicolás Avellaneda, se enroló en la Guardia Nacional contra los sediciosos, otorgándosele el grado de capitán de Compañía. En 1875 fue secretario de Educación trabajando al lado de Sarmiento y un año después fue electo diputado a la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires.

  Nadie podía mínimamente imaginarse, por su formación liberal, que se transformaría en el primer historiador revisionista de nuestro pasado nacional. Es que la denominada ‘Historia Oficial’ nace hacia la segunda mitad del siglo XIX bajo el auspicio de dos destacadas figuras de la Masonería Argentina, el ex presidente argentino Bartolomé Mitre y el abogado, político y diputado nacional Vicente Fidel López. Esta corriente de pensamiento historiográfico liberal se fue consolidando a lo largo del tiempo para luego “profesionalizarse” hacia principios de siglo XX a través de los historiadores Ricardo Levene y Emilio Ravignani, con la fundación de la denominada “Nueva Escuela Histórica”.

  Saldías ante todo buscó la verdad, que es lo que naturalmente deben hacer los verdaderos historiadores. Y esto habla muy bien de él más que nada teniendo en cuenta que no se dejó llevar por sus prejuicios ideológicos liberales del comienzo. Por ejemplo, en 1878 salió a la luz ‘Ensayo sobre la Historia de la Constitución Argentina’, en donde cabe resaltar una frase más que significativa de esta obra. Dice el autor: “Si Rosas representó en el gobierno las aspiraciones de la mayoría de la provincia, se ésta se empeñó en mantenerlo en él, legalizando todos sus actos por medio de demostraciones de adhesión, que jamás prodigó a ningún otro gobernante, ¿la historia debe descargar sobre la cabeza de Rosas todas las acusaciones, todo el oprobio, toda la odiosidad que pueda inspirar la tiranía?”.

  En 1881, es decir, a cuatro años de la muerte del Restaurador de las Leyes, aparecerá su obra clásica ‘Historia de Rozas y su Época’, libro pionero del Revisionismo Histórico Argentino. Y con esta obra cumbre, fuente de inspiración de futuros historiadores honestos, se produjo la total evolución en el pensamiento de Saldías, tanto desde su honestidad intelectual como desde su concepción ideológica. Para elaborar su ‘Historia de Rozas y su Época’, en primer lugar el joven historiador se interesó por los archivos existentes en el país, archivos menospreciados por los que llevaron adelante desde lo cultural y propagandístico lo que se nos machacó una y otra vez como Historia Oficial. Por ejemplo tuvo acceso a colecciones periodísticas de ‘La Gaceta Mercantil’ y el ‘Archivo Americano’, como así también acceso a los Diarios de Sesiones de la legislatura rosista. Pero todo pegó un gran giro cuando pudo acceder al archivo del mismísimo Restaurador de las Leyes. Luego de la derrota nacional en la batalla de Caseros, el 3 de febrero de 1852, Rosas se preocupó muchísimo por salvar su copioso archivo, seguramente con la idea fija de que los unitarios lo harían desaparecer o quemar.

   Por tal motivo, en varios cajones hizo llevar toda su documentación -su único tesoro como él Restaurador diría- a la Legación inglesa de la calle Defensa, y luego de allí al buque ‘Conflict’ donde marchó finalmente a Inglaterra como ruta obligada. Después de su muerte, su gran archivo quedó en la casa de su hija Manuelita, en Londres. Y es precisamente en Inglaterra donde Saldías la, teniendo acceso al archivo personal que Rosas había traído consigo. De esta manera terminó de plasmar su famosa obra, el libro fundacional del revisionismo histórico de nuestro país.

   Es que en esos cajones se encontraban testimonios de primera mano, documentos muy valiosísimos, todas las cartas recibidas por Rosas: del Libertador José de San Martín, del General Alvear, de Lord Palmerston (Primer Ministro del Reino Unido hacia mediados del siglo XIX), de Manuel de Sarratea, Manuel Oribe, etc. etc. También contó con los borradores de las notas oficiales, de los mensajes, notas diplomáticas; informes reservados de sus ministros en Londres, París, Washington y Río de Janeiro; como así también informes reservados de la policía. Todo cuidadosamente clasificado por años y materias, en sus correspondientes carpetas y legajos, de acuerdo al meticuloso orden que siempre ponía en práctica Rosas.

   En 1887, durante la presidencia de Miguel Juárez Celman, apareció el tercer y último tomo de ‘Historia de Rozas y su Época’. Y cinco años después, en plena represión al naciente radicalismo, bajo la presidencia de Carlos Pellegrini, la obra fue reeditada en su versión definitiva de cuatro volúmenes, con la denominación consagratoria de ‘Historia de la Confederación Argentina’. Como dijera con claridad meridiana Julio Irazusta “la historia de Rosas esclarecida por Saldías iluminó la historia argentina para acá de 1852.  Las consecuencias de Caseros se nos mostraron en perfecta relación del efecto con su causa en el desarrollo posterior del país”.  Esto quiere decir que don Adolfo fue el modelo del intelectual comprometido, y como tal, fundador de la escuela científica del revisionismo histórico.

  Y precisamente, falto de prejuicios, Saldías le envió un ejemplar de su obra cumbre al mismísimo Bartolomé Mitre. Como no podía ser de otra forma tratándose de colonialismo cultural, Mitre le respondió de manera lapidaria condenando su trabajo y sus conclusiones. Y la prensa ocultó el libro a conciencia, limitando enormemente su publicación. Es que como lo único que debía prevalecer era la Historia Oficial mitrista, Saldías fue prácticamente condenado a la muerte civil desde lo historiográfico. A pesar de todo esto, prosiguió adelante con el esclarecimiento de nuestro pasado dando luz a más obras y llevando adelante una intensa labor periodística.

  Participó activamente en la denominada Revolución del Parque, la insurrección cívica-militar contra el régimen oligárquico que estalló el 26 de julio de 1890, dirigida por la naciente Unión Cívica y liderada por Leandro N. Alem. Fue uno de los primeros en entrar al Parque de Artillería, junto a Alem, siendo posteriormente detenido y desterado a Uruguay. Además fue uno de los fundadores de la Unión Cívica Radical en 1891, y volvió a ser parte de una insurrección armada en la Revolución radical de 1893, siendo nuevamente detenido, encarcelado en Ushuaia y nuevamente desterrado a Uruguay. En 1898 fue Ministro de Obras Públicas y en 1902 Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, acompañando a Marcelino Ugarte. Posteriormente se incorporó a la Cámara de Diputados de la Nación, y no obstante su inmensa actividad política no dejó de lado su labor historiográfica e investigativa, por ejemplo publicando “La evolución republicana en la Revolución Argentina”.

   El Dr. Adolfo Saldías falleció el 17 de octubre de 1914 en La Paz, Bolivia, a la edad de 65 años, rindiéndosele honores oficiales al arribar sus restos a la ciudad de Buenos Aires. Sin lugar a dudas su mayor legado fue marcar el inicio del esclarecimiento de nuestro pasado buscando generar conciencia nacional a través de la verdad histórica.

  La Historia siempre nos debe servir para comprender cabalmente un pasado y así poder re-significar un presente. Este es el mayor mérito de Adolfo Saldías, pionero del revisionismo histórico argentino: Comprometernos con nuestro pasado para darle sentido a nuestras acciones del presente, esclarecer con la verdad y sin ningún tipo de prejuicios o amarillismos ideológicos. Lo que vale decir hacer un esfuerzo sincero y obstinado para conocer la verdadera grandeza de nuestro pasado nacional a pesar del colonialismo cultural cipayo aún vigente. 



  Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”.

27/01/2017

miércoles, 28 de diciembre de 2016

JUAN MANUEL DE ROSAS EN LA POESÍA...


A Don Juan Manuel 

Si se alzara de la tumba,
¿a cuántos escarmentaría?
El país que hoy se derrumba
con un Rosas vencería.

Juan Manuel:
que se levante en tu tierra
un argentino capaz de tus hechos.
Que se plante con denuedo
frente al orgullo extranjero.

Que cierre logias
que ponga bozal y freno.
Que prefiera una pobreza
noblemente aceptada,
a la riqueza innoble de la entrega
que tenga para custodiarnos
a los colorados del monte y a los mazorqueros.

Juan Manuel:
prometemos combatir 
por esta tierra tuya y nuestra,
pidiéndole al Dios de los ejércitos 
la gracia de la fortaleza.

Juan Manuel:
no habrá mueras esta noche, 
pero estarán tus vivas
los vivas de tu época, 
que son también los nuestros
y los vivas nuestros,
que quieren ser los tuyos

¡Viva Don Juan Manuel de Rosas!
¡Viva la Santa Federación!
¡Viva la Patria!


Castagnino Leonardo J.M.de Rosas. La ley y el orden
La Gazeta Federal: www.lagazeta.com.ar 



El pequeño Juan Manuel

Aquella patria antigua de ibérica prestancia,
con su roldana de agua o su barril de mosto,
con el fuego en las calles, aquel doce de agosto,
probó que conservaba su evangélica infancia.

Era la patria henchida de imperial gravidez,
los hijos bien nacidos de las flechas y el yugo,
el fruto de Castilla, su lagar, su mendrugo,
retoños de heroísmo florecido en niñez.

Pequeños de veían prestando algún servicio,
tal vez como artilleros, con los bravos Miñones,
acarreando en sus ponchos las balas de cañones,
dispuestos como adultos al final sacrificio.

Cartuchos de fusiles o piezas de metralla,
tinajas para el agua, para la sangre vendas.
Todo lo tributaron en alegres ofrendas,
sus voces y sus risas fueron casco y muralla.

En las tropas menudas como espuelas de fletes
se destaca un chiquillo de acciones valerosas.
Lo llaman por su nombre, es Juan Manuel de Rosas,
carga un viejo mortero para los Migueletes.

En el hogar paterno vio las primeras lanzas,
tercerolas y sables le suenan familiares,
hay épicas memorias que recorren sus lares
de antepasadas huellas o bravías andanzas.

Ahora pesa este hierro para sus trece años,
esta boca de fuego, maciza portañola.
Ahora estrena su raza criolla y española
que no admite invasores ni extranjeros engaños.

Tiene porte de mando, siendo apenas muchacho,
en su mirada rubia hay azules añejos,
oye como repiques que le llegan de lejos,
de San Miguel del Monte, Tonelero o Quebracho.

Liniers cantó el elogio de su conducta recia,
diciéndole a sus padres, con fundado prestigio:
Su bravura fue digna de la causa en litigio
(Nadie dirá lo mimo sobre Ernesto Celesia)

Cuentan que usó ese día chaleco colorado,
que inauguró divisa: soberanía o muerte.
Una cosa es segura, les advirtió su suerte.
Mañana tendrá lista la Vuelta de Obligado.

Poemas para la Reconquista - Antonio Caponnetto, pág. 29 y 30.





Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”.

28/12/2016

miércoles, 30 de noviembre de 2016

DARWIN PASSAPONTI EN LA POESÍA...


A Darwin Passaponti

Mi alma quiere sangrar. Tú, Passaponti,
le agrandas su infinito de tristeza:
tristeza de mirar tus años mozos
volcando sobre su fogón sobre la acera,
tristeza de querer a la Argentina
con magnitud de tierra,
tristeza de que te hayas ido solo
sin llamarnos contigo a la pelea.

Mi alma quiere sangrar, pero la Alianza
me enjuga esta canción con su bandera.
Ibas buscando Patria, Passaponti, 
ibas buscando sí, la Patria Nueva,
Nueva y Vieja a la vez como la sangre,
la Patria que nos quema,
como un carbón prendido y sin ceniza,
la que quiere pureza y que pelea.
Era noche de octubre,
noche de primavera,
la avenida de Mayo estaba limpia
y se oían las voces de la tierra,
y en otras calles aguardaban hombres
que pedían el agua de una puerta.
Era noche de octubre,
noche de primavera:
el plomo comunista, Passaponti,
más rojo se volvió bajo tus venas.

Mañana, bajo el sol de los estíos,
te daremos la Patria que hoy esperas, 
la que vamos haciendo como un surco
lleno de trigo fiel y sangre recia.
Mañana sí, y tal vez desde la Gloria
con otros camaradas de la tierra.
Mañana, cuando el lino sea argentino
y la noche y el yunque y los poemas.

Tacuara - Vocero de la UNES, agosto de 1946, pág. 18.



Recordando a Darwin Passaponti

¿Qué es es reflejo que en el cielo patrio
vemos que se extiende despejando sombras?
¿es acaso el fuego celestial y sacro,
o quizá la muerte, o quizá la gloria?

¿O quizá una estrella solitaria y nueva,
o tal vez un astro soñador, viajero?

¿O es una esperanza pura cual diadema
o es un alma augusta que se eleva al cielo?

¡Es el alma magna del que murió héroe!
¡Es la gloria pura del que salvó el alma!
¡Es la luz señera del que tuvo temple!
¡Es la sangre pura convertida en savia!
Es la brava esencia de la nueva raza,
Sangre y heroísmo, corazón, bonanza.

Es aquel muchacho que en gloriosa noche,
Noche de gigantes con aroma a Patria,
Quiso gritar... ¡viva! Al pabellón sagrado,
Símbolo de gloria frente a la antipatria.

Darwin Passaponti es su nombre egregio,
Sangre moza y noble que cubrió la acera
Con la frente rota por la bala roja,
Con la vista al cielo, con el alma entera.

Quiso ver su tierra libre de cobardes,
Grande y poderosa, justa y argentina,
Y se unió al gran Pueblo que en la tarde honrosa
Recorrió las calles llenas de alegría...

De la infamia cruenta por la puerta pasan
¡Cien tiros sonaron! ¡Cargó la jauría!
¡Hombres y mujeres, jóvenes y ancianos!
¡nada le importaba a la sierpe impía!
Manos de valientes empuñaron armas
¡que no quede uno! -todos se decían-
¡Que la Patria viva!... y que viva sana!
Los traidores ¡mueran! ¡muera la falsía!
-¡Darwin Passaponti, no vayas de frente;
ellos son cobardes!- pero él no oía;
cruza y se detiene ¡juventud valiente!

Y del negro antro sellan su agonía.
Y la bala atea da en la frente adusta,
Cae cubierto de sangre ¡quiso ir a la lucha!

Más del cuerpo mozo se fugó la vida.
Darwin Passaponti, con la enseña augusta
Se cubrió tu cuerpo, se tapó tu herida.

Tacuara - Vocero de la UNES, octubre de 1948, pág. 10. 



                         Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”.

30/11/2016


lunes, 31 de octubre de 2016

LA FARSA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO


 El Sistema siempre busca tratar una problemática social de fondo enfocándola en una construcción artificial y abstracta como el femicidio o la denominada ‘violencia de género’, lo que precisamente casi todos los días podemos escuchar en la radio o ver por televisión.

 Parece ser que el hombre tiene la sartén por el mango (como se dice habitualmente). Y así la idea se instala: Hombre = agresivo y violento / Mujer = pacifista víctima indefensa. Que quede claro que la violencia se debe condenar en todo sentido, sea cuales fuesen las fuentes y causas. Es más que justa la lucha por darle voz a los que sufren y padecen algún tipo de maltrato, como es el caso de las mujeres. Esto debe ocurrir siempre y cuando la justicia prime y se lleve a cabo un análisis y un proceso igualitario en todo aspecto. Pero esto es lo que precisamente no sucede, cuando vemos el bombardeo mediático demonizando al hombre, cuando vemos los fallos en la justicia y las nuevas leyes que se podrían traducir con la lógica ´hombre malo, culpable hasta que se demuestre lo contrario´, y ‘mujer siempre víctima e inocente hasta que se demuestre lo contrario´.

 Miremos este simple ejemplo… la cantidad de padres separados y la eterna lucha que llevan por la tenencia de sus hijos, y los dolores de cabeza masculinos ante muchas denuncias falsas. Que quede claro una vez más, no se niega que muchas mujeres padecen injusticias, pero el sistema parece querer inclinar toda la culpa hacia el género masculino y no compartirla. El concepto ‘violencia de género’ es una farsa…

 Ahora bien ¿quiénes fueron los ideólogos más destacados de la Teoría del Género? Por citar a los referentes más paradigmáticos, en primer lugar se encuentra la escritora y filósofa francesa Simone de Beauvoir (1908-1986), feminista radical, partidaria del amor libre y del aborto, atea militante, escandalosa, alternativamente heterosexual o lesbiana, "comprometida" con el socialismo y con todas las causas transgresoras. Su vida estuvo subordinada a su amante Jean Paul Sartre, el conocido escritor, novelista y filósofo activista marxista. El libro de Beauvoir "El segundo sexo" (de 1949) constituye el inicio del pensamiento feminista radical de la igualdad. Otro gran ideólogo destacado de la Teoría de Género fue Alfred Kinsey (1894-1956), el polémico estudioso de la conducta sexual humana, una figura central de la denominada revolución sexual en el siglo XX. Este personaje dio rienda suelta a todo tipo de perversiones. La homosexualidad se extendió a todo su entorno así como prácticas pedófilas y zoológicas. Fue además un masturbador compulsivo con tendencia al bestialismo y un pederasta confeso.

 Por su parte, Wilhelm Reich (1897-1957), médico y psiquiatra, miembro de la Sociedad Psicoanalítica de Viena, desarrolló un particular odio a la familia como proyección de la angustia que sentía por la suya. Su objetivo fue la destrucción de la moralidad, la familia misma y toda forma de represión. Practicaba el bestialismo con los animales de la granja familiar y era un asiduo de los burdeles. En su clínica psicoanalítica de Berlín se practicaban toda clase de perversiones sexuales. Otro personaje de renombre fue el filósofo francés Michael Foucault (1926-1984), psicólogo, teórico social y filósofo francés, quizás el pensador más influyente en todos los movimientos de la ideología de género, referente intelectual de homosexuales, bisexuales, transexuales y lesbianas. Fue un sadomasoquista homosexual y drogadicto, e intentó suicidarse en varias ocasiones, muriendo de sida en 1984.

 Margaret Sanger (1879-1966), enfermera estadounidense y activista fundadora del lobby abortista más importante del mundo, el denominado Planned Perenthood. Se entregó al goce sexual tan obsesivamente que se desentendió de sus hijos, terminando sus días en un delirio alcohólico internada en una clínica. A su vez, Margaret Mead (1901-1978), antropóloga estadounidense, bisexual y partidaria del amor libre, que hasta inclusive llegó a declarar que la heterosexualidad rígida es una perversión de la naturaleza. Fue una de las pioneras del aborto en EEUU como así también de la lucha contra el matrimonio monogámico, del divorcio y hasta de la liberación sexual de los niños. Shulamith Firestone (1945-2012), figura central del feminismo radical en Canadá, también fue partidaria de la emancipación sexual desde la infancia. Según sus afirmaciones, la maternidad representa la "opresión radical que sufre la mujer", "la servidumbre reproductiva determinada por la biología". Su obra más conocida es “La dialéctica del sexo” (de 1970), en donde sustituye la lucha de clases por la lucha de sexos.

 Estos personajes son los principales teorizantes de la farsa de la Teoría del Género. Es la subversión cultural marxista, que tiene como objetivo dividir y fracturar a la sociedad a través de la fabricación de conflictos artificiales sexistas entre los hombres y las mujeres. Conflictos artificiales que parten precisamente de la base de que la Mujer es objeto persistente de opresión por parte del Hombre y que la Mujer misma no es diferente del Hombre. Por el contrario, que es capaz de desempeñar todas las funciones que éste realiza. O sea, es un movimiento que utiliza como pantalla una “reivindicación de derechos para la mujer” para así esconder su verdadera naturaleza, como señalé, la fabricación de conflictos artificiales entre los hombres y las mujeres para dividir a una sociedad, para fracturarla.

 La expresión ‘Ni Una Menos’ es tan falsa como la mismísima violencia de género y la teoría del género. La frase valedera tendría que ser ‘Nadie Menos’: Ni mujeres, ni hombres, ni ancianos, ni niños, ni trabajadores ni estudiantes. En el fondo de la falsedad de eso que habitualmente se da a entender como violencia de género vamos a encontrar a la Escuela de Frankfurt, el germen antinatural y destructor de la vida de los pueblos, la gran usina ideológica-educativa y psicológica-propagandística del Nuevo Orden Mundial (como ya hemos profundizado en este programa) que opera para desarticular y dominar a los pueblos desde sus mismísimos cimientos internos.

 A todas las víctimas de la inseguridad el mayor de los respetos y la mayor de las solidaridades. A cualquiera de nosotros nos puede pasar y en el momento menos pensado, mujeres y hombres, niños y ancianos. En realidad todos somos víctimas de un sistema de mafias y de corrupción enquistado en nuestra sociedad de manera estructural y desde hace ya varias décadas. Comprometámonos entonces de verdad para terminar con tantas injusticias, para terminar con esta triste realidad que sufre la Argentina para sentar las bases de un gran y urgente cambio de estructuras. Digámosle sí a la vida… por eso, reafirmemos un compromiso de lucha.    



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”.

31/10/2016




jueves, 29 de septiembre de 2016

JOSÉ IGNACIO RUCCI, EMBLEMA DE LUCHA Y LEALTAD


  El 25 de septiembre pasado se cumplió el 43° aniversario del cobarde y vil asesinato de José Ignacio Rucci, el emblemático secretario general de la Confederación General del Trabajo. Rucci nació el 15 de mayo de 1924 en Alcorta, al sur de la Provincia de Santa Fe, desempeñándose en tareas rurales. Ya en Buenos Aires entró en la fábrica de cocinas ‘Catita’, una marca muy popular de la época, arrancando bien desde abajo hasta convertirse en obrero metalúrgico. En 1947 inició su actividad gremial al ser elegido delegado de esa fábrica. Y con el golpe de Estado de 1955 estuvo preso y posteriormente participó activamente en la denominada Resistencia Peronista.

  Para ese entonces ya era un ávido lector del Revisionismo Histórico Argentino, con José María Rosa a la cabeza. Además leía al mismísimo General Juan Domingo Perón y a nacionalistas católicos como Charles Maurras. A principios de los ’70 fue designado encargado de prensa dentro de la Unión Obrera Metalúrgica. Y el 6 de julio de 1970 asumió el cargo de Secretario General de la CGT, convirtiéndose de esta manera como uno de los hombres más poderosos del país. Siempre fue carismático, pasional, hablaba muy bien en público. Desde este máximo cargo siempre pidió aumentos salariales y mejoras laborales, pero fue más allá al reclamar y exigir el retorno de Perón (que recordemos estaba proscripto desde 1955). Y sus reclamos siempre tenían un estilo bastante directo, frontal y combativo hacia la dictadura de Alejandro Lanusse (un antiperonista de pura cepa que inclusive se había sublevado en 1951).

  Es decir, para Rucci, el Movimiento Obrero no podía estar al margen de los grandes problemas existentes del país, sólo podía alcanzar la plenitud de sus derechos con la toma del poder, o sea con Perón. En este sentido, luego de la asunción de Héctor Cámpora como presidente, el 25 de mayo de 1973, de su traición hacia el peronismo, de su apertura hacia las organizaciones guerrilleras marxistas, de los crecientes accionares terroristas de estas organizaciones, y en definitiva de su debilitamiento en el poder hasta terminar renunciando, la campaña pre-electoral del 23 de septiembre de 1973 fue llevada adelante por los sindicatos, por supuesto, con Rucci a la cabeza.

  Y precisamente, en esta histórica fecha, Perón se convirtió por tercera vez presidente de los argentinos. El Líder de la CGT fue una pieza clave en el denominado Pacto Social, que fue la médula del plan de gobierno de Perón, lo que implicaba una vuelta al peronismo, al desarrollo industrial y al reparto equitativo de la riqueza. Este Pacto Social le dio a Rucci muchísimo poder porque todos los nombramientos en los puestos clave del Estado necesitaban de su firma, junto con la del ministro de Economía José Gelbar.

  Y a medida que Rucci aumentaba su protagonismo político junto a Perón y en contra de la organización terrorista Montoneros, fue concentrando toda la bronca y toda la ira. El líder de la CGT fue acribillado en la vereda de su domicilio, en Avenida Avellaneda 2.953, en el barrio porteño de Flores. Fue un martes 25 de septiembre de 1973, al mediodía. O sea, a tan sólo dos días del triunfo del Líder de los Trabajadores en las elecciones presidenciales. Cuando abrió la puerta de su casa para salir, sus 13 guarda-espaldas estaban en sus puestos, sentados en los cuatro autos estacionados sobre la avenida. Pero esto no impidió el accionar.

 En total le dieron 25 tiros entre tres personas, que le dispararon con FAL, itaka y una pistola 9 milímetros. Fue la denominada Operación Traviata por los 23 agujeritos de las galletitas Traviata. Este tremendo acto terrorista ocurrió cuando precisamente intentó abrir la manija del auto Torino rojo para subir. Su principal asesino fue Julio Iván Roqué, alias ‘Lino’, el N° 6 de la Conducción Nacional de Montoneros y uno de los fundadores de las FAR. Este siniestro personaje ya había recibido instrucción militar en Cuba, y luego del atentado hizo cursos militares por Argelia, el Líbano y Europa del este.

 Inclusive, el 25 de mayo de 1973 (con la asunción de Cámpora) había sido uno de los tantos presos liberados de la cárcel de Devoto. Finalmente murió en mayo de 1977 en Haedo, luego de tomar una pastilla de cianuro y volarse, al estar rodeado por miembros de la Marina (para ese año ya era el N° 1 de Montoneros). En este sentido, el periodista y ex guerrillero Miguel Bonasso, afirmó en su libro ‘Diario de un Clandestino’ que fue el propio Mario Firmenich quien le confirmó oficialmente del asesinato a manos de esta organización. Claro, su muerte fue un apriete al mismísimo General. Se trató de “persuadirlo” para que se los tuviera en cuenta en la conducción del Gobierno y del Movimiento, una lectura más que burda y disparatada.

 Tal como lo afirma el periodista e investigador Ceferino Reato en su obra ‘Operación Traviata’, muchos de quienes hoy se reivindican como los herederos de Montoneros y de la década del ’70 adoptan un status de superioridad moral en relación al resto de la sociedad. Construyen un relato histórico que acomoda los hechos a su antojo. Cuando se les habla de sus crímenes y de sus aberraciones ya esgrimen los “ideales”, como si esto bastara para justificar sus actos demenciales. Si los ideales no alcanzan entonces hablan de los desaparecidos y torturados por la dictadura (como si esto también alcanzara para dejar de lado sus crímenes). Y si lo anterior no alcanza ya optan por descalificar al que piensa distinto.

 Precisamente, en la lucha armada por parte de las organizaciones guerrilleras que operaron en nuestro país se utilizó el terrorismo como táctica principal, con el objetivo público y declarado de imponer el “socialismo revolucionario”. Una verdadera pesadilla para la población durante los ’60, ’70 y parte de los ’80 con asesinatos, secuestro de civiles, de empresarios, militares, policías, toma de rehenes, extorsiones, robos, asaltos y toma de guarniciones militares.

 El actual presidente Mauricio Macri sigue la misma línea inaugurada por Néstor y Cristina, en referencia a la versión ‘políticamente correcta´ que se quiere dar una vez más sobre los hechos ocurridos sobre todo en los ‘70. De hecho, el actual presidente, en el marco de la conmemoración del 24 de marzo realizada este año que incluyó la visita del presidente de EEUU, Barack Obama, se había reunido previo a esa conmemoración con la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, sosteniendo que el diálogo entre ambos había sido muy positivo, y esto más allá de cierto petardismo público, o para la gilada como se dice habitualmente. Macri no sólo garantizó la continuidad de los denominados ‘juicios de lesa humanidad’, sino también la pretendida búsqueda de jóvenes apropiados durante la última dictadura. A su vez se garantizó seguir identificando sitios de memoria, seguir buscando prófugos y controlar el ascenso de militares.

 Sin embargo… los nacionalistas, los patriotas, los argentinos que queremos vivir en libertad, recordamos a los luchadores de las causas superiores, a los que entregaron su vida por ideales de grandeza, a los que lo arriesgaron absolutamente todo y sin ningún tipo de mezquindades o egoísmos personales. A 43 años de su vil y cobarde asesinato a manos de la organización terrorista Montoneros, José Ignacio Rucci pasó a la historia sin lugar a dudas como uno de los máximos símbolos de Lealtad y de Lucha junto a Perón y a la causa Nacional-justicialista. Y tal como lo expresara este verdadero peronista, el mejor de todos: “La reconstrucción de la Patria es una tarea común para todos los argentinos, sin sectarismos ni exclusiones. La liberación será el destino común que habremos sabido conquistar, con patriotismo, sin egoísmos, abiertos mentalmente a una sociedad nueva, para una vida más justa, para un mundo mejor”.




Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”.

29/09/2016

martes, 23 de agosto de 2016

LOS MAPUCHES Y LA SECESIÓN TERRITORIAL DE LA ARGENTINA


¿Qué reclaman?

 Desde hace varios años el sur argentino es objeto de sistemáticas ocupaciones y reclamos territoriales violentos por parte de los muy promocionados mapuches, un pueblo “originario” sólo en la inventiva del Foreign Office británico. En la reivindicación de tierras consideradas como “propias” se amparan en el artículo 75, inciso 17, de nuestra Constitución Nacional, que sostiene: “Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones”.

 Fuertemente organizados, en la actualidad usurpan terrenos que no les pertenecen por ser legalmente de propietarios privados, del Estado o de Parques Nacionales. Por citar tan sólo algunos ejemplos de los muchos que abundan, en la provincia de Neuquén han ocupado un Hotel 5 estrellas en la localidad Villa Pehuenia; se han “instalado” en el cerro Belvedere ubicado en Villa La Angustura, como así también en la estancia Tiger Way ubicada en el lago Quillen, en el departamento Aluminé. A su vez, en la provincia de Río Negro reclaman 500 hectáreas en tierras aledañas al cerro Otto en San Carlos de Bariloche, como así también un extenso campo perteneciente a la escuela militar de montaña ubicado en el Circuito Chico barilochense. Hasta llegan a cobrar peajes paralelos ilegales invocando que están en “tierra mapuche”. Según las investigaciones, ya hay más de 400 ocupaciones de tierras ricas, y se estima que en la actualidad hay más de 120.000 mapuches en la Argentina, cerca de los cuales 80.000 residen fundamentalmente en Neuquén y en el resto de las provincias sureñas.


El origen de los mapuches

 A pesar de la sistemática tergiversación historiográfica oficial, los tan promocionados “mapuches” nunca existieron. En realidad se trata de los araucanos, un pueblo guerrero proveniente de la provincia de Arauco en la República de Chile. En tal sentido, cuando en 1550 la Corona española crea la Capitanía General de Chile, algunos araucanos –ante el avance de los españoles– comienzan a emigrar cruzando la Cordillera de los Andes. La emigración fue una constante desde el siglo XVI en adelante, pero se hizo verdaderamente masiva desde el siglo XIX. Por eso nunca fueron un “pueblo originario” de nuestro actual territorio como se pretende, sino claramente invasores. Y mientras los araucanos llegaban a lo que hoy es Argentina, estas tierras ya estaban ocupadas por los reales pueblos originarios de la zona, los tehuelches, puelches, ranqueles y pampas, pueblos que los mismísimos araucanos, en cruentas guerras, hicieron desaparecer cometiendo un verdadero genocidio. Los hoy denominados burdamente mapuches acusan al General Julio Argentino Roca de genocida, cuando fueron sus ancestros los responsables del exterminio de los tehuelches. Por esta razón, investigadores argentinos serios como Estanislao Zeballos, Lucio Mansilla o Manuel Prado no mencionan en sus libros a los mapuches como pueblo originario. Tampoco Juan Manuel de Rosas o el General Roca los mencionan en sus respectivas expediciones hacia el sur.

 Y en el marco de la denominada ‘Campaña del Desierto’ de 1879 encabezada por Julio Argentino Roca, General en Jefe del Ejército Argentino, el futuro presidente enfrentó precisamente a los araucanos, que ya contaban con fusiles Reming­ton provistos desde Chile por obra y gracia de la diplomacia inglesa a cam­bio de ganado criollo que era robado por los sistemáticos malo­nes. Prueba de ello es que la columna del Ejér­cito Nacio­nal coman­dada por el Gral. Ville­gas tenía como obje­tivo clau­su­rar y con­tro­lar los pasos andi­nos por donde les lle­ga­ban a los arau­ca­nos los fusiles Remington.

 La Cam­paña de Roca estuvo des­ti­nada a inte­grar, a incor­po­rar de manera efectiva el sector patagónico que por derecho histórico y político siempre nos correspondió y que estaba bajo el poder tirá­nico del malón arau­cano cuyos fru­tos más nota­bles eran el robo de ganado, el de muje­res y la pro­vo­ca­ción de incendios. En realidad, la expe­di­ción del General Roca resultó ser la pri­mera gue­rra con­tra Chile y no una cam­paña con­tra el indio como vulgarmente se quiere dar a entender. Es que el 90% de la pobla­ción chi­lena era indí­gena, lo que no es cosa menor ya que en definitiva nues­tro país defen­día la sobe­ra­nía sobre una Pata­go­nia que los caci­ques araucanos desea­ban…. y que eran chilenos. Entonces ¿con que derecho los mapuches invocan en la actualidad el carácter de “pueblo originario” en el suelo argentino?. 


El imperialismo británico

 Las fal­sas reivin­di­ca­cio­nes que llevan adelante los mapuches son claras maniobras antinacionales manejadas desde las mismísimas superestructuras internacionalistas, más en concreto desde el Foreign Office británico, uno de los principales bancos de cerebros del Nuevo Orden Mundial. A su vez, la “causa mapuche” es una de las grandes banderas levantadas por el marxismo internacionalista que hace del indigenismo recalcitrante una suerte de causa suprema de lucha, haciéndole siempre el juego al expansionismo plutocrático-capitalista. A ello hay que sumarle la complicidad de una partidocracia que prácticamente convive con el reclamo mapuche y que no muestra ningún tipo de reacción seria ante tamaña problemática, con todo un aparato propagandístico funcional a los diferentes reclamos territoriales. 

 La sede mapuche se encuentra en Inglaterra, a través de la conformación de su principal ONG denominada Enlace Mapuche Internacional, ubicada en 6 Lodge Street, Bristol, Inglaterra. La dirección de la sede no podía ser más simbólica: “La sexta calle de la logia”, en clara referencia a la Masonería. Su sitio oficial en la web es www.mapuche-nation.org/, un sitio que se edita en inglés, francés, alemán y español. Salvo un nombre de origen araucano, Reynaldo Mariqueo, el resto de los miembros ejecutivos de la ONG tienen nombres anglos: Watson, Melville, Stanley, McCarthy, Chambers y Harvey. Y entre sus más “ilustres” colaboradores se destaca el parisino Philippe Paul Alexandre Henry Boiry, auto-titulado ''Príncipe de Araucania y Patagonia'', Gran Maestre de la Masonería Francesa, descendiente del internacionalista Orélie Antoine de Tounens y de fuertes vínculos con la Banca Rothschild.

 El sitio oficial de la web resalta el origen británico en la “causa” mapuche: “Enlace Mapuche Internacional o Mapuche International Link (MIL) fue fundado el 11 de mayo de 1996 en Bristol (Reino Unido). Tuvo su origen en un grupo de mapuches y europeos preocupados por la situación de las naciones y pueblos indígenas de América y concienciados por los derechos inalienables que les asisten. Esta nueva organización vino a reemplazar al Comité Exterior Mapuche (CEM), organización que venía operando internacionalmente desde enero de 1978 desde su base ubicada en la ciudad de Bristol. MIL heredó y puso en práctica los principios y objetivos del CEM con la firme determinación de contribuir a la lucha de los pueblos indígenas para lograr mayores niveles de autonomía y libre determinación en sus procesos de desarrollo. La creación de esta nueva organización se enmarcó dentro del programa de las Naciones Unidas conocido como ‘Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas’ del Mundo (1995 a 2004), cuyo objetivo fue promover y proteger a nivel mundial el respeto de los derechos de los pueblos indígenas en cuestiones tales como los derechos humanos, el medio ambiente, el desarrollo, la salud, la cultura y la educación”.

 Sin lugar a dudas, el gran objetivo es la conformación del Estado Mapuche, dentro de la actual Patagonia argentino-chilena. Inclusive hasta se difunde impunemente y ante la total indiferencia de funcionarios provinciales y del Gobierno Nacional el mapa de la ‘Nación Mapu’, que va desde el Océano Pacífico hasta el Océano Atlántico, que toma la 9ª y la 10ª región sureña de Chile y prácticamente un 30% del territorio argentino. Así lo sostiene también su sitio web: “La Nación Mapuche está ubicada en el sur de los territorios que hoy ocupan los estados de Chile y Argentina. Hace un poco más de 130 años su territorio ancestral, y el de otros pueblos originarios aliados, se extendía desde el sur del río Bio-Bio (Chile) hasta el extremo austral del continente, y en Argentina desde los ríos Colorado y Salado hasta el estrecho de Magallanes”.


Conclusión

 Con el establecimiento del “Estado Mapuche”, alentado por el Foreign Office, La Masonería Internacional y el marxismo cultural, lo que se busca en el fondo es fracturar el territorio de la República Argentina en aras del geoestratégico expansionismo británico. El Reino Unido tiene vitales intereses geopolíticos en el Atlántico Sur, razón por la que, gracias a su poderío atómico y al de la OTAN, usurpa las Islas Malvinas, Sandwinch del Sur y Georgias del Sur, con proyección hacia nuestro sector antártico.

 En nuestro país los araucanos –artificialmente denominados mapuches–, no sólo invadieron el sur argentino desde el siglo XVI sino que exterminaron a nuestros tehuelches patagónicos. En la actualidad reclaman tierras que no les pertenecen y desconocen nuestra integridad territorial como país soberano. El problema es más serio de lo que parece, está en juego nada más ni nada menos que nuestro patrimonio territorial. Por eso hoy más que nunca hace falta un gobierno auténticamente nacionalista que ponga fin a la inoperancia –cuando no la indiferencia– de los diferentes gobiernos locales de turno que de una u otra forma han relegado sistemáticamente los principios de Soberanía Política y de Defensa Nacional. Tomemos real conciencia del peligro mapuche en nuestra Patria, de cómo los poderes mundiales operan entre bastidores en claro perjuicio del Destino Nacional. ¡Argentina Despierta!.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

23/08/2016