domingo, 4 de febrero de 2018

¿QUÉ ES EL BIEN COMÚN SOCIAL?


Es el tercer principio doctrinario del Nacionalismo. Consiste en promover dentro de una Comunidad Nacional Organizada el desarrollo sano y fuerte de un Pueblo de manera integral. Por desarrollo no debe entenderse lo estrictamente material –tal como lo da a entender la falaz prédica materialista marxista– sino todo aquello que eleve a las personas desde lo espiritual, cultural, ético, físico y material.

Para la cosmovisión nacionalistra, ese desarrollo integral es sinónimo de Socialismo, entendido como el convencimiento ético de que el Bien Común debe estar por encima de todo bien individualista y sectario (como por ejemplo los intereses especulativos del dinero o los intereses políticos partidocráticos de la corrupción organizada). Una actitud ética frente a los problemas existentes, un estilo para llevar adelante acciones concretas más que una ley estrictamente económica o matemática. Por eso el error conceptual más grave en la idea de Socialismo es querer reducirlo al campo económico como burdamente lo plantea el marxismo.

Todo sistema económico que cumpla con requisitos éticos básicos, que sea útil para llevar al Pueblo a un nivel de vida superior en el sentido integral ya descripto puede considerarse como socialista. Los sistemas económicos son simplemente herramientas, medios, y por tanto están sujetos a modificaciones según las circunstancias. Lo único que son inmutables son los principios éticos conformes al Bien Común.

Evidentemente hay elementos anti-socialistas en sí mismos, aberrantes y abiertamente contrarios a toda ética: La usura, la especulación, el anonimato, la lucha de clases, la dependencia, la explotación, la degradación del Orden Natural, la corrupción. Y esa degradación y materialización de la vida se impone desde los bancos de cerebro del Nuevo Orden Mundial y con la clara intención de adormecer almas. En un mundo dominado por ideas materialistas -tanto del capitalismo como del marxismo- es lógico confundir Ética con interés, Bien Común con provecho personal, Pueblo Organizado con clases, Socialismo con marxismo.

Para promover un trato de honor hacia todos los compatriotas de un país un gobernante debe poseer sí o sí libertad de acción para ello, debe ostentar el “Real Señorío de lo Propio” para el ejercicio soberano de su gran misión. Es que sin Soberanía Política ni Independencia Económica no podrá haber nunca gobernante justo, honesto y servidor abnegado de la grandeza de la Nación. A su vez, en la promoción del Bien Común Social primero debe haber una verdadera unión entre todos sus integrantes, una fraternidad sincera en aras de la construcción de la verdadera paz social. Y en segundo lugar –como consecuencia lógica– se debe premiar el mérito, el deber, la responsabilidad y el sacrificio.

El factor humano siempre debe ser el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones sociales. Por eso el verdadero Nacionalismo siempre será aquel que mantenga el equilibrio de intereses dentro de una Comunidad Nacional y a través de un sano concepto de Bien Común Social o Socialismo. Es que las verdaderas revoluciones son aquellas que tienen un profundo contenido de transformación integral.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

04-02-2018

¿QUÉ ES LA INDEPENDENCIA ECONÓMICA?


Es el segundo principio doctrinario del Nacionalismo. Es un acto soberano que consiste en desligar a un país del capitalismo plutocrático usurero y expoliador de riquezas, y por ende establecer una economía sana, orgánica y natural al servicio de los intereses del Pueblo.

En el plano estrictamente económico, el Nuevo Orden Mundial ejerce el dominio de los pueblos a través de la práctica del préstamo a interés como así también a través de la imposición de corporaciones multinacionales que usufructúan riquezas y recursos naturales para un beneficio propio. Conceptualmente hablando el préstamo a interés es el invento más perverso del Poder Mundial del Dinero. Es una práctica a-moral porque genera dinero de la nada, sin ningún tipo de esfuerzo productivo.

La usura es la que posibilita la vida de zángano de una minoría poderosa, los grandes banqueros internacionales. Este diabólico sistema tiene como único y gran deseo el ansia insaciable de lucro, la dominación de las naciones con deudas cada vez más abultadas por la lógica del crecimiento exponencial de la usura. Porque en la “cultura del endeudamiento permanente” dichas deudas se refinancian al no poseerse una capacidad de pago real, y por consiguiente crecen a un ritmo cada vez más desorbitado.

Para la cosmovisión nacionalista el Capital debe servir a la economía y la economía debe servir al Pueblo, estableciendo el Estado reglas de juego claras y conforme a exigencias éticas y socialistas. El Estado no debe por sí mismo actuar en la economía, debe ser el regulador, el conductor y guía de la misma en el más elevado de los sentidos. Por ende debe reemplazar el actual sistema capitalista expoliador por un sistema capital-socialista y en el marco de un Nuevo Orden social-patriótico. La condición determinante sería que tanto el Capital como el Trabajo -en estrecho y mancomunado abrazo- sean el motor de la grandeza de la Patria.

Para lograr la Independencia Económica y establecer así una economía natural conforme a un desarrollo sano y orgánico se deben poner en práctica ideas-fuerzas vitales:

1°) Ejercer Soberanía propia sobre la Moneda Nacional.
2°) Reemplazar el patrón Peso-Dólar por un patrón Peso-Trabajo.
3°) Emitir dinero en función de los bienes reales existentes.
4°) Criminalizar la práctica de la usura y toda clase de especulación o agiotismo económico.
5°) Nacionalizar los resortes fundamentales de la economía.
6°) Promover una fuerte Industria Nacional, sector liviano, pesado y tecnológico-científico.
7°) Eliminar el sistema impositivo regresivo para establecer uno de carácter progresivo.
8°) Suplantar el sistema de Sociedades Anónimas por el de Responsabilidad ante el Estado.
9°) Desarrollar el comercio exterior en base a la producción nacional.
10°) Propiciar una Reforma Agraria para beneficio exclusivo de los argentinos.
11°) Desligar a la Argentina de todo organismo financiero internacional.
12°) Realizar una investigación parlamentaria sobre la ilegalidad de la Deuda Externa.

El despótico accionar del Nuevo Orden Mundial y sus tecnócratas cipayos de turno son los que nos impiden los beneficios del trabajo y la explotación de nuestras riquezas, condenándonos a que tengamos una vida de esclavos y miserables. Por eso, para alcanzar la tan anhelada felicidad del Pueblo y la grandeza de la Patria es fundamental lograr la liberación absoluta de toda forma de colonialismo económico, poner en práctica y sin ningún tipo de concesiones la Independencia Económica.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

04-02-2018

¿QUÉ ES LA SOBERANÍA POLÍTICA?


Es el primer principio doctrinario del Nacionalismo. La Soberanía Política no es una expresión de deseos ni una mera formulación jurídica sino una voluntad irrenunciable que debe existir en todo Estado. Es un principio rector que un gobierno debe llevar adelante y que consiste en poner en práctica (y sin ningún tipo de demagogia discursiva) el ejercicio pleno del poder sobre todo lo que es propio y sin ningún tipo de manipulación foránea.

Por consiguiente la Soberanía Política se afirma en un “Real Señorío de lo Propio” con integridad territorial. Sin ella ningún gobierno puede tomar decisiones plenas ni administrar justicia conforme al Bien Común. Aceptar intromisiones foráneas significaría entrar en una contradicción misma. El principio de las nacionalidades, la igualdad jurídica de los Estados y la soberanía en sí deben constituir las bases fundamentales para un ordenamiento sano en materia de política internacional. Y por definición misma, este delineamiento sólo puede ser llevado adelante por gobiernos nacionalistas firmes, fuertes y decididos.

Nunca podrá existir un franco estado de paz a nivel mundial mientras el respeto a la integridad de las soberanías políticas no predomine sobre cualquier otra consideración. De esta forma el Nacionalismo rompe con el esquema desnaturalizante e internacionalista tanto del capitalismo como del marxismo (dos caras de una misma moneda). Y conceptualmente los enfrenta por el sólo hecho de que ambos van en contra de los intereses nacionales.

Cualquier esquema de unidad continental siempre debe basarse en el respeto y en la defensa de los intereses de cada uno de los países en cuestión, en la eliminación radical de las relaciones de dependencia, en un freno concreto al accionar desleal de las trasnacionales, en un freno a la rapiña colonialista y al proceder a-moral de la Usura Internacional, como así también en un freno hacia aquellas ideologías disolventes y extrañas a la esencia de un Pueblo.

La Nación que se somete a una fuerza superior pierde su autodeterminación (en definitiva la cualidad primordial de su Soberanía), y pertenece desde ese momento al vencedor cualquiera sea la forma en que se pretenda disimular la conquista. Entonces LIBERACIÓN es la palabra de Orden. Liberarnos de las fuerzas de ocupación que hacen posible la explotación y la dominación colonialista.

Nuestra Soberanía Política nació con la Declaración de la Independencia proclamada el 9 de julio de 1816 en el Congreso de Tucumán. Este acto fundacional se reafirma con el agregado al Acta -el día 19 de julio de aquel año- de la frase “LIBRE E INDEPENDIENTE DE TODA OTRA FORMA DE DOMINACIÓN EXTRANJERA”.

Afirmar formalmente una Declaración de Independencia es lo mismo que nada. Es indispensable que día a día esa voluntad política se ponga permanentemente en acto, porque la Soberanía Política no es algo que se conquista para siempre o que se proclama en una fecha patria. Sólo existe cuando hay dominio de lo que es propio; cuando se la mantiene contra toda forma de expoliación foránea, contra toda forma de entreguismo local cipayo, de mafias que se visten de “representantes del pueblo” y que a los fines prácticos son tecnócratas del Nuevo Orden Mundial.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

04-02-2018

lunes, 8 de enero de 2018

¿QUÉ ES LA PATRIA?


Patria proviene del latín Pater, Padre, y hace referencia a la Tierra de los Padres, en cuanto a un origen propio que tiene en cuenta fundamentalmente una herencia de sangre y un territorio donde se ha nacido. Pero desde ya que la definición se hace mucho más abarcativa.

Teniendo en cuenta esa sangre y ese territorio, la Patria es una síntesis verdaderamente transcendental, indivisible y con fines propios a cumplir. Y al estar en el Espíritu de todo un Pueblo es un “encontrarse a uno mismo”, vale decir, sentirse reconocido en una Tradición, en Valores, Nobles Principios como así también en Arquetipos o Referentes Históricos que marcaron un camino de grandeza en cuanto a un claro ideal de Comunidad Nacional.

En la Patria se debe ver un Destino, una empresa colectiva siempre en marcha, una misión en la Historia, una misión en lo universal, grandes anhelos, sueños y esperanzas de dimensiones míticas que calan profundo en el Espíritu de un Pueblo. Y todo ello para la consolidación y desarrollo de una Nación que se forja y que se nutre con acciones que van formando tejidos por tradiciones y por lazos ancestrales. Por eso es un error conceptual identificarla solamente con aquello físico o tangente como lo territorial o lo hereditario sanguíneo.

La Patria siempre va a estar indiscutiblemente vinculada con un territorio nacional. Y los símbolos patrios más representativos (la Bandera, el Himno, el Escudo, la Escarapela) son los que se imponen gallardamente para ser respetados y valorizados como los máximos emblemas que cobijan los más elevados propósitos de realizaciones. Y dentro de la familia del término analizado, el patriotismo es una forma de pensar, de sentir y obrar.

No se hacen patriotas con discursos. Se es verdaderamente patriota o nacionalista solamente por el alto grado de sacrificio que se está dispuesto a hacer por la Patria. Y para que exista un verdadero Patriotismo y un verdadero Nacionalismo se debe poseer una aguda sensibilidad social. Debe haber un total desprendimiento de egoísmos sectoriales que nos haga ver que antes que nada primero está el Bien Común Social, la felicidad y el progreso de todo un Pueblo. En definitiva, la Patria la constituyen nuestros hermanos connacionales unidos por una misma Sangre y por un mismo Espíritu.

Todos los Hombres y Mujeres deben ser solidarios, deben trabajar incansablemente para que no haya ni un solo infeliz que sufra el desamparo y la desgracia. Y la principal responsabilidad le cabe al gobernante, a aquel que si se digna estar a la altura de esa gran hora entonces será considerado como legítimamente nacionalista. Es que si el Estado quiere tener hombres patriotas primero debe levantarlos, debe dignificarlos, debe darles todo lo que necesitan y que por sí mismos no pueden conseguir.

Y cuando esto ocurra, de manera natural se habrá realizado el aseguramiento de un Pueblo sano, de un Pueblo fuerte, de una Nación vigorosa, valiente y patriota con honda emoción y pleno orgullo, capaz de morir si es necesario para defender la dignidad y el decoro de la Patria, lo que se podría decir defender una verdadera llama de la argentinidad



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

08-01-2018

domingo, 7 de enero de 2018

¿QUÉ ES UNA REVOLUCIÓN?


Una Revolución es la ruptura de un Orden Social vigente para dar paso a uno nuevo y radicalmente distinto. Por consiguiente, es un cambio de estructuras desde lo cultural e institucional, es decir, el reemplazo de un Sistema por otro. Y dicho cambio es un proceso, y como tal se desarrolla teniendo en cuenta dos etapas básicas: La conquista del poder y el ejercicio revolucionario del mismo.

La idea misma de Revolución se justifica en el hecho de querer cambiar para siempre las pautas sociales decadentes de un Régimen de Dominación por nuevas fuerzas motoras. Es que históricamente las sociedades se han desenvuelto sobre determinadas pautas o patrones de convivencia. Y al descomponerse o corromperse cada vez más esas pautas se abre paso a una nueva y radical salida…

Las viejas ideas, obsoletas y perimidas, dan paso a nuevas y renovadoras ideas haciendo variar el rumbo de la Historia. De esta manera se produce una síntesis cultural que es la que condiciona toda criterio social. A su vez, las revoluciones no son “hechos naturales” en sí, no son hechos regidos por el mundo físico de la materia. Son actos libres en donde la voluntad humana es el factor preponderante.

Por consiguiente es imprescindible que un Movimiento Político con clara unidad de concepción para la unidad de acción la encarne y capitalice. Un Régimen de Dominación o Sistema, por más anti-social y putrefacto que sea no puede nunca caer sólo producto de su propia ineficacia o del repudio generalizado hacia el mismo. Para que se pongan en práctica las nuevas ideas revolucionarias es imprescindible que las mismas sean llevadas adelante con firmeza y decisión por un Movimiento Político de resuelto Espíritu de Lucha.

Que el mismo sea capaz de poder interpretar la realidad de la hora que se vive e identificarse con la idea misma de Nación al punto de ser ideas intrínsecamente inseparables. Un político que tiene claras intenciones de llevar adelante una verdadera Revolución nunca será un subversivo, anárquico o revoltoso. En el fondo será un Visionario, un Estadista con la capacidad interpretativa y creativa que exige la fundación de un Nuevo Orden.

Una verdadera Revolución es aquella que tiene un profundo sentido de duración, y como tal comprende la importancia de ser la permanente protagonista de la Historia, la que es capaz de establecer el cambio para siempre. Por eso el Nacionalismo es revolucionario por querer romper con el actual Sistema plutocrático-capitalista y por querer ser el gendarme de un Orden Social-patriótico para el desarrollo sano, orgánico y natural de un Pueblo.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".


07-01-2018

¿QUÉ ES EL NACIONALISMO?

     
Es una cosmovisión, una filosofía de vida para el desarrollo sano, orgánico y natural de un Pueblo. Por consiguiente es un concepto que se opone abiertamente al actual Sistema plutocrático-capitalista y a través de cinco ideas-fuerzas:

1° El establecimiento de los principios de Soberanía Política e Independencia Económica frente a toda forma de dominación extranjera.
2° La puesta en marcha de una economía capital-socialista en reemplazo de la actual economía plutocrática-capitalista.
3° La consolidación del Bien Común Social del Pueblo Trabajador (Socialismo).
4° La defensa de la Tradición y de los Valores Nacionales.
5° El trabajo mancomunado de todo un Pueblo para lograr la grandeza del país a nivel trascendental.

   De lo anterior se desprende que el Nacionalismo no se reconoce en ninguna de las categorizaciones o etiquetas del actual Sistema. Es decir, no está ni a la derecha, ni a la izquierda ni al centro del actual Sistema o Régimen de Dominación Mundial. Tampoco es “oligárquico”, “capitalista” (como burda y falsamente lo plantea el marxismo) o “populista”, sino que se posiciona en la vereda de enfrente. Por consiguiente no es una simple “ideología” o “fenómeno político”.

  El Nacionalismo (al ser cosmovisional) se halla en la esencia misma de un Pueblo con arraigo a una Tradición y a un Suelo, a una Comunidad Nacional con valores propios. Pero la concepción cosmovisional del Nacionalismo por más que se defina como la más justa y noble nunca tendrá sentido si sus principios doctrinarios no se acoplan a un Movimiento de total acción y de resuelto Espíritu de Lucha.

O dicho de otra manera, abandonar la lucha por el Pueblo (en una suerte de mentalidad derrotista) para reducirse al individualismo, a la mera formación intelectual, al elitismo -inclusive manteniendo el mejor estilo- es un acto de traición al Nacionalismo. La única manera de amar a la Patria consiste en sacrificarse por ella. Y para emprender este noble y heroico sacrificio primero debemos tener un sincero y auténtico cambio interno.

Estar plenamente identificados y esclarecidos por la Causa a defender, construyendo una personalidad noble y virtuosa en Hombres y Mujeres, una voluntad firme que nos haga trascender como verdaderos patriotas siempre fieles a los principios rectores o ideas-fuerzas del Nacionalismo.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

07-01-2018