martes, 23 de agosto de 2016

LOS MAPUCHES Y LA SECESIÓN TERRITORIAL DE LA ARGENTINA


¿Qué reclaman?

 Desde hace varios años el sur argentino es objeto de sistemáticas ocupaciones y reclamos territoriales violentos por parte de los muy promocionados mapuches, un pueblo “originario” sólo en la inventiva del Foreign Office británico. En la reivindicación de tierras consideradas como “propias” se amparan en el artículo 75, inciso 17, de nuestra Constitución Nacional, que sostiene: “Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones”.

 Fuertemente organizados, en la actualidad usurpan terrenos que no les pertenecen por ser legalmente de propietarios privados, del Estado o de Parques Nacionales. Por citar tan sólo algunos ejemplos de los muchos que abundan, en la provincia de Neuquén han ocupado un Hotel 5 estrellas en la localidad Villa Pehuenia; se han “instalado” en el cerro Belvedere ubicado en Villa La Angustura, como así también en la estancia Tiger Way ubicada en el lago Quillen, en el departamento Aluminé. A su vez, en la provincia de Río Negro reclaman 500 hectáreas en tierras aledañas al cerro Otto en San Carlos de Bariloche, como así también un extenso campo perteneciente a la escuela militar de montaña ubicado en el Circuito Chico barilochense. Hasta llegan a cobrar peajes paralelos ilegales invocando que están en “tierra mapuche”. Según las investigaciones, ya hay más de 400 ocupaciones de tierras ricas, y se estima que en la actualidad hay más de 120.000 mapuches en la Argentina, cerca de los cuales 80.000 residen fundamentalmente en Neuquén y en el resto de las provincias sureñas.


El origen de los mapuches

 A pesar de la sistemática tergiversación historiográfica oficial, los tan promocionados “mapuches” nunca existieron. En realidad se trata de los araucanos, un pueblo guerrero proveniente de la provincia de Arauco en la República de Chile. En tal sentido, cuando en 1550 la Corona española crea la Capitanía General de Chile, algunos araucanos –ante el avance de los españoles– comienzan a emigrar cruzando la Cordillera de los Andes. La emigración fue una constante desde el siglo XVI en adelante, pero se hizo verdaderamente masiva desde el siglo XIX. Por eso nunca fueron un “pueblo originario” de nuestro actual territorio como se pretende, sino claramente invasores. Y mientras los araucanos llegaban a lo que hoy es Argentina, estas tierras ya estaban ocupadas por los reales pueblos originarios de la zona, los tehuelches, puelches, ranqueles y pampas, pueblos que los mismísimos araucanos, en cruentas guerras, hicieron desaparecer cometiendo un verdadero genocidio. Los hoy denominados burdamente mapuches acusan al General Julio Argentino Roca de genocida, cuando fueron sus ancestros los responsables del exterminio de los tehuelches. Por esta razón, investigadores argentinos serios como Estanislao Zeballos, Lucio Mansilla o Manuel Prado no mencionan en sus libros a los mapuches como pueblo originario. Tampoco Juan Manuel de Rosas o el General Roca los mencionan en sus respectivas expediciones hacia el sur.

 Y en el marco de la denominada ‘Campaña del Desierto’ de 1879 encabezada por Julio Argentino Roca, General en Jefe del Ejército Argentino, el futuro presidente enfrentó precisamente a los araucanos, que ya contaban con fusiles Reming­ton provistos desde Chile por obra y gracia de la diplomacia inglesa a cam­bio de ganado criollo que era robado por los sistemáticos malo­nes. Prueba de ello es que la columna del Ejér­cito Nacio­nal coman­dada por el Gral. Ville­gas tenía como obje­tivo clau­su­rar y con­tro­lar los pasos andi­nos por donde les lle­ga­ban a los arau­ca­nos los fusiles Remington.

 La Cam­paña de Roca estuvo des­ti­nada a inte­grar, a incor­po­rar de manera efectiva el sector patagónico que por derecho histórico y político siempre nos correspondió y que estaba bajo el poder tirá­nico del malón arau­cano cuyos fru­tos más nota­bles eran el robo de ganado, el de muje­res y la pro­vo­ca­ción de incendios. En realidad, la expe­di­ción del General Roca resultó ser la pri­mera gue­rra con­tra Chile y no una cam­paña con­tra el indio como vulgarmente se quiere dar a entender. Es que el 90% de la pobla­ción chi­lena era indí­gena, lo que no es cosa menor ya que en definitiva nues­tro país defen­día la sobe­ra­nía sobre una Pata­go­nia que los caci­ques araucanos desea­ban…. y que eran chilenos. Entonces ¿con que derecho los mapuches invocan en la actualidad el carácter de “pueblo originario” en el suelo argentino?. 


El imperialismo británico

 Las fal­sas reivin­di­ca­cio­nes que llevan adelante los mapuches son claras maniobras antinacionales manejadas desde las mismísimas superestructuras internacionalistas, más en concreto desde el Foreign Office británico, uno de los principales bancos de cerebros del Nuevo Orden Mundial. A su vez, la “causa mapuche” es una de las grandes banderas levantadas por el marxismo internacionalista que hace del indigenismo recalcitrante una suerte de causa suprema de lucha, haciéndole siempre el juego al expansionismo plutocrático-capitalista. A ello hay que sumarle la complicidad de una partidocracia que prácticamente convive con el reclamo mapuche y que no muestra ningún tipo de reacción seria ante tamaña problemática, con todo un aparato propagandístico funcional a los diferentes reclamos territoriales. 

 La sede mapuche se encuentra en Inglaterra, a través de la conformación de su principal ONG denominada Enlace Mapuche Internacional, ubicada en 6 Lodge Street, Bristol, Inglaterra. La dirección de la sede no podía ser más simbólica: “La sexta calle de la logia”, en clara referencia a la Masonería. Su sitio oficial en la web es www.mapuche-nation.org/, un sitio que se edita en inglés, francés, alemán y español. Salvo un nombre de origen araucano, Reynaldo Mariqueo, el resto de los miembros ejecutivos de la ONG tienen nombres anglos: Watson, Melville, Stanley, McCarthy, Chambers y Harvey. Y entre sus más “ilustres” colaboradores se destaca el parisino Philippe Paul Alexandre Henry Boiry, auto-titulado ''Príncipe de Araucania y Patagonia'', Gran Maestre de la Masonería Francesa, descendiente del internacionalista Orélie Antoine de Tounens y de fuertes vínculos con la Banca Rothschild.

 El sitio oficial de la web resalta el origen británico en la “causa” mapuche: “Enlace Mapuche Internacional o Mapuche International Link (MIL) fue fundado el 11 de mayo de 1996 en Bristol (Reino Unido). Tuvo su origen en un grupo de mapuches y europeos preocupados por la situación de las naciones y pueblos indígenas de América y concienciados por los derechos inalienables que les asisten. Esta nueva organización vino a reemplazar al Comité Exterior Mapuche (CEM), organización que venía operando internacionalmente desde enero de 1978 desde su base ubicada en la ciudad de Bristol. MIL heredó y puso en práctica los principios y objetivos del CEM con la firme determinación de contribuir a la lucha de los pueblos indígenas para lograr mayores niveles de autonomía y libre determinación en sus procesos de desarrollo. La creación de esta nueva organización se enmarcó dentro del programa de las Naciones Unidas conocido como ‘Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas’ del Mundo (1995 a 2004), cuyo objetivo fue promover y proteger a nivel mundial el respeto de los derechos de los pueblos indígenas en cuestiones tales como los derechos humanos, el medio ambiente, el desarrollo, la salud, la cultura y la educación”.

 Sin lugar a dudas, el gran objetivo es la conformación del Estado Mapuche, dentro de la actual Patagonia argentino-chilena. Inclusive hasta se difunde impunemente y ante la total indiferencia de funcionarios provinciales y del Gobierno Nacional el mapa de la ‘Nación Mapu’, que va desde el Océano Pacífico hasta el Océano Atlántico, que toma la 9ª y la 10ª región sureña de Chile y prácticamente un 30% del territorio argentino. Así lo sostiene también su sitio web: “La Nación Mapuche está ubicada en el sur de los territorios que hoy ocupan los estados de Chile y Argentina. Hace un poco más de 130 años su territorio ancestral, y el de otros pueblos originarios aliados, se extendía desde el sur del río Bio-Bio (Chile) hasta el extremo austral del continente, y en Argentina desde los ríos Colorado y Salado hasta el estrecho de Magallanes”.


Conclusión

 Con el establecimiento del “Estado Mapuche”, alentado por el Foreign Office, La Masonería Internacional y el marxismo cultural, lo que se busca en el fondo es fracturar el territorio de la República Argentina en aras del geoestratégico expansionismo británico. El Reino Unido tiene vitales intereses geopolíticos en el Atlántico Sur, razón por la que, gracias a su poderío atómico y al de la OTAN, usurpa las Islas Malvinas, Sandwinch del Sur y Georgias del Sur, con proyección hacia nuestro sector antártico.

 En nuestro país los araucanos –artificialmente denominados mapuches–, no sólo invadieron el sur argentino desde el siglo XVI sino que exterminaron a nuestros tehuelches patagónicos. En la actualidad reclaman tierras que no les pertenecen y desconocen nuestra integridad territorial como país soberano. El problema es más serio de lo que parece, está en juego nada más ni nada menos que nuestro patrimonio territorial. Por eso hoy más que nunca hace falta un gobierno auténticamente nacionalista que ponga fin a la inoperancia –cuando no la indiferencia– de los diferentes gobiernos locales de turno que de una u otra forma han relegado sistemáticamente los principios de Soberanía Política y de Defensa Nacional. Tomemos real conciencia del peligro mapuche en nuestra Patria, de cómo los poderes mundiales operan entre bastidores en claro perjuicio del Destino Nacional. ¡Argentina Despierta!.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

23/08/2016

martes, 5 de julio de 2016

HONOR, PATRIOTISMO, PERSONALIDAD Y MILITANCIA


   El Honor es una cualidad moral que lleva a una persona a cumplir con los deberes que le son propios en referencia a sus pares y en referencia a uno mismo. En el fondo es un concepto ideológico sobre determinadas conductas y relaciones sociales que se deben dar en el marco de una Comunidad Nacional. Implica la aceptación de una cualidad moral vinculada al deber, al compromiso, al sacrificio, a la lucha, a los desprendimientos personales, a la virtud, al mérito, al heroísmo. Implica el conjunto de muchas obligaciones, que si no se cumplen, hacen perderlo. Se identifica con ideales, con comportamientos legítimos y nobles siempre vinculados al concepto de Dignidad. Y el concepto de Honor también se emparenta con una cualidad que posee el Hombre y del que se hace valer como persona de manera firme, del que se comporta como corresponde ante diferentes situaciones adversas que plantea la existencia humana, del que nunca va a dejar que lo humillen ni degraden.

   Es decir, una persona honorable es aquella que posee un porte inquebrantable, una persona que siempre actúa de manera responsable y en algo determinante para la vida. Pero no como algo meramente aprendido (producto de la educación o la moral), sino porque se preocupa por los demás. Porque es siempre alguien con sensibilidad social y con sentido de justicia; porque demuestra en los hechos prácticos amor y lealtad, sentimientos nobles hacia sus compatriotas.

  En la vida nadie puede ser más fuerte que un Hombre o una Mujer con Honor. Mientras otros se bastardean en debilidades o pasiones superficiales, aquellos siempre van a permanecer eternos e inmutables ante sus principios, en donde la palabra tiene un valor enorme y hasta es más importante que un contrato firmado. Y aquí se encuentra el punto decisivo: Poseer un profundo sentimiento patriótico, porque la persona honorable sólo conoce el valor del compromiso. Y en este sentido el Nacionalismo, por más que tenga una clara y definida doctrina, nunca tendrá sentido si sus principios doctrinarios no se acoplan a un Movimiento político de total acción y de resuelto Espíritu de Lucha. Es que la única forma de amar a la Patria consiste en sacrificarse por ella.

  A su vez, la Personalidad juega en esto un rol de primera línea, ya que toda gran idea llevada adelante siempre es el resultado de la gran capacidad creadora que se tenga. Y la consecuencia lógica de esto es el surgimiento de un gran Líder, de un Conductor Carismático, que precisamente por su Grandeza y Personalidad no sólo es legítimo y agradecido ante los demás, sino que por su naturaleza misma genera sí o sí la unión de toda la Comunidad, afín a su Tradición y a su Ser Nacional. Por eso –y ante tanto servilismo cipayo político actual– debemos recobrar lo que largamente hemos perdido, lo que nos pertenece por derecho propio. Y para esto debemos librar el ‘combate del Honor’ con perseverancia, con voluntad de hierro y con fe en la victoria.

  ¿Qué busca el Nacionalismo Social Argentino y en particular el Partido Bandera Vecinal? Ni más ni menos que alcanzar espacios de Poder a través de la lucha y del compromiso honorable para con la Patria para ejercer el mando con libertad de acción propia, para ejecutar una clara Soberanía Nacional, para que se acabe definitivamente con la corrupción organizada. Que se pueda garantizar sin ningún tipo de concesiones el ‘Señorío de lo Propio’, logrando que hasta el más ínfimo de los argentinos tenga un trato honorable.

 Para cambiar nuestra decadente realidad actual, para arribar a un profundo cambio social y a una verdadera Comunidad Organizada debemos siempre tener Honor, debemos poseer un inquebrantable compromiso de lucha. En primer lugar debemos tener Fe, pero no en un sentido estrictamente religioso, sino que debemos tener Fe en un sentido de alcanzar la victoria. El principio de la Fe hace referencia a eso, a la victoria, al estar convencido de que en algún momento vamos a alcanzar la victoria, que en algún momento la Revolución Argentina va a triunfar. También es necesaria una Fe en el mando, ya sea en el Líder de un Movimiento como en los distintos jefes de áreas. Fe en las decisiones y en la capacidad para ocupar un determinado puesto de lucha. Fe en nuestros camaradas, en todos los militantes. Fe en nosotros mismos, en nuestra capacidad para luchar por el bien de la Patria. Fe en la doctrina; en una unidad de concepción para la unidad de acción.

 En segundo lugar debemos tener disciplina, que es un principio más que necesario que tiene que haber dentro de todo grupo organizado de personas y que apuntan a un fin concreto. La disciplina política significa apegarse a las leyes, a las reglas y direcciones que emanan de la doctrina y de las órdenes.  En tercer lugar debemos tener Lealtad. Y la Lealtad es uno de los principios más importantes que debemos respetar. Debemos ser leales a la Patria y entender que la misma no sólo es un pedazo de tierra sino también una Bandera, un Pueblo, una Tradición, una Historia Grande, una Cultura, un Espíritu. Debemos ser fieles a la sangre derramada, a todos esos camaradas que en distintos momentos han dejado su vida por la Nación. Debemos ser leales al Movimiento, a una Doctrina, a nuestros líderes, a nuestros camaradas y también a nosotros mismos.

 En cuarto lugar debemos ser solidarios. Porque un Movimiento es un grupo de personas y para que este grupo avance es necesario que sus miembros apunten para un mismo lado. Que ese grupo de personas se sienta uno sólo. Para que ello suceda es vital la solidaridad. Debemos comprender que dentro de un Movimiento nuestro hermano es nuestro camarada. Y la palabra camarada no solo es un título. El camarada es quien practica la camaradería, el que practica la solidaridad, la cordialidad y el respeto. El que ayuda, protege y acude a un compañero cuando éste lo necesita. Y en definitiva, el militante nacionalista realiza un enorme acto de solidaridad porque es quien lucha y se sacrifica por su Pueblo.

  En quinto lugar debemos ser discretos, ya que el efecto sorpresa muchas veces tiene una importancia decisiva en una acción. La discreción es un principio muy importante para todo militante. Ya lo dice el viejo dicho: “Uno es dueño de lo que piensa, pero esclavo de lo que dice”. En sexto lugar debemos ser pacientes. Si bien hay que tener Fe en la victoria (primer principio), la misma no va a llegar de un día para el otro. Requiere de mucho esfuerzo, de momentos de mucha actividad y de momentos también de “reposo”. Para poder entender esto y sobre todo para poder sobrellevarlo, es necesario el principio de la paciencia. Sin paciencia caemos en la desesperación y en la posterior deserción.

   Y finalmente, en séptimo y último lugar, debemos tener un sentido de optimismo, de alegría. Es evidente que las circunstancias actuales de nuestro país y del mundo en general son duras, muy desfavorables. Sin embargo no podemos caer en la depresión y en la desesperación. A  las armas del enemigo oponemos nuestras armas. Frente a la traición y la decadencia oponemos nuestro Honor, nuestro Patriotismo, nuestra Fe, nuestra Disciplina, nuestra Lealtad, nuestra Solidaridad, nuestra Discreción, nuestra Paciencia y nuestro Optimismo. No todo está perdido, y la mejor manera de demostrarlo es poniendo en práctica un Espíritu de resistencia ante un Sistema que cada vez asfixia y corrompe más al Ser Humano, ante un Sistema que cada vez explota más para el beneficio exclusivo de parásitos internacionales (léase Nuevo Orden Mundial). Debemos sentirnos honrados por servir a la Patria, y muchísimo más cuando en el día del mañana la República Argentina sea completamente Libre, Justa y Soberana.

 Los siete principios mencionados son los que siempre deben regir y orientar la vida de todo militante nacionalista pero también, y en un sentido más amplio, de todo ciudadano. Respetando y comprendiendo esos principios el Movimiento Político en el momento más maduro alcanza su gran objetivo. El Partido Bandera Vecinal asegura la lucha inclaudicable, porque en estos tiempos tan oscuros se trata simplemente de LIBRAR EL BUEN COMBATE…



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”.

05/07/2016

domingo, 12 de junio de 2016

GENERAL JUAN JOSÉ VALLE, EJEMPLO DE DIGNIDAD Y DE HONOR


  El jueves pasado se cumplieron 60 años de uno de los acontecimientos que sin lugar a dudas marcó la Historia de nuestro país, ni más ni menos que el levantamiento cívico-militar peronista comandado por el General Juan José Valle. El contexto no podía ser el peor. Luego del Golpe de Estado que terminó violentamente con el gobierno del General Juan Domingo Perón, el 16 de septiembre de 1955, el orden político cambió. En el marco de la autodenominada “Revolución Libertadora”, en noviembre de ese mismo año se produjo el ascenso al poder del General ultra-antiperonista Pedro Eugenio Aramburu.

   La Argentina no sólo se alineó al Nuevo Orden Mundial de post-guerra con EEUU e Inglaterra a la cabeza (y en el marco de la naciente Guerra Fría) sino que el país empezó a sufrir una violenta desperonización. Y verdaderamente se hacía muy difícil la resistencia frente a la violencia dictatorial de hacer desaparecer todo vestigio del pasado reciente. Los comandos de la resistencia peronista, fabriles o barriales, estaban escasamente coordinados y las directivas del Líder exiliado apenas se comprendían.

   Bajo esta coyuntura, el día sábado 9 de junio de 1956 se produjo el levantamiento cívico-militar encabezado por el general Juan José Valle y secundado por el General Raúl Tanco. De esta manera el peronismo produjo la primera tentativa seria de retomar el poder mediante un estallido de base militar y con cierto apoyo civil activo, al estilo de las viejas revoluciones radicales. El epicentro del alzamiento estuvo en el Regimiento N° 7 de Infantería de la ciudad de La Plata, en la Guarnición de Campo de Mayo, y en la provincia de La Pampa.
               
   La proclama, firmada por los generales Juan José Valle y Raúl Tanco fundamentaba el alzamiento en la durísima realidad que vivía la Argentina: “Al pueblo de la Nación. Las horas dolorosas que vive la República, y el clamor angustioso de su Pueblo, sometido a la más cruda y despiadada tiranía, nos han decidido a tomar las armas para restablecer el nuestra Patria el imperio de la libertad y la justicia al amparo de la Constitución y las leyes. Como responsable de este Movimiento de Recuperación Nacional integrado por la Fuerzas Armadas y por la inmensa mayoría del Pueblo –del que provienen y al que sirven– declaramos solemnemente que no nos guía otro propósito que el de restablecer la soberanía popular, esencia de nuestras instituciones democráticas, y arrancar a la Nación del caos y la anarquía a que ha sido llevada por una minoría despótica encaramada y sostenida por el terror y la violencia en el poder. Conscientes de nuestra responsabilidad ante la historia, comprendemos que nuestra decisión es el único camino que nos queda para impedir el aniquilamiento de la República en una lucha estéril y sangrienta entre hermanos, cada día más inevitable e inminente… ¡Viva la Patria!”. Movimiento de Recuperación Nacional - General de División Juan José Valle, General de División Raúl Tanco, Buenos Aires, 9 de junio de 1956.

  Esta proclama era muy realista. El país vivía bajo el gobierno de Aramburu una verdadera tiranía. Se intervino la CGT, se persiguió al sector obrero peronista, se encarcelaba, se confinaba, se despojaba, se excluía de la vida cívica a la fuerza mayoritaria que sin lugar a dudas era el peronismo. A su vez, el tristemente famoso decreto 4161, del 5 de marzo de 1956 establecía: “Queda prohibida la utilización (…) de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas y obras artísticas (…) pertenecientes o empleados por los individuos representativos u organismos del peronismo. Se considerará especialmente violatoria de esta disposición, la utilización de la fotografía retrato o escultura de los funcionarios peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto, el de sus parientes, las expresiones ‘peronismo’, ‘peronista’, ‘justicialismo’, ‘justicialista’, ‘tercera posición’ la abreviatura ‘PP’, las fechas exaltadas por el régimen depuesto, las composiciones musicales  ‘Marcha de los Muchachos Peronista’ y ‘Evita Capitana’ o fragmentos de las mismas y los discursos del presidente depuesto o su esposa o fragmentos de los mismos”. Realmente patético…

    Pero además la Argentina entraba formalmente a la lógica capitalista del endeudamiento permanente al ingresar al FMI, aboliéndose la Constitución Nacional-justicialista para lograr sobre todo terminar con el famoso artículo 40 que impedía la entrega al capitalismo internacional de los servicios públicos y las riquezas naturales, pretendiéndose retrotraer al país al más crudo colonialismo mediante la entrega de los servicios vitales de nuestra economía. Y por consiguiente se re-establecía la Constitución liberal unitaria de 1853.

  La historia del levantamiento fue realmente muy corta. Entre el comienzo de las operaciones y la reducción del último foco revolucionario transcurrieron menos de doce horas. La guarnición de Santa Rosa fue atacada por aviones de la Fuerza Aérea y la Marina. La dictadura militar decidió efectuar un castigo ejemplificador y completamente inusual para la historia argentina en el siglo XX disponiendo el fusilamiento de los sublevados. Los fusilamientos se produjeron en Lanús, en los basurales de José León Suárez, en La Plata, Campo de Mayo, en la Escuela del Ejército, en el Automóvil Club Argentino y en la Penitenciaría Nacional de la ciudad de Buenos Aires. En este sentido, entre los días 9 y 12 de junio del ’56, fueron fusiladas 27 personas entre civiles y militares, inclusive antes de que se dictase la ley marcial.

  El General Juan José Valle, muy deprimido por los fusilamientos que ya se conocían, se había refugiado en la casa de un amigo, un tal Andrés Gabrielli. Y como buscaba entregarse para terminar con el derramamiento de sangre, Gabrielli se entrevistó con el capitán Francisco Manrique en la Casa de Gobierno y obtuvo la promesa de que se respetaría la vida del Líder del levantamiento. Valle se entregó y lo llevaron al Regimiento de Palermo, donde lo interrogaron y lo condenaron a muerte. El capitán Manrique se entrevistó con Aramburu para que la pena pudiera ser conmutada, pero el dictador se negó rotundamente.

    El increíble argumento era que después de que se fusiló a sub-oficiales y civiles no se podía dejar de aplicar la misma pena para el cabecilla del movimiento. La hija de Valle, Susana, de tan sólo 18 años de edad, en un último y desesperado intento prácticamente corrió a entrevistarse con monseñor Tato, el mismo que había sido expulsado en 1955. Y por intermedio del Nuncio Apostólico obtuvo que el Papa telegrafiara un pedido de clemencia a Aramburu, pero sin resultado. Finalmente, el 12 de junio de 1956, en la antigua Penitenciaría Nacional de la ciudad de Buenos Aires, actual parque Las Heras (en las calles Coronel Díaz y Las Heras), el general Juan José Valle, líder del frustrado levantamiento cívico-militar del 9 de junio fue fusilado. A la madre de Valle las autoridades gubernamentales ni le avisaron. Su esposa cayó en un estado emocional grave y su hija Susana, de 18 años de edad (repito), fue quien se trasladó a la Penitenciaría. Allí, Valle la recibe diciéndole “Susanita, si derramás una sola lágrima no sos digna de llamarte Valle”. Dramático y conmovedor…

   Hoy en día, en el parque Las Heras se encuentra una placa colocada en su memoria y en la de los demás fusilados. A 60 años de uno de los acontecimientos más trágicos de nuestra Historia, el General Juan José Valle está siempre presente en la memoria colectiva de los argentinos que aspiramos a una Patria, Libre Justa y Soberana. Está siempre presente en la memoria de los que aspiramos al Bien Común Social, a una Argentina para los argentinos y sin ningún tipo de injerencia foránea. El Líder del levantamiento cívico-militar que buscó normalizar el país con reglas de juego claras y queriendo terminar con la nefasta tiranía de Aramburu se hizo interprete de una rebelión que estaba en el mismísimo seno de un pueblo sojuzgado y oprimido.

   Por eso, en su memoria, y en la memoria de todos los compatriotas que dieron su vida en aquella etapa tan oscura de nuestro país, el Nacionalismo Social Argentino reafirma un compromiso de lucha, reafirma un compromiso social-patriótico, reafirma un sentido del deber para lograr la Gran Argentina que todos nos merecemos. ¡Por la Liberación Nacional! ¡General Juan José Valle Presente! ¡Gloria y Honor!.  



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”

12/06/2016

domingo, 22 de mayo de 2016

UN GOBIERNO PARALIZADO Y SIN RESPUESTAS ANTE LA DEMANDA SOCIAL


  Esto es lo que se observa a más de 5 meses de la asunción de Mauricio Macri como presidente. No hay claridad a la hora de querer explicar cómo podemos hacer para, por lo menos, empezar a salir de la actual crisis en que nos encontramos sumergidos los argentinos. Las enunciaciones son muy generalizadas y en muchos casos vagas. Es más, el panorama empeora.

  Por ejemplo, hace dos semanas se produjo el mayor aumento de la nafta desde el año 2003, lo que se va sumado a los diferentes tipos de aumentos que se fueron registrando a lo largo de toda esta primera parte del 2016. En este sentido, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, justificó este excesivo aumento de la nafta, un aumento del 10% en el precio de los combustibles (31% anual). Insólitamente afirmó: “El público está colaborando para sostener la actividad petrolera en las provincias que producen petróleo. Es para mantener las fuentes de trabajo”.

   El funcionario dijo además que la combinación de aumento del 50% del precio del dólar por la devaluación y la caída del 10% del valor del crudo (el insumo principal de la industria petrolera), arroja que la cotización del petróleo en la Argentina en pesos aumentó un 35%. Lo cierto es que para compensar ese mayor costo, el Poder Ejecutivo avaló esta serie de incrementos, dio luz verde a las petroleras para el último ajuste. En otras declaraciones inentendibles por lo que se viene haciendo en materia económica sostuvo: “El gobierno nacional está intentando lograr que los índices de inflación bajen en el segundo semestre. Y, por lo tanto, todas las medidas que tengamos que tomar para reacomodar los precios de la economía en estos momentos las estamos tomando”. También dijo “esto es a los efectos de ir generando condiciones para un nivel de inflación a la baja. Es hacerlo ahora y no más adelante”.

   Lo que no dice el ministro, por ejemplo, es que el aumento de combustibles ya le comió al Campo el beneficio de la quita de retenciones a las exportaciones de grano, quita que había aplicado en diciembre el presidente Mauricio Macri. Es decir, el campo, que consume 4.300 millones de litros de gasoil por año, entre todas las actividades agropecuarias realizadas en todo el país, tendrá que gastar unos 570 millones de dólares extra.

  Cada vez que hay aumentos en el gasoil, son más los productores que se quedan más lejos de la posibilidad de llegar con sus productos a los puertos. Entonces este último aumento es lo que se va comiendo la ventaja de la quita de las retenciones. Y verdaderamente esta medida no cayó para nada bien en los sectores rurales, básicamente porque se está en un momento muy complicado, con gran parte de la cosecha comprometida por los problemas climáticos. En esta Argentina del súper ajuste tenemos el gasoil más caro entre los principales competidores. Mientras en nuestro país el litro vale 1 dólar 34 centavos, en Uruguay cuesta 1 dólar 26 centavos; en Brasil 0,87 y en EEUU 0,56.

   A su vez, siguen cayendo las ventas. La caída del consumo promedió el 2,1% en el primer trimestre del año (y se profundizó en abril con una baja del 3,6%). Ante esta situación, la tendencia que se está observando es que los consumidores están cambiando sus hábitos de compra. Concurren a una mayor cantidad de puntos de venta (van a casi cinco comercios) para comparar precios y mitigar el impacto de la inflación, son más ‘racionales’ en la elección de los productos y un 63% se confiesa dispuesto resignar la compra de marcas líderes y migrar hacia segundas marcas. Las marcas propias de las cadenas de supermercados, que son más baratas, crecieron 20% en el primer trimestre.

   Estas son algunas de las conclusiones a las que llegó un estudio de la consultora CCR, que releva información sobre las ventas en supermercados, autoservicios y almacenes, y también analiza el comportamiento de los consumidores. En su estudio cualitativo, titulado Pulso Social, el informe señala que el consumidor, motivado por múltiples razones, entre ellas la suba acelerada de los precios, está exacerbando su comportamiento racional. Esto lo hace con todos los productos, en especial en lo referido a alimentos frescos y a los productos de higiene y cuidado personal.

   Por otra parte, en un informe del mes pasado realizado por la Universidad Católica Argentina, en las familias con chicos la pobreza trepa al 43,8%. Mientras la indigencia golpea al 3,2% de la población, en las familias con chicos trepa al 8,6%. Por eso la pobreza promedio saltó del 32,6% al 43,8%. Y según los datos del Observatorio Social de la UCA, los 13 millones de pobres existentes en la Argentina, dentro de los cuales están incorporados los 1.400.000 ‘nuevos pobres’ presentan la siguiente particularidad: El grueso corresponde a las familias con chicos, que viven en el conurbano bonaerense,  en villas y asentamientos, que poseen menores niveles educativos, con empleo precario del Jefe de Hogar, aunque también entre trabajadores que se desempeñan  jornada completa en empleos registrados o en blanco.

   Esta estructura de  indigencia y pobreza –que  no es nueva ya que este deterioro social que rondaba entre el 35-40% viene en ascenso desde el año 2011 en adelante y no incluye a la población rural–  muestra un cuadro social agravado porque a la insuficiencia de ingresos en relación a una canasta básica familiar se suman condiciones de vida precarias, hacinamiento, precariedad laboral y baja formación educativa. Y que los chicos se desarrollen en esas condiciones tan adversas es también un factor de reproducción de la pobreza por la precariedad alimenticia y  por el impacto negativo en materia cultural, educativa y laboral que implica criarse en un ambiente de privaciones básicas.

   Este grave cuadro social tiene lugar a pesar de que, como indica el Observatorio Social,  la mayoría de esas familias cobran las Asignaciones Familiares y la Asignación Universal por Hijo y también las pensiones no contributivas  con los cambios y aumentos vigentes desde comienzos de marzo. Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social, sostuvo recientemente que “es evidente que estamos en un período de transición y que salir de la situación actual -sea heredada o provocada- no será fácil. Pero también es cierto que deben cuidarse las necesidades de subsistencia de los más pobres y controlarse a aquellos formadores de precios que poco han aportado a una situación de mayor equilibrio. Lejos todavía de otros cambios estructurales, es al menos urgente reactivar la inversión y la generación de más y mejores empleos, o, en su defecto, promover alternativas laborales de empleo decente de tipo social, hasta tanto no se reactiven la demanda de trabajo a nivel privado”.

   Y en esta coyuntura de ajuste, de aumento de la pobreza, de la indigencia, de tarifazos y de más de 110.000 despidos en lo que va del año, el presidente Macri firmó el viernes pasado el veto (el primero de su gestión) a la Ley de Emergencia Ocupacional, la Ley que había sido sancionada por ambas cámaras legislativas del Congreso, prohibiendo los despidos por 180 días e implementando la doble indemnización. Y ese mismo viernes, en su visita matutina a la planta de la empresa avícola Cresta Roja, en la localidad bonaerense de El Jagüel, partido de Esteban Echeverría, el presidente expresó cínicamente (al más puro estilo K) que puso en práctica la facultad del veto porque "la ley es contra los argentinos".

   En cuanto a negación de la realidad, el kirchnerismo ya tiene sin lugar a dudas un fuerte competidor, el macrismo. Tanto uno como otro demostraron, y demuestran ser, más de lo mismo. O si se prefiere, son las dos caras de una misma moneda, el Sistema o Régimen de Dominación plutocrático-capitalista. Un sistema que hace mella en una casta política dirigencial funcional a la concentración de la riqueza, funcional a la rapiña de nuestros recursos naturales, funcional a la tiranía de la Usura Internacional que nos oprime y totalmente incapaz –por lo demostrado– frente a la deuda social interna.

  

Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”

22/05/2016

lunes, 18 de abril de 2016

EL TRATADO DE VERSALLES ARGENTINO


De rodillas

   La derrota militar de la Argentina en la guerra inconclusa de Malvinas de 1982 generó cuatro gravísimas consecuencias para nuestro país con el establecimiento de los diferentes gobiernos civiles desde 1983 en adelante: Un vergonzoso proceso de desarme y de desmantelamiento de nuestras Fuerzas Armadas; una sistemática política educativa-propagandística de desmalvinización; una política exterior siempre pasiva ante la ocupación británica en el Atlántico Sur (con apenas una formalidad discursiva de reclamo tibio en foros internacionales) y la firma de una ignominiosa capitulación incondicional, lo que se conoció como “Tratado de Versalles Argentino”.

   La desmalvinización fue una práctica constante desde 1983 a la fecha. En tal sentido son muy recordadas las frases tristemente célebres de los ex presidentes Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Néstor Kirchner. Alfonsín habló en su momento de ‘acto demencial’, de ‘carro atmosférico’. Para Menem fue una ‘triste y traumática mancha en la Historia de nuestras relaciones con Gran Bretaña’. Y para Kirchner fue ‘otro crimen de la dictadura’. El actual presidente Mauricio Macri tampoco se queda atrás, ya que en los ’90 se pronunciaba sobre Malvinas expresando “nunca entendí los temas de soberanía en un país tan grande como el nuestro”, o que “las Malvinas serían un déficit adicional para el país”. Esta línea de pensamiento del actual mandatario es la que se pudo corroborar cuando participó en enero pasado del Foro Económico de Davos, en Suiza (agenda del Nuevo Orden Mundial), manteniendo su tan promocionado “encuentro” con el primer ministro británico David Cameron quien de antemano le advirtió que la soberanía de las Islas no se discutían.

   El repudio a la gesta malvinera siempre fue una constante en la partidocracia argentina, reforzándose permanentemente la idea de que fue una “aventura loca”, o que hubo “chicos de la guerra”. Vale decir, un desprecio imperdonable que en definitiva es lo mejor que le puede suceder a la diplomacia británica.


El Versalles Argentino

   Con la humillante firma de los Tratados Anglo-Argentinos de 1990, suscriptos por el entonces presidente Carlo Menem y su ministro de Relaciones Exteriores Domingo Cavallo (miembro prominente de la Trilateral Comission) la Argentina consolidó formalmente todo el proceso de desmalvinización y de entrega iniciado desde 1983. Dos tratados que aseguran hasta el día de la fecha el status de colonia y de dependencia de nuestro país hacia la geopolítica expansiva del Reino Unido en el Atlántico Sur. El 15 de febrero de 1990 se firmó en Madrid el Primer Tratado Anglo-Argentino, denominado burdamente “Declaración conjunta de las delegaciones de la Argentina y del Reino Unido”, que se complementaría con el denominado “Tratado Anglo-Argentino de Promoción y Protección de Inversiones", suscripto en Londres el 11 de diciembre de 1990, y posteriormente sancionado por el Congreso de la Nación Argentina el 4 de noviembre de 1992 (Ley N° 24.184).

   El Tratado de Madrid consta de un total de 18 artículos y 4 anexos. Por ejemplo, el artículo 4°, establece “dejar sin efecto la Zona de Protección establecida alrededor de las islas Malvinas -Falkland Islands-”, lo que habla a las claras de la imposición enemiga sobre el mar continental argentino. A su vez, el artículo 5° deja bien en claro los derechos que adquiere Gran Bretaña sobre las FFAA de nuestro país, procediéndose a establecer un “Sistema Transitorio de Información y Consulta Recíprocas sobre los movimientos de las unidades de sus Fuerzas Armadas en áreas del Atlántico Sudoccidental”. En tal sentido, los anexos 1-3 de este artículo establecen la información recíproca que debe existir ante movimientos militares: “La República Argentina y Gran Bretaña se han de proporcionar por escrito y con veinticinco (25) días de anticipación la información correspondiente al movimiento de sus Fuerzas Navales y de sus Fuerzas Aéreas y de los ejercicios que verifiquen unas y otras (…)”. Vale decir, mientras los buques y aeronaves que se desplacen por la plataforma continental argentina han de estar subordinados a un fácil y seguro control británico, los buques ingleses no están sometidos a igual control.

   A la colonización enemiga sobre nuestro sector Atlántico Sur y su control sobre nuestras FFAA se suma la dependencia económica. El artículo 7° consolida una “bilateralidad económica pesquera” en una importante extensión argentina: entre el paralelo de 45° latitud sur y el paralelo de 60° latitud sur (aproximadamente la zona marítima que se extiende desde Puerto Camarones en la provincia del Chubut hasta las Islas Orcadas en la Antártida). Además, se destacan las operaciones conjuntas que deben realizar las flotas pesqueras británicas y argentinas en el intercambio de informaciones, estadísticas y evaluaciones sobra la fauna ictícola en la región. 

   El artículo 9° promueve una “bilateralidad comercial” entre los habitantes de las Islas Malvinas y el territorio continental argentino, vale decir, no aislar y abastecer en todo momento el territorio usurpado. Y para que todas las cesiones de derechos territoriales y económicas no queden tan expuestas, el artículo 10° apela al sentimiento del país vencido concediendo un derecho de visita a los familiares directos de los caídos en combate en el actual Cementerio de Darwin (el cementerio militar habilitado por el Reino Unido para sepultar a los combatientes argentinos que murieron en la guerra). Todo un sarcasmo que manifiesta la omnipotencia sin concesiones de la fuerza bestial con que el Imperio Británico mantiene su hegemonía. A su vez, el artículo 12° extiende esta “sociedad” anglo-argentina a nuestro territorio continental, con la proyección de un Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones en donde otros países queden excluidos. Con esto se ratifica una vez más el Tratado Anglo-Argentino de sumisión suscripto el 2 de febrero de 1825 que en su artículo 9° ya adjudicaba a los intereses británicos la ‘cláusula de nación más favorecida’.

   El “Tratado Anglo-Argentino de Promoción y Protección de Inversiones”, de diciembre del ’90, fue un acuerdo que en realidad complementó al alcanzado en Madrid. Consta de un total de 14 artículos, mereciéndose destacar el artículo 2° que establece las condiciones para la protección del Capital agiotista británico: “Cada Parte Contratante promoverá y creará condiciones favorables para que inversores de la otra Parte Contratante inviertan capitales dentro de su respectivo territorio y, sujeto a su derecho de ejercer los poderes conferidos por su legislación, admitirá dichos capitales”. Además, el artículo 3° hace referencia a la histórica cláusula de nación más favorecida: “Ninguna Parte Contratante someterá en su territorio las inversiones y las ganancias de inversores de la otra Parte Contratante a un trato menos favorable que el otorgado a las inversiones y ganancias de sus propios inversores o a las inversiones y ganancias de inversores de cualquier tercer Estado”.

   El artículo 6° asegura a los británicos la transferencia de ganancias, en donde “cada parte Contratante garantizará a los inversores de la otra Parte Contratante respecto a sus inversiones, la transferencia sin restricciones de sus inversiones y ganancias hacia el país donde aquellos residen”. El artículo 13° sostiene que el tratado suscripto debe tener tratamiento parlamentario y ser sancionado con fuerza de ley: “Cada Parte Contratante notificará por escrito a la otra del cumplimiento de los requisitos constitucionales exigidos en su territorio para la entrada en vigor del presente Convenio. El presente Convenio entrará en vigor en la fecha de la última de las dos notificaciones”. Este tratado de Londres fue el motor de las posteriores privatizaciones y transferencias de bienes patrimoniales estatales a diferentes corporaciones británicas, una sistemática política menemista de descarado vaciamiento del patrimonio nacional

   En esencia, la firma de los Tratados Anglo-Argentinos de 1990 no fueron otra cosa que la imposición de un verdadero Tratado de Versalles Argentino, una de las más grandes humillaciones y postraciones de nuestra Historia. Inclusive la prensa londinense presentó el establecimiento de los mismos como un éxito del presidente Carlos Saúl Menem. Cabe repetir una vez más que son tratados que aún siguen vigentes y que ninguno de los diferentes gobiernos “democráticos” ni siquiera quiso revisar.


Visión de grandeza

   La Gesta de Malvinas generó enormes repercusiones geopolíticas, geoestratégicas, jurídicas y diplomáticas a nivel internacional. A pesar de la postración hacia la Corona Británica con la imposición del Tratado de Versalles Argentino, hoy más que nunca debemos luchar para recuperar todo lo que es nuestro, todo lo que nos identifica, todo lo que amamos, todo lo que forma parte de nuestro Ser Nacional. Luchar por la grandeza de la Patria, luchar por la memoria de nuestro Héroes que lo dieron absolutamente todo y sin ningún tipo de reservas en la guerra inconclusa de Malvinas.

   Con la gesta malvinera no sólo se reconquistó el Orgullo Nacional perdido sino que se conmovió al mundo entero durante los 74 días de disputa directa y luego de guerra con el pirata invasor, siendo la Argentina la protagonista central de la política mundial y en donde toda una conciencia colectiva popular se puso de pie apoyando fervorosamente esa magna gesta. Sin lugar a dudas uno de los acontecimientos más trascendentales de la Historia Argentina del siglo XX. Ya lo decía con claridad meridiana el Padre de la Patria, General Don José de San Martín: “Seamos libres, lo demás no importa nada”. 



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”

18/04/2016


domingo, 13 de marzo de 2016

EL GOBIERNO NACIONAL ANTE LOS CONDICIONAMIENTOS EXTERNOS


  Ya han pasado 3 meses de gobierno del presidente Mauricio Macri y su gestión política se ha definido claramente sobre dos problemáticas de fondo que hacen a la viabilidad de la Argentina: Malvinas y Fondos Buitre.

  En referencia a la problemática de la ocupación inglesa sobre nuestras Islas Malvinas, en el mes de enero el presidente Macri participó del Foro Económico de Davos, en Suiza. ¿Y qué es Davos? Es una asamblea anual que siempre se realiza en este país y que reúne a los principales mega-banqueros internacionales, capitostes empresariales, líderes políticos internacionales, como así también a periodistas e intelectuales escogidos de manera selecta. Una suerte de elite dentro de la elite del sistema plutocrático-capitalista. En teoría, Davos se muestra como un Foro que tiene como meta analizar los problemas más apremiantes que enfrenta el mundo como la pobreza, la falta de salud o la destrucción del medio ambiente.

  El presidente llegó a Davos acompañado -entre otros- por su esposa Juliana Awada y por líder del Frente Renovador Sergio Massa. Es la primera vez desde el año 2003 que un mandatario argentino participa de este Foro Económico Mundial. Macri se reunió con directivos de diferentes corporaciones bancarias y empresariales, con la idea (expresada por él mismo) de atraer inversiones. También se reunió con líderes políticos, que prometieron inversiones millonarias en nuestro país. Y sin lugar a dudas, se destacó el encuentro que sostuvo con David Cameron, el Primer Ministro del Reino Unido. De este encuentro participaron la canciller Susana Malcorra, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el diputado del Frente Renovador, Sergio Massa, invitado especialmente por Macri para sumarse a la comitiva oficial. Y en la reunión ocurrió lo que se esperaba: El conservador británico David Cameron le advirtió a Macri que no cambiará su postura sobre Malvinas.

  ¿Y qué otra cosa podía pasar entre un presidente que no tiene (ni tuvo nunca) la Causa Malvinas en su agenda política y que sólo fue a Davos a mostrar que la Argentina se “abre al mundo”? ¿Qué otra cosa podía pasar entre un presidente que en este encuentro priorizó una agenda comercial y de inversiones y que hizo un “planteo” de Malvinas de compromiso? Malvinas es un tema menor y chiquito para Macri, esto lo demuestra el propio comunicado de su gabinete luego de la reunión, en donde el presidente apenas y tibiamente le expresó al mandatario británico “quiero que dialoguemos sobre todos los temas que están pendientes, incluido Malvinas, con nuestras diferencias y nosotros manteniendo nuestros reclamos, pero dialoguemos". ¿Alguien en su sano juicio puede esperar que los ingleses, justamente los ingleses, nos devuelvan muy amablemente las Islas Malvinas y en un Foro Económico del Nuevo Orden Mundial? La falta de dignidad se hace muy latente una vez más ante una potencia imperial que usurpa nuestro territorio y que una y otra vez proclama que jamás devolverán su posesión colonialista.

  En referencia a la problemática con los Fondos Buitre, o sea, con los tenedores de bonos que no entraron en el megacanje Kirchner-Lavagna del 2005 y 2010, el Gobierno Nacional ha arribado a un acuerdo con el 85% de ellos, pero a un costo altísimo. Se firmó un pre-acuerdo que tiene plazo de pago hasta el 14 de abril. El reclamo de estos Fondos Buitres es de casi 6.000 millones de dólares, y bajo los términos del pre-acuerdo alcanzado se les pagaría en efectivo el 75% de sus reclamos, aproximadamente unos 4.400 millones de dólares, lo que significa una quita del 25% del monto total. Y a esto se suman gastos legales por el orden de los 230 millones de dólares. Pero para realizar ese pago, el Gobierno Nacional ya ha anunciado que la Argentina se endeudará fuertemente en el mercado financiero internacional por unos 15.000 / 20.000 millones de dólares, emitiendo bonos como garantía de pago. Y fíjense la matriz del pensamiento macrista, porque en el marco de este acuerdo, el ministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay sostuvo: “No se trata de discutir ideologías, se trata de gestión. Hay metas presupuestadas que cumplir, contar con financiamiento nos evitará hacer un ajuste salvaje del gasto”.

  Y a su vez agregó: “Cuando Argentina vuelva a tener acceso al financiamiento internacional, se podrá poner el foco en proyectos de infraestructura, como el del tren Belgrano, o proyectos de vivienda”. También lanzó una suerte de advertencia al señalar que “los gobernadores saben muy bien que si no podemos tener acceso al crédito las provincias no podrán contar con fondos para obras, y sin esas obras hay menos empleo”. Entonces, el dinero para pagar en efectivo a los Buitres, a los tiburones de la Usura Internacional, saldrá de más Deuda Externa contraída, con la emisión de bonos, lo repito una vez más, que estarán en el orden de los 15.000 / 20.000 millones de dólares, según las propias expresiones de Prat Gay.

  O sea, a la estructural Deuda Pública Nacional heredada de la desastrosa gestión del kirchnerismo, más de 300.000 millones de dólares, se sumarán más pasivos en nuevos bonos para pagar los juicios y reclamos de los holdouts. Gobernar con más deuda, lo que es un verdadero  disparate; y a esto se le agregará después nuevos endeudamientos del Estado Argentino para financiar obras públicas y de infraestructura. En todo este acuerdo sellado con el 85% de los Fondos Buitre, Macri ofreció como negociación que el Congreso Argentino derogue la Ley 26.017, la denominada ‘Ley Cerrojo’ que prohibía abrir el mega-canje de los años 2005 y 2010. También se propuso la derogación de la ley 26.984, o ‘Ley de Pago Soberano Local’, que reemplazaba al Bank of New York por el Banco Nación Argentina como agente de pago a los bonistas que entraron en dicha operación; una cuestión que nunca tuvo resultados prácticos por la falsa bandera de Patria o Buitres levantada por el kirchnerismo.

  Pero la Ley 26.984 creó además la denominada Comisión Bicameral Permanente para la investigación del origen y seguimiento de la gestión y del pago de la Deuda Externa de la Nación. Una comisión que en su momento el oficialismo kirchnerista cuidó de que no se investigara nada, en una actitud verdaderamente vergonzosa teniendo en cuenta el fallo de la justicia argentina del año 2000 que ya había establecido claramente el carácter fraudulento e ilegal de gran parte de la Deuda Externa. Y este es precisamente el punto esencial: Si el Congreso Nacional termina derogando la ‘Ley Cerrojo’ y la ‘Ley de Pago Soberano Local’ (como daría la impresión que va a ocurrir avalando la política de fuerte endeudamiento externo del macrismo) se acallarían para siempre todas las voces sobre la arbitrariedad e ilegalidad de la Deuda Externa, contraída sistemáticamente desde la última dictadura militar y agrandada exponencialmente por los gobiernos civiles desde 1983 en adelante.

  Es una falacia total creer que el país va a salir adelante con inversiones extranjeras y con la vuelta al mercado de capitales, como reiteradamente lo sostiene Macri. Un país sale adelante con una industria nacional y con una moneda soberana, con un Estado rector y orientador de su economía que ponga fin a la rapiña capitalista del Nuevo Orden Mundial en el suelo patrio, con un gobierno políticamente soberano que ponga en marcha una Argentina para los Argentinos, tal el slogan en su momento del partido nacionalista Bandera Vecinal cuando le tocó participar en elecciones; con un Gobierno que se pare dignamente y que no se deje atropellar ante los manoseos colonialistas de turno.

  En resumen, el presidente pro-mercado Mauricio Macri se jacta falsamente de que el país va a crecer con inversiones y con la apertura al crédito externo. Mientras tanto la soberanía por Malvinas no se discute con los ingleses, en todo caso una especie de reclamo light de compromiso y sin herir la sensibilidad británica. Pero eso sí, avanzar en acuerdos comerciales y a cualquier costo. Paralelamente pagar deuda a los buitres usureros pero con más deuda.

  ¡Compatriotas! Pongamos blanco sobre negro: Negociar acuerdos comerciales con piratas que usurpan nuestro legítimo derecho de posesión territorial y acordar con los buitres usureros desconociendo la ilegalidad de gran parte de la Deuda Externa Argentina es lisa y llanamente un acto de Traición a la Patria. 



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”

13/03/2016

domingo, 28 de febrero de 2016

ROSAS Y LA "TIRANÍA"


  La Historia Oficial -de cuño liberal-masónica-, siempre nos ha hecho creer a través de un sistemático aparato educativo y propagandístico que los caudillos federales del siglo XIX fueron ignorantes y bárbaros, cuando no los principales responsables (o los únicos) de la violencia política en nuestro país. Sería muy largo enumerar los casos de ejecución y fusilamientos ordenados por los “civilizados” del procerato liberal tales como Bernardino Rivadavia, Bartolomé Mitre o Domingo Faustino Sarmiento, por citar algunos ejemplos paradigmáticos.

  Es esa misma Historia Oficial la que califica al gobierno de Don Juan Manuel de Rosas (1835-1852) como de “tiranía”, no sólo descontextualizando el proceso político de nuestro pasado nacional sino tergiversando los hechos. Como muestra del terrible caos, de lucha interna y anarquía que vivía el país, baste señalar sin ir más lejos el asesinato del principal caudillo federal del noroeste argentino, Facundo Quiroga. El “Tigre de los Llanos” fue asesinado por los unitarios el 16 de febrero de 1835, lo que constituyó un verdadero crimen de Lesa Patria. Sobre este espantoso hecho y teniendo en cuenta el advenimiento de Rosas al poder, el historiador revisionista Ernesto Palacio explica con claridad meridiana en su “Historia de la Argentina”: “La muerte de Quiroga provocó una gran conmoción en todo el país. En el primer momento se la consideró como el comienzo de un plan unitario para eliminar a los hombres prominentes de la Federación. En Buenos Aires, Maza presentó su renuncia. Los federales doctrinarios, que hasta entonces se resistían a aceptar los puntos de vista de Rosas sobre la necesidad de un gobierno fuerte, comprendían al cabo que no le faltaba razón”.

  En tal sentido, el día 13 de abril de 1835 Rosas asumió la Primera Magistratura Nacional con la Suma del Poder Público, sosteniendo un fuerte y recordado discurso político: "He admitido con el voto casi unánime de la ciudad y de la campaña la investidura de un poder sin límites, que a pesar de su odiosidad, lo he considerado absolutamente necesario para sacar a la Patria del abismo de males en que la lloramos sumergida. Para tamaña empresa mis esperanzas han sido libradas a una especial protección del cielo. Ninguno ignora que una fracción numerosa de hombres corrompidos, haciendo alarde de su impiedad y poniéndose en guerra abierta con la religión, la honestidad y la buena fe, ha introducido por todas partes el desorden y la inmoralidad, ha desvirtuado las leyes, generalizado los crímenes, garantido la alevosía y la perfidia. El remedio a estos males no puede sujetarse a formas y su aplicación debe ser pronta y expedita. La Divina Providencia nos ha puesto en esta terrible situación para probar nuestra virtud y constancia. Persigamos de muerte al impío, al sacrílego, al ladrón, al homicida y sobre todo al pérfido y traidor que tenga la osadía de burlarse de nuestra buena fe. Que de esta raza de monstruos no quede uno entre nosotros y que su persecución sea tan tenaz y vigorosa que sirva de terror y de espanto... El Todo Poderoso dirigirá nuestros pasos".

  Vale decir, si Rosas hubiera ejercido el gobierno con debilidad en esta terrible época que le tocó gobernar, las conspiraciones y los motines se hubieran sucedido a diario. Por consiguiente se hizo más que necesaria establecer una vigilancia extrema para contrarrestar la sorda y criminal campaña unitaria. La Sociedad Popular Restauradora, también conocida con el nombre de Mazorca, surgió hacia mediados de 1834 y fue el cuerpo de orden público elegido por el Restaurador que trabajó en estrecha colaboración con las autoridades policiales. Y como entidad amante del orden y de respeto hacia las autoridades gubernamentales se dio a la tarea –en definitiva– de combatir el accionar conspirativo y siempre activo de los unitarios. La Mazorca no fue una banda de asesinos o cosa que se le asemeje al servicio del Restaurador como falsamente lo sostuvo la propaganda unitaria. Fue la consecuencia de un momento sumamente difícil, por las agresiones externas que sufría la Patria y por ende por la conspiración unitaria.

  Lógicamente que hubo desbordes de pasiones, pero en 17 años de gobierno rosista no se ejecutó ni se estableció la pena capital a tantas personas como en sólo tres días de ocupación y saqueo de las tropas “libertadoras” del General Justo José de Urquiza al entrar en Bueno Aires luego de producida la batalla de Caseros el 3 de febrero de 1852. A su vez, la Sociedad Popular Restauradora siempre estuvo dirigida por la aristocracia, léase por el patriciado argentino. Esto es fácilmente explicable por el hecho de que el Federalismo Argentino siempre fue la expresión genuina de la estirpe y de la tierra, al contrario de la facción unitaria que siempre constituyó una oligarquía mercantil funcional a los intereses de la Corona Británica.

  Esa idea de que Rosas encarnó una tiranía o un régimen sangriento es algo tan falso como ridículo. Es una absurda deformación historiográfica llevada adelante con el propósito de condenar a un gobierno políticamente incorrecto para el Sistema. Bastaría para demostrarlo un simple análisis de estadísticas demográficas de la época. Por ejemplo, de 1835 a 1852 los nacimientos superaron en no menos de un 30% a las defunciones. Y yendo a un plano conceptual, la tiranía existe cuando en tiempos de paz y de orden surge inesperadamente un hombre que desgobierna, que viola las leyes, que dispone de los bienes y de las personas como cosa propia y a su arbitrio. Rosas gobernó para el Pueblo que fue el que le concedió todas las facultades de poder, porque sólo así se podía luchar contra el mal que asolaba a la Nación. Ahora bien, cuando el desorden, el terror y el asesinato unitario estaban a la orden del día ¿puede un gobernante de bien permanecer indiferente y no aplicar todas las medidas de rigor al alcance de la mano y según las disposiciones legales?

  Los fusilados por Rosas siempre fueron rebeldes y conspiradores que una y otra vez se levantaron contra la autoridad legítima. Y en tal sentido se aplicaban las leyes españolas que se encontraban vigentes, tales como ‘Las Partidas’ y la ‘Novísima Recopilación’. El punto álgido de la Historia Oficial para sistematizar el concepto de “tiranía” se apoya en los dos grandes “meses de terror rosista”, una suerte de asesinatos colectivos supuestamente dispuestos por el Restaurador.

  El primero de los “meses de terror” según la Historia Oficial se sitúa en octubre de 1840. ¿Qué ocurrió realmente en este mes y año? El momento era dramático: Apenas se supo en Buenos Aires del avance del ejército del General Juan Lavalle para derrocar a Rosas, con apoyo de la escuadra naval francesa y de los unitarios, se produjo una psicosis colectiva entre los federales, temerosos de perder la vida en caso de triunfar los invasores. El país vivía dos años y medio de bloqueo francés como así también diferentes focos de conflicto e insurrecciones, como el levantamiento de los estancieros del Sur y la inestabilidad política en la Mesopotamia.

  La ofensiva del General Lavalle en Entre Ríos, el embarque de los rebeldes  “libertadores” en la escuadra extranjera, su inminente invasión a Buenos Aires y la amenaza de ataque del almirantazgo francés en combinación con el ejército lavallista habían contribuido a colmar la tensión nerviosa de los habitantes de la ciudad. Y durante el mes de octubre de 1840, al producirse la estrepitosa retirada de Lavalle, federales fanáticos empezaron la cacería y asesinaron a veinte personas. Son crímenes espontáneos y colectivos en los cuales nada tiene que ver la Sociedad Popular Restauradora. Es el populacho exaltado y el malevaje.

  Uno de los máximos detractores de Rosas, José Rivera Indarte, reconoce en sus “Tablas de Sangre” que en tal “terror” sólo hubo veinte asesinatos. Rosas, ausente de la ciudad de Buenos Aires por encontrarse en Santo Lugares para defender a la Nación del ataque de Lavalle, nunca incitó a esos crímenes. Fueron venganzas personales ajenas a la política y producto del populacho, efecto de una locura colectiva y de una convulsión general vivida. Rosas, una vez firmada la paz con Francia el 29 de octubre de 1840, estableció el 31 del mismo mes desde Morón el siguiente decreto: “Se castigará con severas penas a cualquier individuo que atacase la persona o propiedad de argentino o extranjero sin expresa orden escrita de autoridad competente. El robo y las heridas, aunque fuesen leves, serán castigados con la pena de muerte”.

  En referencia al otro “mes de terror” producido en abril de 1842, la situación fue parecida: Rosas se encontraba ausente de la ciudad ya que preparaba su ejército para oponerse al General Paz (como antes lo había hecho con Lavalle). Benito Hortelano, periodista, editor y escritor español, presente en Buenos Aires para esa época, escribió en sus Memorias (después de minuciosas averiguaciones) que los asesinatos de octubre de 1840 y abril de 1842 llegarían tal vez a ochenta. Todavía seguía existiendo en la ciudad una psicosis colectiva, cansancio y desesperación por las guerras que parecían inacabables. Se creyó que el tratado de paz con Francia, que la muerte de Lavalle y demás cabecillas unitarios traerían la paz tan anhelada, cosa que finalmente no ocurrió, y por tal motivo la tensión fue en aumento estallando nuevamente.

  Los desmanes, degüellos y asesinatos del lado federal estuvieron una vez más a la orden del día. Pero al tomar conocimiento de tales hechos, Rosas envió a su edecán el 19 de abril de 1842 una terminante orden para la jefatura de Policía, para el coronel Ciríaco Cuitiño, comandante del escuadrón de Vigilantes de Policía, y para el mayor Nicolás Mariño, vicepresidente del Cuerpo de Serenos. La orden manifestaba “el más serio y profundo desagrado por la bárbara y feroz licencia”, ordenando “se patrulle la ciudad y los suburbios tanto de noche como de día”, debiendo “mandar a la cárcel pública, con grillos, a los asesinos o sospechosos que se encuentren”.

  Y a la Sociedad Popular Restauradora le cupo la misión de reprimir estos desórdenes populares. La publicación Archivo Americano, en su número 6 del 31 de agosto de 1843 salió a la defensa de la verdad histórica contra las calumnias de los unitarios afirmando: “Este fue el papel honroso que desempeñaron (los mazorqueros) en los meses de octubre (de 1840) y de abril (de 1842), cuyos desórdenes le han sido imputados (…). Las familias más expuestas al odio público solicitan con confianza el auxilio y amparo de esta sociedad a quien la prensa de Montevideo ha dado por escarnio el nombre de Mazorca, mientras muchos unitarios le deben la vida (…). La Sociedad Popular no es otra cosa que una reunión de ciudadanos federales, vecinos y propietarios, amantes de la libertad, del honor y de la dignidad de la patria”.             

  Rosas no representó ninguna tiranía como burdamente lo sostiene la Historia Oficial. Si bien concentró el poder de manera total –producto del terrible momento que se vivía– lo suyo fue justamente una encarnación democrática ya que su gobierno fue de raigambre popular. Previo a la toma del poder con las facultades extraordinarias (otorgadas legalmente por la Legislatura porteña) al Restaurador lo plebiscitaron precisamente con el voto del Pueblo de Buenos Aires.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”


28/02/2016